Blogia
TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

LAS POLILLAS

LAS POLILLAS

 

 

     A vosotras mis viejas amigas,

 que me inspiráis

 en noches blancas

de de lunas angostianas.

giráis sobre mis páginas blancas

 sobre mi bombilla amarilla

  encendida siempre encendida.

 

Incapaces mis viejas amigas,

  como  los mosquitos de picar

 sois en cambio

mi  tormento y suplicio

si como, si leo , si escribo...

 

A vosotras amigas mías,

 que os lanzáis ciegamente

  contra mi rostro o los ojos

 naufragáis en el plato del gazpacho.

 

 A vosotras que borronean,

mis noches calurosas

 mis pobres escrituras

 Al tiempo que os aparto

¡Diecinueve  polillas¡

 caminan por mi cuchara

 y otras  se  meten por mis orejas

 y hasta en algunas en mi boca.

 

¿Por qué sois tan desatinadas?,

  las menos sensatas

 de todos los seres vivientes,

A vosotras las polillas,

   Y a esta relación,

 que mantengo

 ni  amistosa, ni lógica:

 ¡ ello no es posible¡

 nadie sabe nunca qué hacen,

 para qué ni por qué lo hacen.

 

Mis polillas, ¿acaso sois tan desatinadas?

 Son gratuitos y carentes de sentido

¿ vuestros actos?

 esa conducta

 en apariencia

absurda o ilógica.

 

 Las polillas giráis menos,

 en torno de las lámparas

 que alrededor de las cabezas

 de los calvos...

 

 A vosotras las polillas

 que me inspiráis

 parecéis no tener  armas

 ofensiva o defensiva,

 unas quinientas o un millar

 de vosotras

 acosándome

 de continuo,

incesantemente.

 

 A esta poeta pobre,

metiéndose

en mis oídos,

 dentro de mis ojos,

 caminando

 por mi cuello,

 introduciéndose

 bajo mis uñas,

 no permitiéndome

 hablar, recitar

 impidiéndome

 comer en paz,

no dejándome,

 meditar,

 leer,

 escribir,

 dormir.

 

 Podéis llevarme,

y, de hecho,

 me lleváis...

a un estado

 de total enajenación.

 

 Llega el instante,

 en  noches

que arde en lunas

no las polillas,

 sino esta poeta...

ya no sabe

 qué hace,

para qué

ni por qué

 lo hace;

 el instante

 en que ya no se

 ni siquiera

 quién soy.

 

Y, es en ese momento,

 en que  pierdo

 conciencia de mi

 cuando me resigno

 inexorablemente

a que vosotras

 las polillas

 me rodéis

 y, me dominéis.

 

¡Más aún...!

 ya no podría vivir

 sin mis viejas amigas

  las polillas...

 sin sentiros dentro

 de mis oídos,

 de mis ojos,

de mi boca.

 

 Es la verdadera razón

 de ser  polillas,

la razón latente

bajo vuestra conducta

 en apariencia

 desatinada e ilógica...

 

Las polillas van,

 Expandiendo

 su imperio

 donde haya

 un flexo

 y, un ordenador

 allí gobiernan

 las polillas.

 

  Como un mapamundi,

  ilustran estos versos

 muestran cuán pocos

 son los sitios

 aún libres

 del Imperio

de las polillas.

 

 Vosotras polillas,

  que imperáis

 sobre las mentes

 cuando éstas

 se han apolillado;

apolillando

 entonces

 a los cuerpos,

 que efectúan,

 en consecuencia,

acciones

esencialmente

 de polillas.

 

 Hasta ahora,

 están  libres

 de las polillas

 comunidades

 primitivas

 y los países

 más pobres.

©Carmen María Camacho Adarve

 

 

 

(Donde aún no se han desarrollado de forma eficaz y contumaz los medios de comunicación masiva)

 

 ¡Vosotras mis viejas amigas

me inspiráis todas las cosas...!

0 comentarios