Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2005.

Rios

rios1.jpgRÍOS

He aquí que el sol,
mas ardiente,
súbitamente,
las nieves deshace.

En los altos montes,
donde los furiosos ríos,
con sus aguas corren,
por pueblos y ciudades
matan con sus caudales.


Ríos cansados que han vuelto,
y de nuevo están aprendiendo,
enojados a hacer daño.

A los hombres,
que hacemos camino.

Poco a poco

azulmar.jpgPOCO A POCO

Quiero llenar mi pluma de esperanza y rendir pleitesía a lo que poco a poco, entre, rendijas entreabiertas de mis dedos, se escapa, terca y monótona al compás de sentimientos de rocas, tal vez mas cercanas al orden de las cosas, inerte, material, a el palpito que mueve la vida.

Desde mi tristeza infinita y este dolor incontenido.

Donde ruedan lágrimas de impotencia.

Acaso mi vida sea... como primavera y verano vencidos, a las lindes del otoños y fríos inviernos.

Que se me han ido todas las estaciones en una sinrazón exasperante. Camino tal vez de una estrella que de luz.

-Si, mi razón se revela a buenos y malos.

Detrás de montañas, que rozan al sol con sus crestas orgullosas al sol... ¿de justicia?. Derramandose en rayos rojos, de sangre, de guerra, y de hambre.

Mientras enhebramos los del primer mundo. La riqueza;
con rayos tiernos y dorados, el alimento, la paz, y la vida

-Me queda la poesía, si, ella me queda que me saca mas versos que la prosa, que me tienta con una desesperanza enfermiza a volver sobre mis pasos monte abajo. Y abandonar mis sentimientos heridos y rotos. ¿Y el corazón y el alma?.

Quiero romper el vértigo del espejo donde habita la ceguera del individualismo colectivo de los que no aman a los hombres, ni respetan la vida, ni se compromente, aunque si toleran y consiente y nos roban el corazón.

Quizás ¡oh impotente pasividad¡. Deberías subir con fuerza de un atlante para cubrir estos rayos de lutos y esparcir la cenizas del sufrimiento, del hambre, la pobreza , y las guerras. En nuestra atmósfera contaminada y espesa envuelta en rayos de muerte.

-Nacida, paradoja dolorosa, en vidas que se van.

Tal vez exista un mas allá, al otro lado de los mares y los montes:
Una llanura extensa y fértil en la que sin trabas de muerte. La estrella solar ilumina la vida.

-De esperanza se tiñen luces. Y, en una estrella inacabada cabalga mi miedo, mis dolientes sentimientos...En nostalgias de un atardecer bordado en naranjas.
Abierto, abiertos en esperanzas a las mañanas.

Nocturno

pareja.jpgNOCTURNO

Sobre la pálida noche,

en el cielo brilla,

una naranja.

Rueda,

agoníca desde su corteza,

horas yertas.

Sobre un deseo,

sin quererlo,

lloran.

Ojos de fuertes párpados,

casi sin quererlo.

bailan.

Doce esqueletos,

sin quererlo,

están bailando.

Bailan doce estrellas,

callan las estrellas.

Silencio.
05/07/2005 00:03 carmen maria camacho. Tema: poemas No hay comentarios. Comentar.

Fantasma luminoso

alma.jpgFANTASMA LUMINOSO

Extraño suceso. "Un fantasma luminoso". Aparecido en una finca de Calongo Alto. Fue ahuyentado a tiros por unos temporeros de éginia gitana.

Eran las doce de la noche, del veinte y tres de septiembre; cuando Manuel García que tomaba el fresco, junto a otros compañeros, sentados en sillas de enea, decidió dar un paseo por la finca, mientras se aproximaba hasta un campo de algodón, quedose perplejo cuando avistó una luz entre el algodonar. Provocando en él sensaciones de pánico y corrió a dar la alarma al resto de sus compañeros, que permanecían sentados en sus sillas, hablando de cosas banales, y frequeando. Y que directamente se enfrentaron a luz a tiros.

Antonio López, (encargado del cortijo).

-Se levantó de la cama al escuchar los disparos, y vio una luz a unos cincuenta metros, aquel objeto luminoso se acercó hasta él, a velocidad del rélampago llegando a dos metros y desapareciendo después.

En principio, Antonio creyó que se trataba de alguien robando algodón; Pero aquella misteriosa luz reapareció dos veces mas. Miró su reloj de pulsera y pudo comprobar que el tiempo de comparecencia entre las dos apariciones era de tres cuartos de hora.

-Manuel García el primer gitano que vio la luz, se encuentra en paradero desconocido. Nadie sabe dónde puede estar... El grupo de gitanos temporeros que se encontraban también trabajando en la finca en la recogida del algodón. También se han marchado.

La Guardia Civil ha rastreado toda la zona donde presuntamente apareció la luz y en sus alrededores.

De momento no han detectado ninguna pista de importancia.
06/07/2005 23:52 carmen maria camacho. Tema: Cosas de la prensa No hay comentarios. Comentar.

En el metro

metrony.jpgMETROS DEL TERROR

Y MUERTE

Entre el infierno y el cielo,

galopando entre tinieblas

de la periferia al centro

del centro a la periferia,

el metro.

Con ojos de sueño viene

cruzando la madrugada;

regresará a medianoche

con el alma fatigada,

el metro.

Cargando arriba y abajo

íntimos desconocidos,

amaneceres y ocasos

con dirección al olvido.

Por sus arterias discurre

presurosa humanidad,

el alimento que engorda

la ciudad.

De reojo se miran,

de lejos se tocan,

se huelen, se evitan,

se ignoran, se rozan;

y en el traqueteo

del vagón hipnótico

cada quien se inventa

la suerte del prójimo.

El escritor ve lectores,

el diputado, carnaza;

el mosén ve pecadores,

y yo veo a esa muchacha

del metro.

Los carteristas ven primos,

los banqueros ven morosos,

el casero ve inquilinos

y la pasma, sospechosos

en el metro.

El general ve soldados;

juanetes, el pedicuro;

la comadrona, pasado;

el enterrador, futuro.

La bella ve que la miran,

y el feo ve que no está

solo en este mundo que

viene y va.

La bella se deja

mirar mientras mira

la nada que pasa

por la ventanilla.

Distante horizonte

de cristal de roca,

ajena y silente

flor de mi derrota.

El revisor ve billetes;

el sacamuelas ve dientes,

el carnicero, filetes;

y la ramera, clientes

en el metro.

Los avaros ven mendigos,

los mendigos ven avaros;

los caballeros, señoras;

las señoras, tipos raros

en el metro.

El autor ve personajes,

el zapatero ve pies;

el sombrerero, cabezas;

el peluquero, tupés.

Los médicos ven enfermos,

los camareros, cafés;

yo sólo la veo a ella:

la bella,

la bella,

la bella que no me ve.

Los terroristas ven victorias
la sangre de inocecentes
que van al trabajo
en el metro.

El miedo, y atacan a los que vamos atrabjar
no a los que ellos quieren matar
son cobardes
viven de la sangre
inocemte
del sudor
en la frente.

Viven de la muerte
y para la muerte
ellos son muerte.
08/07/2005 00:15 carmen maria camacho. Tema: una canción No hay comentarios. Comentar.

A las puertas del cielo

azul3.jpgA LAS PUERTAS DEL CIELO

Murió doña Juana, la dueña del río, los gatos, y los patos.

Murió don Alfonso el párroco de Santa Ana, a quien le gustaba que lo saludásemos, los vecinos que vivíamos junto al río. El respondía a todos sin discriminación:

-¡Buenos días carmen¡.

-¡Buenos día José¡.

Murió la joven morena ,que se llamaba Jimena, dejando un hijo de varios meses, que también murió unos semanas después que ella.

Murió el abuelo que vendía cupones de lotería, el que dormitaba en un banco en la glorieta de la Iglesia al sol de la mañana.

Murió mi perro, koko, de un ataque de epilepsia cuando escapa de unos disparos, de no se sabe quien .

Murió Justo, mi cuñado, del que me acuerdo, en las canículas, en las lluvias, y en las sequías. Y nadie hay en mi experiencia.

Murió mi padre, mi hermana, y mi hermano. En tres veranos consecutivos hermandados por el sentimiento triste de la tristeza.

Murió el tabernero Pedro, que se olvidaba siempre de cobrar la penúltima ronda.

Murió el músico Joaquín, alto, de mal genio, borracho y flaco, sin conseguir escribir la canción mas bella del mundo.

Murieron los pájaros, mucho antes que el sol se fuese.

Murió mi eternidad. Estoy de velatorio.

Todos han muerto.
08/07/2005 21:40 carmen maria camacho. Tema: relatos misticos No hay comentarios. Comentar.

El muchacho en la cocina

chino.jpgJapón

LOS ERMITAÑOS

Hikikomori

Por Phil Rees . (periodista de la BBC).

Articulo traducido por Carmen Camacho Adarve.


Los muchachos adolescentes en las ciudades de Japón están convirtiendose.

En los ermitaños modernos - nunca salen de sus cuartos. La presión de escuelas y una inhabilidad de hablar con sus familias son causas sugeridas. Phil Rees visita el país para ver cuál es la condición del "hikikomori".

Le conocía solamente como el muchacho en la cocina.

Su madre, Yoshiko, no me diría su nombre, temeroso que los vecinos en este suburbio de Tokio pudieran descubrir su secreto.

Su hijo de 17 años. Hace tres años él era infeliz en escuela y comenzó a jugar.


Entonces un día, en la cocina de la familia, cerró la puerta y rechazó irse.

La familia cuentan:

Desde entonces, él no ha salido del cuarto ni ha permitido cualquier persona adentro.




La familia tiene que construir -una cocina nueva - al principio la madre tuvo que cocinar en una estufa o comer alimetos embasados.

Su madre lleva la comida a su puerta tres veces al día.

El bañoestá junto a la cocina, pero a él solamente se baña una vez cada seis meses.


Yoshiko me mostró cuadros de su hijo antes de su aislamiento; él era un adolescente joven regordete, alegre, sin síntomas de la enfermedad mental.

El bullying inclinó el equilibrio:

Después escribó con las letras anónimas del odio y garrapateó la pintada abusiva sobre él en el Instituto.

El muchacho en la cocina sufre de un desorden social sabido en Japón como hikikomori, que significa retirarse de la sociedad.

Un psicólogo ha descrito la condición como "epidemia", que ahora demanda más que millón de víctimas en sus últimos adolescencias y años 20.

El disparador es generalmente un acontecimiento en la escuela, tal como bullying, una falta del examen o un romance quebrado.



Condición única :

Henrio Grubb, psicólogo en la universidad de Maryland en los Estados Unidos, está preparando el primer estudio académico para ser publicado fuera de Japón.

Él dice que, son gente joven que en la escuela, han sufrido acoso. Y tienen del miedo del mundo o sufre agorafobia, pero el hikikomori es una condición específica que no existe a otra parte.

"es realmente duro conseguir una ayuda en esto",él me dijo que, "no hay nada igual en el oeste."

El dr Grubb también es sorprendido por la voz pasiva, se acerca suavemente , suavemente seguido por los padres y los consejeros en Japón.

"si mi niño fuera el interior, que la puerta y yo no vimos, golpearía la puerta abajo y caminaría . Simplemente.Pero en Japón, todos dice elasticidad él tiempo, es una fase o él crecerá fuera de él."




Si los niños rechazan ir a la escuela, los trabajadores sociales o las leyes raramente se implican.

La mayoría consideran hikikomori un problema dentro de la familia, más bien que una enfermedad psicologica.

Orígenes históricos :

El siquiatra principal del hikikomori de Japón, dr Tamaki Saito, cree que la causa es de las mentiras del problema dentro de la historia y de la sociedad japonesas.

La poesía y la música tradicionales celebran a menudo la nobleza de la soledad.

Y hasta el mediados del siglo, dicinueve Japón se había apartadodel mundo exterior 200 años.

Más recientemente, el dr Saito señala la relación entre las madres y sus hijos.

La mayoría de las víctimas del hikikomori son masculinas, a menudo el hijo mayor de la familia.




"En Japón, madres e hijos tienen a menudo una relación simbiótica, co-dependiente.

Las madres cuidarán de sus hijos hasta los 30 o 40 años."

Después de un período del tiempo - generalmente una cuestión de años - algunos vuelven a entrar a sociedad.

El restosdel misterio :

Cada vez más, clinicas, ofrecen una casa intermedia para recuperar a víctimas.

Otra víctima, Tadashi, ha pasado mas decuatro años sin salir de su hogar.

Hace dos años, él buscó ayuda y ahora tiene un trabajo de media jornada, haciendo buñuelos.

Tadashi está volviendo a entrar lentamente a sociedad.

Él teme a los extranjeros de la reunión y sigue aterrorizado de que los vecinos descubran que él sufrió una vez este desorden.



la mayoría de la gente no entienden porqué él perdió cuatro años de su vida.

"deseo saber las razones," me dicen. "Usted podría decir que está relacionado con las tradiciones japonesas.

"Que apenas conozco. Supongo que la gente todavía está intentando descubrir qué hikikomori es todo alrededor."

Transcripción completa del programa

Japón: El Millón Que falta: Domingo el 20 de octubre de 2002 en BBC dos en BST 1915
Reportero: Phil Rees
Producido y dirigido: Darren Conway
Redactor: Karen O'Connor
Diputado Editor: David Belton
Productor En línea: Andrew Jeffrey"
10/07/2005 01:13 carmen maria camacho. Tema: articulos No hay comentarios. Comentar.

Un museo

dalihoras.jpgUn museo abandonado

DESASTRES / El Museo Nacional de Ciencia y Tecnología no tiene siquiera sede

PD / Agencias

Casi 25 años lleva el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología esperando tener una sede donde poder mostrar su valiosa colección, que supera en la actualidad los 15.000 objetos, casi todos los cuales permanecen almacenados en una antigua estación ferroviaria en Madrid. En la actualidad el centro depende del Ministerio de Educación, Ciencia y Deporte, del que dependerá también el nuevo Museo de la Energía anunciado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a primeros de mayo en Ponferrada (León), cuyo proyecto aún no está terminado.

Cuenta Malen Ruiz de Elvira en El País que el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, fue creado en septiembre de 1980 y depende ahora del Ministerio de Educación y Ciencia, tras permanecer durante muchos años en la órbita del Ministerio de Cultura.

Astrolabios, relojes, autómatas, telescopios, microscopios, compases, máquinas de vapor, linotipias, centralitas, automóviles, fábricas enteras -un espejo de la historia, de la ciencia y la tecnología en los últimos cuatro siglos- están presentes en las colecciones del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología. Su valoración es muy elevada, pero no se ha hecho pública.

Todos los años se compran nuevos instrumentos y objetos, muchas veces en subastas internacionales, y también se prestan fondos para exposiciones en España y en el extranjero. Muchos de estos objetos -catalogados, restaurados y documentados- son únicos o de gran valor desde el punto de vista histórico, científico o técnico y resultan imprescindibles para explicar, por ejemplo, el proceso de industrialización del siglo XIX en España.

Varias veces en estos últimos 25 años se ha anunciado la decisión de una sede, pero sigue sin haber un proyecto cerrado respecto a una sede concreta, ha confirmado Educación y Ciencia. Diversas ciudades, como A Coruña y Valladolid, así como varias autonomías, se han mostrado interesadas en albergar el museo, y han llegado incluso a ofrecer edificios concretos.

En 1992, con ocasión de la Expo 92, se anunció que el museo se instalaría en la isla de la Cartuja, luego se dijo que su colección se dividiría entre Madrid y Sevilla y posteriormente ese proyecto fue descartado. Mucho más recientemente, en 2002, la posible ubicación del museo en la emblemática Colina de los Chopos madrileña, junto a la Residencia de Estudiantes, no pasó de ser un deseo manifestado por las autoridades de entonces.
11/07/2005 22:47 carmen maria camacho. Tema: recortes de prensa No hay comentarios. Comentar.

Oscuro universo

tele.jpgOSCURO UNIVERSO

Se abre un universo oscuro de fantasmagorías insensatas, en el que cabalgamos tan dispuestos, sin temor a los zarandeos, ni a las precipitaciones, ni a los venenos, con sabor a inquietud y el arrojo de la inconsciencia.

Viajando siempre hacia el final de las horas sin sol.

Estamos en la modernidad, en el buen talante, es lo políticamente correcto y la tolerancia:

Conceptos que se manejan desde tiempos prehistóricos, sin que el espíritu consiga renovarse mucho. Todo se puede ver desde casa; desde el plasma del la televisión, del ordenador. Pagando vías satélites, vías digitales.

Lo mismo da, el espectáculo resulta igual de vergonzoso y zafio. Seres informes, con el maquillaje corrido, dirimiendo sobre mezquindades morbosas; culebrones tan reales como la vida, con todo su esplendoroso lastre y esperpitudes, promesas de erotismo frustrado.

Brutalidades políticamente correctas.

Los únicos que parecen divertirse son los componentes de público de los programas-basura, y los mas caóticos, plagados de chismes y muy aburridos, (que dicen que a esos espectáculos se va de gratis ), incluso pagados por asistir, pero eso si, te dan un bocadillo y una lata de refresco para pasar las horas muertas, aunque tal vez sus regozijantes rostros se deba a las órdenes incontestables del regidor.

Nada peor, para la salud mental, que mirar la pantalla del televisor y tener la certeza de que todo es previsible. Ahora el presentador dirá esto... y la otra se va a dar por aludida, se van aliar a insultos... este va a contar tal cosa de tal y tal "famoso". ¡Ese es el sicópata¡. A la rubia de las tetas operadas le quedan tres minutos...

Aunque ya nadie -se supone- se asusta de nada.

Por eso seguimos recurriendo al reclamo de los grandes sueños, que producen nuestra imaginación. Con la esperanza mas desesperanzada, nos encaminamos al encuentro de nuestras ilusiones. Y hasta pagamos por ver en nuestros sueños a ese hombrecillo frívolo contándonos mentiras constantes. Puede ser que se haga real la realidad. Tangible. Al menos es observable.
14/07/2005 00:02 carmen maria camacho. Tema: escritos Hay 5 comentarios.

Cóctel

coctel.jpgCÓCTEL

Desde hace tiempo procuro eludir todo tipo de invitaciones: Culturales, convites, bautizos, bodas, comuniones, y otras ceremonias variopintas, familiares, bávaras.

En las cuales las gentes se convierten con bastante facilidad en extraños entes, bestias zafias que hacen brindis, se atragantan con los bigotes de los langostinos y carnes en salsa, pegan gritos de alborozo, se intoxican, se congestionan, vomitan. Se meten mano. Si no hay otra cosa mas interesante que hacer dan patadas a los niños o tratan de cepillarse a la novia, con un dudoso ramillete de azahar junto al escote del pecho, sobre un traje blanco impoluto y carísimo.

Cuando solicitan mi presencia a uno de estos actos o cónclaves monstruosos busco una excusa digna para salir del paso, suele ser siempre que salgo en viaje de negocios que coincide trágicamente con la fecha del cóctel . Ya se sabe que si huir es de cobardes una retirada a tiempo es de sabios. Y me voy a Alhambra a ver paisajes, jardines, turistas de piernas, y ojos enrojecidos, siempre dan mucho mas juego.

Pero hay veces, en las que forzosamente no te queda otra que asistir, por avatares, compromisos, obligaciones...

Ya, sin remedio te ves, dentro de una vorágine, de risas y desdichas, llena de traspiés, de cócteles, presentaciones, exhibiciones, en un remolino eterno de homenajes, clausuras, inauguraciones poco elegantes, galas funestas.

Que sin saber como, tal vez sea debido a una osadía inconsciente por mi parte.

¡Hala, aquí me las den todas¡. Como si no estuviese escarmentada de codearme con la misma fauna, con los mismos empellones, e idénticos venenos.

Suelen ser este tipo de eventos al caer la tarde -la gente no sabe que ponerse-. A alguien se le ocurrió inventarse lo del traje de cóctel. Sin que a lo largo de el tiempo se sepa con claridad que es exactamente esa vestimenta. La mayoría opta por acudir con la ropa de trabajo (los que trabajen se supone). Hay señoras que lucen unas chaquetillas de talle muy corto con ornamentos variados, otras emplean un traje plegable que guardan en el bolso.

El único error que un hombre puede cometer es ponerse de esmoquin cuando en la invitación se exige etiqueta rigurosa. Ya una vez el caballero metido en faena, por mucho rostro de seductor o galán que ponga, se vera inmerso en una caterva sedienta y mal vestida. Le confundirán con un camarero. En tales ocasiones la única opción que le queda es la de mostrarse atento, asegurar que en un minuto vuelve, recoger pedidos, y dejar que esperen...

En los cócteles la paciencia es un concepto escaso. Lo saben bien los organizadores del gremio cócteleros, son unos personajes raros que no varían con el paso de los años, sus rostros son impenetrables, impasibles ante las avalanchas y de perladas frentes por el sudor. Soldados escogidos de tropas selectas, acostumbrados a enfrentarse con fieras.

Hasta que no terminan -es lo normal-, los discursos, las presentaciones, el remate de la venta, los cancerberos del bebercio contienen a la purria con heroica fortaleza. Entonces llega ese falso momento social de verse, saludarse, preguntar por la familia y amigos, entablar conversaciones abandonadas en otros eventos... Pero dominan otros pensamientos (me explico), se inicia el ejercicio del estrabismo. Estas hablando y ves como tu interlocutor, con un ojo mira para otro lado y con el otro para el contrario.Controlando a ver cuando llega el momento del desparrame ...

Una vez que dan el pistoletazo de salida, solo impera la regla del atiborrarse quien pueda. La ley de la jungla de cristal. Hay profesionales que se mueven con en su hábitat natural. Pero producen el miedo, hasta en los espíritus mas fuertes hechos a todo.

Y es que contemplar como señoras se convierten en hidras de siete cabezas devorando con furia canapés, ver como hasta las mas estirados se convierten en una especie de plaga de langosta, capaces de en cuestión de segundos dejar un jamón en el hueso. Se bebe, se muerden, se suda mucho, en mitad de una euforia casi animal.

Lo mas asombroso es que mitad de la bacanal el personal se aburre.

Es el momento de estrechar manos, besar mejillas, con el maquillaje corrido, sudorosas, y tratar de salir corriendo.

Pero la escapada casi imposible hacia la calle, esta llena de trampas, siempre resbalas con algún esparrago caído al suelo, en mitad de tu camino.

Solo nos resta en ese entonces, dedicarnos a tener una visón lo mas acertada posible de la humanidad. Según el lamentable estado de sus trajes y zapatos.
16/07/2005 21:28 carmen maria camacho. Tema: humor Hay 5 comentarios.

Cenis inmobiliarias

delfin.jpgCENIS

(Las cosas que no existen)

Cosas que no existen: Con estupor, descubrí en la parada del autobús, el delfín azul (logotipo de una inmobiliaria de la que me habían echado improcedentemente). La cosa me sorprendió mucho, porque el delfín azul había llenado: Folios de denuncias, en los sindicatos por mobbing, informes médicos, atestados, querellas, vía criminal , y por lo civil, juzgados, tratados de las cosas que no existen. Era mi ordinaria falta de tinieblas, lo que los llevó hacer casas, edificios, zonas residenciales, yo sabía mucho de las cosas que no existe, -escuche a los jefes- ¡esta sabe de papeles¡, no eran jefes visibles mas bien eran jefas y todas eramos mujeres ¡ejecutivas¡ con algún payaso representativo de honor. Y entre las cosa que no existen, no existe el mobbing entre damas...

Hasta entonces yo había sido muy competente con las cosas que no existen y había obtenido excelente ganancias para la empresa , estudios de mercado, y exclusivas. Mi abogado me había exhortado a convertirme en una profesional de las cosas que no existen, investigaban en mi denuncia:
los inspectores de trabajo, funcionarios del Inen, declaraban que mi contrato no estaba amañado, las cosa que no existen son muy difíciles de ver y denunciar.

Las razones de que las cosas no pueden existir ya que las cosas pueden ser imposibles, extraespaciotemprales, anticonstitucionales, antihistoricas, antipóliticamentecorrectas, recesivas, mentiras, implosivas, y según mi abogado, el señor juez, y el fiscal, no pueden existir de otro modo. El delfín azul era absolutamente anticonstitucional, antitolerante, antipóliticamentecorrecto.

Sin embargo allí había uno en la parada el autobús, invitando a comprar, casas, solares, parcelas, residenciales, trozos de mares y lagos... y a su vez a vender todo lo que se posee al delfín azul de la inmobiliaria .

Adonde nunca existió el mobbing, ni la extorsión, ni especulaciones. Y la gente parecía no prestarle atención; lo extraordinario no termina ahí el delfín estaba parloteando con varias arpías de mi excompañeras de la inmobiliaria, -no podía utilizarse otro palabra- Con algo que nadie veía, el delfín saludo a un alguien que él no veía.

Mas tarde llegó el autobús, el delfín saludo a este alguien que no veía, y subió exhibiendo (como dicen) una pose; Y entonces apareció el director honorífico que era un basilisco -era casi enano de mediana estatura-, con unas gafas de sol negras y muy gruesas. El basilisco era otro animal complicado y su inexistencia se debía a el marketin de empresa-mafia... Se llamaba Adolfo, formaba parte de una trama internacional; y a pesar de todo Adolfo no existía mucho ya que estaba incluido en la lista de animales peligrosos ( a su vez era viajante de trajes de alta-costura).

Sus ojillos poseían -poderes imposibles-. Y se le ocurrió pensar, cosa que raramente hacía, por este motivo el basilisco llevaba gafas,(era una concesión a la mafia) .

El basilisco sujetaba un perchero plegable con su mercancía, de alta-costura, que desplegaba cuando se acercaba un autobús y sacaba algo -¿no era justamente dos cabezas de medusas de mis excompañeras?-, esos algos miraban el numero del autobús y se lo decían, porque estaba claro que con las gafas negras. Él no podía ver nada.

Como especialista en cosas que no existen me quede turbada.
Era posible que me estuviese volviendo loca. No, no lo creía.

Comencé a vagabundear sin una meta exacta , me encontré con ave fénix que iba en bicicleta; Un satiró me pregunto donde estaba la inmobiliaria del delfín azul y alcancé a darle explicaciones, la calle se llama Doctor Eduardo Arroyo, al menos en esta ciudad que es Jaén, no se en otras, ni recuerdo el numero pero basta con seguir al delfín azul que da luz a toda la calle. Y una señora con la cabeza dentro del pecho que pasaba por allí me preguntó la hora y me dio cortésmente las gracias.

Cuando comencé a ver a los nomos, hadas, elfos y ángeles custodios, me pareció que siempre había vivido en una ciudad fuera de la ley, abandonada por los seres humanos, o poblada de comparsas:

Ahora me pregunto si el Mundo, si precisamente el Mundo...

Es cosa que no existe.
19/07/2005 23:39 carmen maria camacho. Tema: escritos Hay 2 comentarios.

La primera maldición

latumbaahiran.jpgABC

EL PRIMER ESCRITO FUE UNA MALDICIÓN

Reinhard Lehmann, catedrático de la Universidad de Gutenberg
-que alberga la primera imprenta- ha descifrado en Byblos la
inscripción más antigua en fenicio, madre de todos los alfabetos,
con 3.000 años de antigüedad

Ramiro Villapadierna
Corresponsal en Berlín

«Que pene sin agua el que profane esta tumba...» maldice
la inscripción alfabética más antigua, según un catedrático de
semíticas de la Universidad Johannes Gutenberg. Reinhard Lehmann
ha hecho la luz sobre la más emblemática inscripción en fenicio,
la de la tumba del rey Ahiram de Byblos (s. X a. C.), que constituye
la primera prueba del alfabeto lineal del que proceden el hebreo, el
griego y el latino.

«Si un rey entre reyes, un gobernador entre gobernadores o un
general atacara Byblos y profanara este sarcófago, se deshoje
el báculo de su poder, se derrumbe su trono y huya la calma
de Byblos», dice la maldición, de 3.000 años de antigüedad;
la firma Ittobaal «que depositó en este ataúd a su padre Ahiram,
para su enterramiento». El francés René Dussaud ya había colegido
su sentido en 1927, pero la intraducible última palabra la ha
descubierto Lehman, una incorporación dialectal hitita-lúvica
para «la ofrenda de la bebida» a los muertos, que condena al
profanador a no recibir bebida en la tumba, esto es, a tener que
regresar y penar por el mundo de los vivos. El sarcófago de Ahiram
reposa sobre cuatro leones y es el más célebre de la cultura
fenicia; rastros de jeroglíficos sugieren que procede del tiempo de
Ramsés II (s. XIII a. C.), siendo reutilizado para Ahiram y la
inscripción sería del X a.C. Lo cita el II libro de las Crónicas
como rey de Tiro, al que David y luego Salomón pidieron madera y
mano de obra para construir el templo de Jerusalén.

A 40 kilómetros al norte de Beirut, Byblos -hoy Jbeil, entonces
Gebal- es posiblemente la ciudad más antigua habitada de continuo;
su nombre procede del griego «biblion», pues los helenos recibieron
al través de ella el papel de Egipto, derivando así en sinónimo de
escrito y luego de la Biblia. Pero irónicamente Byblos estaba
relacionada con una inscripción hasta ahora inaprehensible y ha sido
la Universidad Gutenberg, la que posee la primera imprenta y las
primeras Biblias impresas, la que descifrara el centenar de signos,
que incluye 19 de los 22 del alfabeto fenicio.

La leyenda de Europa está basada en la llegada del alfabeto, que
Cadmos ofrece a los griegos a cambio de información sobre el rapto
de su hermana, hecho referido luego por Herodoto y por Plinio,
aunque cinco siglos después Deodoro de Sicilia sugeriría un origen
cretense y el mérito fenicio sólo en su adaptación y propagación.
El alfabeto apareció hacia el 1200 a. C. y Lehmann explica que es
consonántico, se escribe de derecha a izquierda, carece de vocales
y su ortografía era enteramente defectiva.

Diversas teorías sobre su origen

Diferentes teorías han sugerido su origen, aduciéndose una genérica
paternidad egipcia, tanto por el lado jeroglífico (teoría de Halévi)
como hierático (Taylor) o cretense (Evans). El fenicio nace hace
4.000 años y es una lengua semítica noroccidental, del subgrupo
cananeo y cercana al hebreo antiguo, hablada en la costa del Líbano
actual. Su fuente de estudio ha sido la Biblia hebrea (Tanaj),
inscripciones en moabita, el calendario de Gezer, el púnico en que
habla Hanno en «Pénulo» de Plauto y los sarcófagos de Byblos.

Del grupo cananeo han sobrevivido arameo y hebreo, y del fenicio,
aparte de las tumbas, sólo hay alusiones latinas como en Salustio,
que se refiere a textos en púnico y neopúnico. Uno es una evolución
ya observada medio milenio antes de Cristo en la tumba de
Eshmunazar II y el otro, una variante hablada en Cartago y que
sobrevivió hasta la era de Augusto o, siguiendo al geógrafo Al Bakri,
hasta la conquista árabe. Aportación singular fue en el s. XVIII la de
Gregorio Mayans. Entendió que, por el hebreo, «se puede rastrear
el origen de muchas voces españolas propiamente fenicias.
20/07/2005 18:24 carmen maria camacho. Tema: escritos Hay 1 comentario.

A literatura

maquina.jpgA LITERATURA

Literatura, en mangas de camisa, introdujo en la vieja maquina de escribir un folio en blanco, lo numeró, y se dispuso a escribir un relato de piratas de los mares lejanos del Sur. Empezaría por un abordaje pero -pensó-, no conozco la mar, ni el pacifico, misteriosos mares... mágicos, a veces terribles, turbulentos y levantiscos. Solo he tratado con empleados sin prestigio poético y a los vecinos oscuros y pacíficos. Pero ahora tenía que describir a los piratas. Escuchó los gorgojeos de los gorriones que anidaban en los árboles de su calle. y llenó esos instantes de aves marinas y albatros que volaban por cielos sombríos y pavorosos.

La eterna lucha que sostenía con editores buitres, y lectores indiferentes. Le pareció el abordaje; la pobreza que amenazaba su casa. El mar mas bravío. Dibujo olas donde se mecían cadáveres , mástiles rotos y tozos de velas.

El escritor pensó en su vida sin haber alcanzado el triunfo literario. Gobernada por laberintos de personajes, de reflexiones, y de relatos.

A pesar de todo su vida era; mágica, emocionante.

Llena de aventuras y sobrenatural.
22/07/2005 12:08 carmen maria camacho. Tema: cuentos mágicos No hay comentarios. Comentar.

Derechos legales

leyes1.jpgIncreíble pero cierto, muy ilustrativo ...
(Con todas las reservas legales)

PREGUNTA 1

a.- Juan fotocopia una página de un libro.
b.- Juan le da un par de puñetazos a su amigo por
recomendarle ir a ver la película "Los Ángeles de
Charlie".

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?

Respuesta: La acción más grave desde un punto de vista
penal sería la "a" puesto que la reproducción, incluso
parcial, sería un delito con pena de 6 meses a dos
años de prisión y multa de 12 a 24 meses.
Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica
o
quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo
dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147
del Código Penal.

PREGUNTA 2

a.- Ocho personas se intercambian copias de su música
favorita.
b.- Ocho personas participan en una riña tumultuosa
utilizando medios o instrumentos que pueden poner en
peligro sus vidas o su integridad física.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?

Respuesta: Es menos grave participar en una pelea que
participar en el intercambio de compactos. Participar
en una riña tumultuosa tiene una pena de tres meses a
un año (art. 154 del Código Penal) y el intercambio
tendría una pena de 6 meses a 2 años (art. 270 del
Código Penal). Si algún día te ves obligado a elegir
entre participar en un intercambio de copias de CDs o
participar en una
pelea masiva, escoge siempre la segunda opción, que es
obviamente menos reprobable.

PREGUNTA 3
a.- Juan copia la última película de su director
favorito de un DVD que le presta susecretaria Susana.
b.- Juan, aprovechando su superioridad jerárquica en
el trabajo, acosa sexualmente a Susana.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?

Respuesta: El acoso sexual tendría menos pena según el
artículo 184.2 CP.

PREGUNTA 4

a.- Pedro y Susana van a un colegio y distribuyen
entre los alumnos de preescolar copias de películas
educativas de dibujos animados protegidas por
copyright y sin autorización de los autores.
b.- Pedro y Susana van a un colegio y distribuyen
entre los alumnos de preescolar películas
pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: La acción menos grave es la de distribuir
material pornográfico a menores según el artículo 186
del C.P. La distribución de copias de material con
copyright sería un delito al existir un lucro
consistente en el ahorro conseguido por eludir el pago
de los originales cuyas copias han sido objeto de
distribución.

PREGUNTA 5
a.- Alfonso se descarga una canción de Internet.
b.- Alfonso decide que prefiere el disco original y va
a El Corte Inglés a hurtarlo. Una vez allí, y para no
dar dos viajes, opta por llevarse toda una
discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400
euros.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: La descarga de la canción sería un delito
con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la
discografía en El Corte Inglés ni siquiera sería un
delito sino una simple falta (art. 623.1 CP).

PREGUNTA 6
a.- Alfonso se descarga una canción de Internet.
b.- Alfonso va a hurtar a El Corte Inglés y, como se
la va la mano, se lleva cincuenta compactos por valor
global de 1.000 euros.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: Seguiría siendo más grave la descarga de
Internet. El hurto sería un delito porque supera los
400 euros, pero sería de menor pena que la descarga
(artículo 234 C.P.).

PREGUNTA 7
a.- Sergio, en el pleno uso de sus facultades
mentales, se
descarga una canción de Malena Gracia.
b.- Sergio, en un descuido de Malena Gracia, se lleva
su coche devolviéndolo 40 horas después.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: Sería más grave la descarga. El hurto de
uso de vehículo tiene menos pena a tenor del artículo
244.1 del Código Penal.

PREGUNTA 8
a.- Pedro se graba la película El Resplandor del VHS
de su amigo.
b.- Pedro, irritado por el doblaje de la película,
amenaza de
forma leve a Verónica Forqué exigiéndole que no vuelva
a hacerlo nunca más. Pedro usó un arma en la amenaza.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: La copia sería un delito y la amenaza,
incluso con un arma, una simple falta (620.1 C.P).

PREGUNTA 9
a.- Juan es el director de una empresa que fabrica
armas. Las vende legalmente aunque algunas de ellas
son utilizadas por delincuentes para perpetrar todo
tipo de delitos

b.- Antonio tiene una página web y le cede espacio a
su vecino para que cuelgue allí sus cosas. Este pone
en ese sitio web canciones protegidos por derechos de
autor.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: Por el momento aún no se contempla ese
"delito" en el Código Penal. Algunas sentencias, como
la más reciente que condena a la Asociación de
Internautas considera igual de culpable el que comete
el "delito" que el que presta los medios para ello.
También en los EEUU podran encausarse, gracias a una
decisión del Tribunal
Supremo, a los desarrolladores de herramientas que
permitan la violación de los derechos de autor. Todo
lo contrario sucede con aquel que fabrica armas aunque
estas sean usadas para actos delictivos, las leyes no
lo consideran coautor del mal uso que puedan hacer los
compradores de éstas.

Nota: Según nos comentan varios lectores y el propio
David Bravo, este texto (que circula profusamente por
internet en forma de email) es una trascripción casi
literal del libro Copia Este Libro, escrito por David
Bravo. La Pregunta 9 no figura en la obra (*) y
en su lugar aparece la siguiente:

PREGUNTA 9

a.- Ramón, que es un bromista, le copia a su amigo el
último disco de Andy y Lucas diciéndole que es el
"Kill'em All" de Metallica.
b.- Ramón, que es un bromista, deja una jeringuilla
infectada de SIDA en un parque público.

¿Cual es la acción que merece mayor castigo?
Respuesta: La segunda broma sería menos grave a tenor
del artículo 630 del Código Penal

De lo que se deduce que cerremos Emule, vayamos a la
$GAE, les demos unas cuantas leches a todos ellos, les
cojamos de su cartera 399?, (como eso les jode no sé
si sería acoso sexual) y de ese modo, con un tirón de
orejas por parte del juez ese de las melenitas, nos
vamos tan frescos a comprar lo que necesitemos...
23/07/2005 21:13 carmen maria camacho. Tema: leyes y codigos No hay comentarios. Comentar.

Frank wilczek nobel 2004

frank2.jpgLa Vanguardia

FRANK WILCZEK, NOBEL DE FÍSICA 2004

"La realidad es inimaginable"
Tengo 53 años: menos memoria, pero mejor utilizada. Nací en Long Island y soy orgulloso fruto de la escuela pública de Nueva York. Casado, dos hijas... A veces me escuchan. No sé si Dios es: el de los humanos no lo he visto. No juzguen a EEUU por sus gobernantes: son mucho más mediocres que el país. Colaboro con CosmoCaixa.
LLUÍS AMIGUET

- ¿Espera usted vida después de su vida?

- El universo no funciona así... Esa pregunta es un reflejo de una imagen del mundo que no es...

-¿?

-En realidad, espacio y tiempo están relacionados. El tiempo no tiene principio y final, como usted asume al preguntarme por el final de mi vida, que, en puridad, tampoco tiene un inicio y una conclusión.

- Pero uno se muere: eso es un hecho.

- Me habla usted de la realidad, no de percepciones ni de conciencias... Pero la vida no transcurre y el tiempo tampoco: son. Su vida es, porque está integrada en el universo.

- Eso vendría a ser que...

- Déjeme citar a mi autor favorito, Weyl: "El mundo no viene a ser nada. Es". Ya le digo que la realidad es inimaginable. No es que quiera desconcertarle: simplemente pretendo ser exacto. Y, como físico, no puedo aceptar que el tiempo tenga principio ni final. El tiempo forma parte del universo de forma indivisible y no se puede cortar como si fuera una salchicha.

- En teoría.

- ¡Científicamente! Le hablo de hechos probados en el laboratorio.

- Imagínese que soy más tonto aún de lo que soy: por favor, explíquese.

- Cuando estudias el universo a fondo, descubres que es mucho más extraño y alejado de nuestra cotidianidad de lo que imaginabas. La auténtica textura de la realidad es inalcanzable para la imaginación humana: es infinitamente más diversa y compleja que la mente de cualquier persona.

- ¿Y...?

- Lo rigen reglas insospechables, pero, en la medida en que puedes acercarte a ellas, in-tuyes que comparten una lógica interna bellísima de la que todos formamos parte.

- ¿Puede ser más explícito?

- Cuanto más profundizas en el conocimiento del universo, más capaz eres de explicar más cosas con menos axiomas: la ciencia moderna razona casi todo con poquísimas ideas, porque resulta que la partícula más elemental y la inmensidad están íntimamente relacionadas en esa misma lógica.

- Parece usted un poeta.

- Soy un científico. He dedicado mi vida a estudiar, sobre todo, las partículas elementales: el elemento último que forma la materia.

- Yo del cole recuerdo los átomos, protones, neutrones y cosas así.

- A Gross y a mí nos dieron el Nobel por estudiar los gluones. Gluones, de glue (pegamento), son los que mantienen, más allá de los quarks, el núcleo del átomo unido. Son el último ladrillo que forma la materia ordinaria...

- ¿Por qué "ordinaria"?

- ¡Ahí es donde coincidimos los que estudiamos lo ínfimo con los cosmólogos de lo más grande! Resulta que los cosmólogos descubren que esa materia ordinaria, cuyos secretos desvelamos, sólo forma un 5 por ciento del universo, porque hay esa otra cosa que contribuye a su gravedad: la materia oscura.

- Nunca acabas de saber.

- Pues abróchense los cinturones, porque en los próximos diez años esperamos grandes noticias: estará acabado el acelerador de partículas del CERN de Ginebra y sabremos qué ocurre en distancias millones de veces inferiores a las mínimas que conocemos hoy.

- ¿Y por qué quiere llegar usted tan cerca?

- Para llegar muy lejos: al futuro y al pasado, que ya le he dicho que son sólo percepciones: ¡el big bang! Piense que encontramos sus rastros demostrables hoy en el cosmos; fue una contracción enorme. Si sabemos prespera decir lo que ocurre en distancias un billón de veces inferiores a las mínimas que conocemos hoy, como sucedió justo en la contracción anterior al big bang, sabremos cómo se comporta el universo.

- ¿Y qué espera usted descubrir?

- Un nuevo mundo: la supersimetría. Nociones sobre el origen de todo.

- ¿Qué le preocupa además del universo?

- La historia. Soy un entusiasta de la historia. Me encanta leerla. Por eso sé que no me he dedicado a esto por dinero...

- Ya me imagino... ¿Y por ego?

- Un poquito, claro. Pero estoy en esta aventura porque, cuando analicen este siglo, los historiadores olvidarán a Bush, Iraq, y todas las luchas por el poder... pero explicarán que en nuestro tiempo los humanos descubrimos hasta la última partícula de la estructura de la materia ordinaria: y yo gocé y sufrí buscándola.

- Entrar en la eternidad debe de ser algo así.

- Sobre todo ha sido divertido. Desde pequeñito no puedo dejar un crucigrama sin resolver ni un enigma sin solución: es un vicio apasionante.

- Veo que se lo pasa bien.

- He usado una gran palanca, que eran los conocimientos anteriores de los científicos, y con mi pequeña fuerza intelectual hemos movido montañas. Es la aventura de saber. No ha sido un logro individual: es de todos.

- ¿En qué sentido?

- Ha sido social. Soy orgulloso fruto de una enseñanza pública de calidad: primer instrumento de justicia social y primer deber de cualquier gobierno. Lo digo ahora porque nuestra Administración ha olvidado a la escuela pública, universal y gratuita.
25/07/2005 00:42 carmen maria camacho. Tema: escritos No hay comentarios. Comentar.

La tercera copa

tacones de mujer.jpgLA TERCERA COPA

La copa tercera, puede ser igualmente la sexta, pero lo importante no es el número, si no mas bien, digamos el concepto, con el permiso de la policía, que emplea la noche para detener a jovenzuelos díscolos que van tan campantes a bordo de sus coches, prometiéndoselas muy felices, acompañados por jovencitas algo piripis, hasta que les toca soplar en la prueba de alcoholemia.

¡Oh¡, maldito botellón con tibieza traidora de promesas y eructos alrededor de vasos de plástico de medio litro. Esa incertidumbre metafísica del calimocho y del craso error matemático de los chupitos. De nada les vale a las criaturas achispadas, alegres, e irresponsables, los estudios de ciencias económicas ni los master en Nueva York o en las mas prestigiosas universidades de reconocimiento mundial.

Porque los Alcaldes que sueñan con ciudades empedradas, con continuas penetraciones de excavadoras, no atiende a ecuaciones donde lo primero es averiguar el número, se valen de la cuenta de la vieja. Tanto mide el grado de alcohol en sangre, tanto no esta usted señorito en sus cabales, por mas que trate de mantenerse compuesto y entero, aunque eso si este en su sano juicio y capacitado para apoquinar las multas.

Pobrecitos víctimas de su torpeza y la sumisión democrática. Parar empinar el codo con sus camisas blueberry, el cabello engominado, son los primeros en caer, en medio del entusiasmo de sus risotadas.

Después del botellón los mas adinerados continúan a paso de baile, solo aspiran a que todo siga, con la triunfante sensación del todo vale, y optimismo de campanillas que incita a seguir con el bebercio.

Lo mas peligroso de este otro trago es esa amenaza (mayormente velada) de una caída irreflexiva en el amor Universal. Ese digamos momento en el que todo el personal están encantado de conocerse y se quieren mucho. A la par de considerarse seres excepcionales y estupendos, se dan muchos abrazos y besos viéndose entre los elegidos. La cosa se pone babosa y ridícula, sin necesidad de consumir antidepresivos ni psicotrópicos... Con tal de seguir trasegando.
Claro que las situaciones engañosas no duran mucho, y todo se va al garete cuando la gente caen bajo el peso del feliz amodorramiento. Y se inician las disputas bárbaras y demencia herida.

Los que sobreviven corren hacia los locales donde se toma la tercera copa, los camareros de estos garitos son seres hechos en pendencias y desasosiegos, impasibles ante la sed y los reproches. La camareras de buen ver -es lo normal-, despachan a la purria dando codazos y empujones para poder hocicar en sus dominios con una dureza que supera a las cantineras del salvaje oeste.

La realidad es entonces un caleidoscopio de las mas peregrinas ideas, cuelgan las conciencias en una percha del guardarropa y se abre la botella de las emociones como en un carrusel de sensaciones encontradas y aturdimiento colectivo.

Es la hora de salvese quien pueda, mientras se evitan o se hace cola en los baños. El personal enrojecido y enronquecido aporrean las puertas de los retretes.

A la misma hora en la que se desperezan las alimañas y ogros.
25/07/2005 23:39 carmen maria camacho. Tema: humor No hay comentarios. Comentar.

El hombre que plantaba árboles

jardin1.jpgEl Hombre
que plantaba árboles de Jean Giono
Traducido del francés por Olga S. Ricalde de Koehnen

Para que el carácter de un ser humano excepcional muestre sus verdaderas cualidades, es necesario contar con la buena fortuna de poder observar sus acciones a lo largo de los años. Si sus acciones están desprovistas de todo egoísmo, si la idea que las dirige es una de generosidad sin ejemplo, si sus acciones son aquellas que ciertamente no buscan en absoluto ninguna recompensa más que aquella de dejar sus marcas visibles; sin riesgo de cometer ningún error, estamos entonces frente a un personaje inolvidable.

Hace aproximadamente cuarenta años, yo hacía una larga travesía a pie, en las regiones altas, absolutamente desconocidas para los turistas, en la vieja región de los Alpes que penetra hasta La Provenza.
Esta región está delimitada al sureste por el curso medio del Durance, entre Sisteron y Marabeau; al norte por el curso superior del Drome, después de su nacimiento, justo al oeste, por las planicies de Comtant Venaissin y al pie de monte de Mont-Ventoux. Comprende toda la parte norte del Departamento de Bases - Alpes, el sur del Drome y un pequeño enclave de Vaucluse.
En el momento en el que emprendí este largo viaje, entre los 1200 y 1300 metros de altitud, el paisaje estaba dominado por desiertos, eran tierras tomadas por la monotonía. Lo único que podía crecer ahí eran lavandas silvestres.
Yo pasaba por esta región en su parte más ancha cuando después de tres días de camino me encontré en medio de una desolación sin igual. Acampaba al lado del esqueleto de un pueblo abandonado. Ya no tenía agua. La que me quedaba del día anterior la había utilizado durante la vigilia y necesitaba encontrar más. No pude encontrarla. Las casas, de lo que alguna vez había sido un poblado, estaban aglomeradas al rededor de unas ruinas apiladas, lo que me hizo pensar que en algún tiempo ahí debió haber habido una fuente o un pozo. El arreglo de las cinco o seis casitas de piedra con techos volados y lavados por el viento, y la pequeña capilla daban la apariencia de un pueblo habitado. Sin embargo, cualquier resquicio de vida había desaparecido.

Era un hermoso día de junio, pleno de sol, pero en estas tierras sin abrigo, y a estas alturas del cielo, el viento soplaba con una brutalidad insoportable. La fuerza con la que el viento golpeaba las carcasas de las casas era tan violenta como el de una bestia salvaje que es interrumpida durante sus alimentos.
Era necesario mover mi campamento. A cinco horas de marcha, no había encontrado agua, ni ningún otro indicio que pudiera darme la esperanza de encontrarla. Por todas partes era la misma aridez, las mismas hierbas leñosas. Me pareció percibir a lo lejos una pequeña silueta negra, de pie. De primera instancia pensé que se trataba de la sombra de un tronco solitario. Por casualidad, me dirigí hacia ella. Era un pastor. Una treintena de corderos yacían sobre la tierra ardiente reposando cerca de él.
Me dió de beber agua de su botella, y un poco más tarde él me condujo hasta su casita en una ondulación de la meseta. El obtenía su agua -excelente, por cierto- de un pozo natural muy profundo, en el que él mismo había instalado un malacate muy rudimentario.

Este hombre hablaba poco. Esta es una práctica común entre aquellos que viven solos. Sin embargo, se le percibía como un hombre seguro de sí mismo, confiado en sus convicciones. Me parecía insólita su presencia en estos lugares tan desprovistos de todo. No vivía en una cabañita, sino en una verdadera casa de piedra donde saltaba a la vista claramente que él mismo había restaurado las ruinas con las que se encontró a su arribo. El techo era sólido y estaba bien fijo. El viento que golpeaba las tejas del techo producía un ruido similar al del mar cuando golpea en las playas.
Sus muebles y pertenencias estaban en orden, su bajilla estaba lavada, el piso estaba pulcramente trapeado, su rifle estaba engrasado; su sopa hervía en el fuego. Fué entonces cuando me dí cuenta de que también estaba recién afeitado, que todos sus botones estaban sólidamente cosidos y que su ropa estaba cuidadosamente remendada, a tal punto, que los parches eran casi invisibles.
El compartió su sopa conmigo y después de cenar yo le ofrecí tabaco de mi saquito. Él me comentó que ya no fumaba. Su perro era tan silencioso como él, era amigable sin llegar a ser ruin.

Rápidamente entendí que pasaría la noche ahí, el poblado más cercano se encontraba todavía a más de un día y medio de marcha. Más aún, ya había tenido la oportunidad de conocer el raro carácter de los habitantes de esta región. Que por cierto, no era en absoluto recomendable. En las laderas de estas montañas, entre los matorrales de encinos blancos que están en los extremos de los caminos aptos para vehículos, hay cuatro o cinco poblados dispersos, lejos los unos de los otros. Estos poblados están habitados por talamontes que hacen carbón con la madera. Son lugares donde se vive mal; en las garras de la exasperación. Las familias viven unas en contra de las otras, en un clima hostil, de rudeza excesiva, ya sea en el verano o en el invierno, viven amagando su egoísmo aún más por la irracional desmesura en su deseo de escapar de este ambiente.
Los hombres llevaban su carbón al pueblo en sus camiones y, después regresaban. Las más sólidas cualidades se rompen bajo este perpetuo baño escocés. Las mujeres cocinaban a fuego lento sus rencores. Había competencia en todo, desde la venta del carbón hasta las bancas de la iglesia; las virtudes se combaten entre ellas, los vicios y las virtudes se arrebatan unas a otras haciendo un revoltijo sin reposo. Hay epidemias de suicidios y numerosos casos de locura casi siempre fatales.

El pastor, que no fumaba, saco un pequeño saco y vació su contenido sobre la mesa, formando una pila de bellotas. Se puso a examinarlas una por una, poniendo muchísima atención, separando las buenas de las malas. Yo fumaba mi pipa y le propuse ayudarle. Él me respondió que esto era asunto suyo. En efecto, viendo la devoción y cuidado que ponía a su trabajo, decidí no insistir más. Esa fué toda nuestra conversación durante la noche. Cuando hubo terminado de separar todas las bellotas que estaban en buen estado, entonces las contó y las puso en montoncitos de diez. De esta manera iba haciendo una selección más, eliminando aquellas bellotas que eran muy pequeñas o aquellas que tenían ligeras grietas. Al terminar, una ves más las examinaba gravemente. Cuando tuvo enfrente de él cien bellotas perfectas detuvo su tarea, y entonces nos retiramos a dormir.
La compañía de éste hombre me daba paz. Al día siguiente, le pedí permiso para quedarme todo el día con él. Él lo encontró perfectamente natural, o con mayor exactitud, él me daba la impresión de que nada podría distraerlo. Este descanso no me era absolutamente necesario, pero yo estaba intrigado, quería saber más acerca de este hombre. Antes de salir, sumergió en una cubeta con agua el pequeño saco donde había puesto las bellotas que habían sido seleccionadas y contadas previamente con tanto cuidado.

Me dí cuenta de que su cayado tenía un triángulo de fierro tan grueso como un dedo pulgar y de alrededor de un metro cincuenta de largo. Yo me fuí siguiendo una ruta paralela a la suya. La pastura de sus corderos yacía en el fondo de un pequeño valle. Él dejó el pequeño rebaño al cuidado del perro y subió hacia la derecha donde yo me encontraba parado. Me temía que hubiera venido a reprocharme por mi indiscreción, pero este no fué el caso de ninguna manera. Era su propio camino, y me invitó a acompañarlo si no tenía nada mejor que hacer. Continuamos unos doscientos metros más hacia arriba.
Cuando llegamos al lugar que el quería, comenzó a enterrar su triángulo de fierro en la tierra. Este hacía un pequeño agujero en él que el ponía una de las bellotas, que posteriormente cubriría de tierra nuevamente. Él estaba plantando árboles de encino. Entonces le pregunte si la tierra le pertenecía. Él me respondió que no. - ¿Sabe de quién es? Él no lo sabía. Suponía que se trataba de una tierra comunal, o quizás podría ser que se tratara de tierras a cuyos propietarios no les interesara. De esta manera, él plantó cien bellotas con mucho cuidado.

Después de los alimentos del medio día, él comenzó una vez más a seleccionar semillas. Creo que puse demasiada insistencia en mis preguntas, porque él las respondió una a una. A tres años de haber comenzado, él continuaba plantando árboles en esta soledad. Él había plantado ya cien mil. De estos cien mil, veinte mil habían germinado. De estos veinte mil, él consideraba que todavía se perderían la mitad, por causa de los roedores o por cualquier otro designio de la Providencia imposible de predecir. Quedarían entonces diez mil encinos que podrían crecer en este lugar donde antes no había sobrevivido nada.
Fué en este momento en el que comencé a preguntarme sobre la edad de este hombre. Era evidente que se trataba de un hombre de más de cincuenta años. Cincuenta y cinco me dijo. Se llamaba Eleazar Bouffier. Solía tener una granja en las planicies, donde había vivido la mayor parte de su vida. Había perdido a su único hijo y después a su mujer. Se retiro a la soledad donde acogió el placer de vivir lentamente con su rebaño de corderos y su perro. El había juzgado que este país se estaba mueriendo porque le faltaban árboles. Añadió entonces que no teniendo nada más importante que hacer había tomado la resolución de poner remedio a este estado de las cosas.
Viviendo yo mismo en ese momento una vida solitaria, y a pesar de mi juventud, sabía como acercarme con delicadeza a aquellas almas solitarias. Aún así, cometí un error. Fué precisamente mi juventud la que me forzó a imaginar el porvenir en mis propios términos, y en cierta medida también un anhelo en la búsqueda por felicidad. Le comenté que dentro de treinta años estos cien mil encinos serían majestuosos. Me respondió con tal simpleza, que si Dios le prestaba vida, en treinta años él habría plantado tantos otros que estos diez mil serían tan sólo como una gota en el mar.
Él había comenzado también a estudiar la propagación de las hayas. Cerca de su casa había instalado un pequeño vivero donde crecía los arbolitos. Los sujetos que había protegido de sus corderos con una pequeña barda, que funcionaba como barrera, estaban creciendo hermosamente. Él estaba considerando plantar también algunos abedules que serían muy convenientes para las partes bajas de los valles, donde aclaro que había en estado latente un poco de humedad que se extendía sobre la superficie del suelo por algunos metros.
Al siguiente día, nos separamos.

Al año siguiente la guerra del catorce había comenzado. Yo estuve comprometido en ella por cinco años. Un soldado de infantería apenas y podía pensar en árboles. A decir verdad, todo este asunto no me había dejado ninguna impresión. En lo personal la considere como un hobby pueril, como una colección de timbres y la olvide.
Al terminar la guerra me encontré al frente a una pequeña desmovilización y con un gran deseo de tomar un pequeño respiro de aire puro. Sin ninguna otra preconcepción más allá de tomar un nuevo aliento. Fué así que retomé el camino hacia aquellas tierras desérticas.
La región no había cambiado. Sin embargo, más allá de ese poblado abandonado percibí a la distancia una especie de neblina grisácea que convergía en las alturas de las colinas como una alfombra. A partir de ese momento no deje de pensar en el pastor que plantaba árboles. Diez mil encinos, me dije: ocupan un gran espacio verdaderamente.
Había visto morir a mucha gente durante esos cinco años de guerra, pero no me podía imaginar de ninguna manera la muerte de Eleazar Bouffier, a pesar de que un hombre de veinte años piense que un hombre de cincuenta es ya tan viejo que no le resta más que morir. Él no estaba muerto, en efecto, estaba lleno de vitalidad. Había cambiado la materia de su interés. Ahora sólo tenía cuatro corderos, pero tenía un centenar de colmenas. Se había desecho de los corderos porque amenazaban los retoños de los árboles. Él me comentó entonces que la guerra no lo había distraído en absoluto, como yo mismo me pude dar cuenta, él continuó con su labor de cultivador de árboles imperturbablemente.
Los encinos de 1910 ahora tenían 10 años y eran más altos que yo y que él mismo. El espectáculo era impresionante. Yo me quede literalmente privado de la palabra. Como él, no podía hablar más. Pasamos todo el día en silencio caminando por su bosque. Estaba divido en tres secciones, el largo total era de once kilómetros, y en su punto más ancho la sección era de tres kilómetros. Cuando caí en la cuenta de que todo esto había florecido de las manos y del alma de este único hombre solo, sin ningún avance técnico en su herramienta, comprendí que los hombres pueden llegar a ser tan eficaces como Dios en otros dominios además de el de la destrucción.
Él había perseguido su ideal, prueba faciente de ello era que las hayas habían alcanzado mis hombros y se habían extendido tan lejos como la vista podía alcanzar. Los encinos eran ahora robustos y frondosos, habían ya pasado la edad en la que estaban a la merced de los roedores y en cuanto a los designios de la Providencia, si deseaba destruir la obra creada, se necesitaría de un ciclón. Él me mostró sus admirables parcelas de abedules que databan de cinco años atrás, es decir de 1915; cuando yo tuve que estar combatiendo en Verdún. Él los había plantado en las partes bajas del valle, donde había sospechado, con justa razón, que había humedad justo a flor de tierra. Eran tan tiernos como jóvenes adolescentes, y muy decididos.
La creación estaba en el aire, por doquiera, se veía como la sucesión estuviera tomando su propio camino. Él no se preocupaba, se ocupaba. Perseguía obstinadamente su objetivo. Era tan simple como eso. Al descender por el poblado, pude ver agua correr en los arroyos que en la memoria de los hombres, habían estado siempre secos. Era la más extraordinaria reacción en cadena la que este hombre me había dado la oportunidad de presenciar. Estos arroyos secos que en tiempos muy antiguos habían llevado agua, habían vuelto a florecer. Algunos de estos tristes poblados, de los que había comentado al comienzo de mi relato, estaban construidos sobre edificios de antiguas ciudades galo-romanas, donde aún quedaban algunos trazos de estas antiguas culturas. Ahí, los arqueólogos habían encontrado anzuelos de pesca, en lo que en tiempos más recientes habían sido cisternas para abastecer de un poco de agua a estos secos lugares.
El viento dispersaba también algunas semillas. Al mismo tiempo que el agua reapareció, reaparecieron los sauces, las enredaderas, los prados, los jardines, las flores y positivas razones para vivir.
Realmente la transformación había tenido lugar de manera tan paulatina que había penetrado y se había instalado en la costumbre sin provocar ningún sobresalto o sorpresa. Los cazadores que subían a la soledad de las montañas para perseguir liebres o jabalíes habían constatado también la presencia de pequeños árboles. Sin embargo, atribuían los cambios a los procesos naturales de la tierra. Esta era la razón por la que nadie había tocado su obra, porque nadie en absoluto había llegado a estar en contacto con este hombre. Era insólito. ¿Quién podría imaginar que en estos poblados y administraciones, que existiera alguien con tal obstinación y poseedor de una generosidad extrema que llegase al punto de ser sublime?

A partir de 1920, no dejé pasar más de un año sin ir a visitar a Eleazar Bouffier. Jamás lo ví decaer, ni dudar. A pesar de que sólo Dios sabe los sin sabores que hubo de superar. Para obtener el éxito en su empresa fué necesario superar muchas adversidades y luchar contra la desesperación. Baste decir que durante un año había logrado plantar diez mil arces y todos murieron. Al siguiente año de este suceso, decidió abandonar los arces y volver a plantar hayas. Estas lograron crecer sanas y con mayor esplendor que los encinos.
Para tener una idea más precisa del carácter excepcional de nuestro personaje, no hace falta más que recordar que vivía en una soledad total, sí total, a tal punto que hacía el final de su vida había perdido la costumbre de hablar. O quizás: ¿Era que ya no había visto la necesidad de hacerlo?

En 1933 recibió la visita de un guardia forestal atolondrado. Este funcionario le advirtió de no provocar fuegos a la intemperie, ya que podría a poner en riesgo el bosque "natural". Fué la primera vez que un hombre le dijera de forma tan pueril que había visto crecer este bosque por sí solo, de manera espontánea. En este tiempo él estaba pensando en plantar hayas en un claro a doce kilómetros de su casa. Para evitar el ir y venir de ese sitio, - ya que para aquel entonces él contaba ya con setenta y cinco años de edad-, estaba ambicionando construir una pequeña casita de piedra en el lugar mismo donde se encargaría de plantar los árboles. Esto fué lo que hizo al año siguiente.

En 1935, un verdadero delegado de la administración vino a examinar "el bosque natural". Había con él un personaje importante del Ministerio de Aguas y Bosques, un diputado y técnicos. Se pronunciaron muchas palabras inútiles. Se decidieron hacer algunas cosas y, afortunadamente, no se hizo nada; excepto por una medida verdaderamente útil: se puso al bosque bajo la salvaguarda del Estado, y se prohibió que se viniera a hacer carbón. Era evidente que era imposible no ser subyugado ante la belleza de estos jóvenes árboles plenos de salud. Este bosque ejercía sus poderes seductivos incluso en el mismo diputado.
Yo tenía un amigo entre los directores del departamento forestal que estaban en la delegación. Le explique lo que para él era un misterio. Un día de la siguiente semana, fuimos los dos juntos a buscar a Eleazar Bouffier. Lo encontramos en pleno trabajo, a veinte kilómetros del sitio donde se había realizado la inspección anterior.
Este capitán forestal no era mi amigo nada más porque sí. Él conocía el verdadero valor de la cosas. El sabía permanecer en silencio. Le ofrecí algunos huevos que había traído conmigo como regalo; dividimos nuestros alimentos en tres y pasamos algunas horas sin decir ninguna palabra, en la contemplación del paisaje.
La ladera donde estábamos estaba cubierta por árboles de seis a siete metros de alto. Yo recordé el aspecto del sitio en 1913: un desierto... El trabajo apacible y regular, el aire lleno de vitalidad de las alturas, la frugalidad, y sobretodo la serenidad de su alma le habían dado a este hombre una salud casi solemne. Era un atleta de Dios. Me preguntaba cuántas hectáreas más él habría todavía de cubrir con árboles.
Antes de partir, mi amigo hizo una simple sugerencia concerniente a algunas especies de árboles para las que el terreno parecía especialmente adecuado. Él no insistió más. Por una muy buena razón. Me aclaro después. Este buen hombre sabe mucho más que yo. A una hora más de camino, - esta idea se le había fijado en su pensamiento, y entonces agregó:"Él sabe mucho más que todo el mundo". Él había encontrado un motivo para sentirse orgulloso y feliz.
Fué gracias a este capitán forestal que no solamente el bosque fué protegido, sino que junto con él la felicidad de este hombre. Hizo nombrar a tres guardias forestales para la protección de los territorios. Los ubico de tal manera que permanecieran indiferentes a cualquier cantidad de vino que los talamontes pudieran ofrecer como soborno.

La obra no estuvo en riesgo grave, salvo en la guerra de 1939; cuando los automóviles comenzaron a entrar por madera, pues nunca había suficiente. Comenzaron a talar algunos de los encinos de las parcelas de 1910. Por suerte, estos bosques están tan lejos de cualquier arroyo o camino que no resultó costeable seguir extrayendo la madera y la compañía decidió pronto abandonar esta extracción. El pastor no vió nada. Él estaba a treinta kilómetros del sitio, y continuaba pacíficamente con su labor, tan imperturbable por la guerra de 39 como lo había estado por la guerra de 14.

Ví por última vez a Eleazar Bouffier en 1945. Tenía entonces ochenta y siete años. Yo había retomado de nueva cuenta el camino del desierto, sólo para encontrarme ahora con lo que a pesar de todo había dejado como legado la guerra en esa región. Había un carro que hacía la ruta entre el Valle del Durance y la montaña. Yo me apreste a tomar este relativamente rápido medio de transporte, pues los cambios eran tan grandes que yo no pude reconocer el lugar de mis últimas visitas. Me pareció también que el trayecto me hacía pasar por lugares nuevos. Me ví obligado a preguntar el nombre del poblado, para estar bien seguro que esta era la región que en otros tiempos había visto en ruinas y desolación. El carro me dejó en Vergons.
En 1913, en este pequeño caserío había diez o doce casas con tres habitantes. Estas gentes eran salvajes, detestándose los unos a los otros, siempre en eterno conflicto y pillaje. Física y moralmente, ellos parecían hombres prehistóricos. Eran devorados por el contorno de las paredes de las casas abandonadas. Su condición era de total desesperanza. Parecía que sólo estaban esperando a que la muerte los encontrara. Una condición que claramente no los predisponía a cultivar ninguna virtud.
Todo había cambiado. Incluso el aire mismo. En el lugar de borrascas secas que en otros tiempos había sido, ahora soplaba suavemente una brisa con dulce olor. Un sonido que recuerda el del correr del agua que cae de las alturas. Pasaba lo mismo con el viento que ululaba entre los árboles del bosque. En fin, lo más asombroso de todo era que se escuchaba el ruido del agua que circulaba hacía un verdadero pozo. Ví que habían construido una fuente, y que había abundante agua en ella; lo que me estremeció más es que junto a esta fuente habían plantado limoneros que tenían por lo menos cuatro años y que ya habían crecido gruesos. Eran un símbolo de la indisputable resurrección.

Más aún Vergons mostraba ya signos de trabajo, de aquellos que tienen por condición necesaria la presencia de la esperanza. La esperanza había retornado. Habían limpiado las ruinas, habían tirado las paredes rotas, y habían reconstruido las cinco casas. El poblado contaba ahora con veintiocho habitantes que incluía a cuatro parejas jóvenes. Las casas nuevas, recién remozadas estaban rodeadas por jardines, hortalizas y verduras entremezcladas con malezas alineadas, había legumbres y flores, coles y rosales, puerros y albahaca, apios y anémonas. Era ahora un lugar donde cualquiera estaría encantado de vivir.
A partir de este poblado seguí mi camino a pie. La guerra de la que a penas estábamos saliendo, no nos permitía más que reincorporarnos pausadamente a la vida. Sin embargo, Lázaro estaba fuera de su tumba. En los flancos de las montañas ví campos verdes de cebada y de centeno en hierba. Al fondo podía ver algunas praderas que reverdecían.
Nos separan ahora ocho años desde que ví a toda esta región florecer con una suave ligereza que resplandecía de verdor. Los despojos de las ruinas que había visto en 1913, ahora mantenían granjas prósperas, que proporcionaban una vida feliz y confortable. Los viejos manantiales eran alimentados por agua de lluvia y nieve que ahora podía ser alojada y retenida por los bosques; el agua volvía a correr recuperando su ciclo natural. Parte del agua se había acanalado. Bordeando a cada granja había arboledas de pinos y arces, los manantiales de agua estaban bordeados por carpetas de mentas frescas. Los poblados estaban siendo reconstruidos poco a poco. Una población venida de las planicies donde la tierra era muy cara llegaron a establecerse, trayendo con ellos juventud, movimiento y espíritu de aventura. Ahora se encuentran por los caminos hombres y mujeres bien nutridos, jóvenes y muchachas que saben reír, y que han retomado el gusto por las fiestas de la campiña. Si reencontramos a la antigua población, ahora veremos que es irreconocible por su dulzura y plenitud por la vida. Contando a los nuevos llegados, tenemos a más de diez mil personas que le deben su felicidad a Eleazar Bouffier.

Cuando reflexiono que un solo hombre confiado en sus simples recursos físicos y morales fué suficiente para hacer surgir de un desierto esta tierra de Cannan, me doy cuenta que a pesar de todo, la condición humana es admirable. Pero, cuando hago un recuento de lo que puede crear, la constancia, la generosidad y la grandeza de un alma resuelta a lograr su objetivo, soy presa de un inmenso respeto por aquel viejo campesino sin cultura que a su manera supo como materializar una obra digna de Dios.

Eleazar Bouffier murió apaciblemente en 1947 en el asilo de Banon.
Eleazar Bouffier es un personaje inventado por Jean Giono para hacer amar plantar árboles.
27/07/2005 01:19 carmen maria camacho. Tema: trozos literarios No hay comentarios. Comentar.

tesis del garrafón

lagarto en plato verde.jpgTESIS SOBRE
EL
GARRAFÓN

De vez en cuando los gobernantes se despiertan con la boca seca y la cabeza cual caja de grillos, mientras siente la acuciante necesidad de correr al baño debido a un ataque de naúsea.

Se dicen:

-¡Hay que acabar con la droga¡.

Y ponen en marcha complicados planes y extrañas campañas publicitarias para solucionar el problema, aunque el primer problema sea que no entendamos muy bien, lo que pretenden y a que se refieren con exactitud. Y a que en el saco roto de conceptos difusos entran las mas diversas y variopintas, sustancias, de efectos bien diferenciados. Desde el gelocatil, la aspirina, la cocaína, el hachís,la nicotina, y la Maria en los garbanzos.

Suelen ser batallas perdidas de antemano, porque desde tiempos remotos al animal humano le ha gustado meterse todo tipo de sustancias en el cuerpo. Pero cuando la defensa a ultranza de la salud se convierte en una gesta que no desdeña alguna solución violenta - es que es la propia salud- lo que se pone en peligro sin duda.

Y aún con amenazas violentas, la prohibición incita al personal a ponerse ciego.

De esta forma nos encontramos con la sonrisa de los asiduos a las pastillas que no paran de dar saltos y besarse, la flotante mirada del fumador de hachís, palabrería incontenida del usuario de cocaína, divagar melancólico del fumador de mariguana...

La noche acoge a los sonámbulos. Y el pensamiento se se diluya en la vorágine y sus múltiples formulas.

De esta manera pasamos como si nada entre estupefacciones y piruetas de saltimbanquis que provocan la química entre gentes de mente febril entregadas al extravío.

Para terminar sin poder librarnos de caer en las garras de las pócimas malignas y bebedizos. El garrafón, martillazo metálico, como quieran llamarlo.

Y ningún plan de saneamiento social lo tiene en cuenta, porque según los responsables de los locales, -no existe-. Igual que las meigas y sus hechizos; Haberlo haylo. En la modernidad y los avances en tecnologías se presenta el garrafón perfectamente embotellado y etiquetado, con todos los sellos de garantías para tranquilidad " moral" de quien comercia con él, del que nos lo sirve sin remilgos a diez veces superior al precio que con se pagó.

Conspiración luciferina para aniquilar a los espíritus inquietos.

Acostumbrados nos tienen a ese sabor amargo y acre . Pero no inmunizados, no hay virus ni bacteria que se cultive en tan asesino brebaje.

Tal vez sea, por este motivo entre otros, que algunos supervivientes de la noche tengan apariencia de seres inmortales.

Lo hemos bebido a lo largo de años de existencia, y hemos notado como en cada trago se rompía. Dolorosamente. Parte de nuestro sistema nervioso.

Solo una copa de garrafón basta para posibilitar el viaje mas rápido hacia el infierno, en el tren de la mas alta velocidad de los lingotazos.

Es la metafísica del pelotazo, su desinhibición cabezona, y su capacidad para romper los últimos restos de un carácter templado. Aunque cobre su deuda con el zumbido del resacón.

Son las llaves herrumbrosas que abren puertas a lo desconocido.
Haciéndonos recordar con imágenes deformadas colocándonos a patadas en la purria.

Nos hace amigos sin salida de los venenos. Despertando nuestra sed de fábulas, choques eléctricos, sacudidas que nos llevan a pedir otra mas. Con el toque de campanas repiqueteando en nuestras cabezas.
29/07/2005 01:58 carmen maria camacho. Tema: humor Hay 2 comentarios.

Puede ser Iberia ?

avion2.jpgEstán todos los pasajeros en la sala de embarque
esperando la salida del vuelo.

De repente llega el co-piloto impecablemente
uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco
tanteando el camino. La empleada de la compañía aclara
que, si bien es ciego, es el mejor co-piloto que tiene
la Empresa.

Al poco rato llega el piloto, con el uniforme
impecable,anteojos oscuros y un bastón blanco asistido
por dos azafatas. La encargada de la sala aclara que,
también, el piloto es ciego pero que es el mejor
piloto que tiene la Compañía y que, junto con el
co-piloto, hacen dupla mas experimentada.

Con todos a bordo, el avión comienza a carretear,
tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros
aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad pero
no despega; continúa la carrera y sigue en tierra.

Cada vez el final de pista está más cerca y en una
explosión de histeria general los pasajeros comienzan
a gritar como poseídos.

En ese momento el avión milagrosamente toma altura,
entonces el piloto le dice al co-piloto:

¡El día en que los pasajeros no griten, nos hacemos
mierda!
29/07/2005 20:16 carmen maria camacho. Tema: humor Hay 2 comentarios.

Trece cosas

huevo azul.jpgTRECE COSAS QUE NO CUADRAN

13 things that do not make sense

NewScientist.com news service
Michael Brooks

La prestigiosa revista científica "New Scientist" ha publicado un listado de
13 de evidencias experimentales que los científicos no son capaces de
explicar con las leyes actuales.

1. El efecto placebo
2. El problema del horizonte cosmológico
3. Rayos cósmicos ultraenergéticos
4. Los resultados homeopáticos de Belfast
5. La materia oscura
6. El Metano del Vinking en Marte
7. Tetraneutrones
8. La anormalidad Pioneer
9. La energía oscura
10. El precipicio de Kuiper tras Plutón
11. La señal Wow del espacio exterior
12. Las constantes "no tan constantes"
13. La fusión fría
31/07/2005 02:11 carmen maria camacho. Tema: recortes de prensa No hay comentarios. Comentar.


Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]