Blogia
TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

La Fuente de Caño Quebrado

La Fuente de Caño Quebrado

 Hace muchos años en Jaén, gobernaba el noble Omar, hombre de grandes virtudes.  Omar tenía como lugar de residencia el castillo de la ciudad, desde donde ejercía su gobierno, buscando siempre lo mejor para sus súbditos.

 Llegó el joven Omar a la edad de contraer matrimonio, y desde lejanas tierras llego al reino de Jaén, una hermosa joven, cuyo nombre era Zoraida.

 Dicen que era mujer de extraordinaria belleza y gran corazón.  La joven pareja se rindió al amor desde el primer encuentro.

Llegó el día de la boda.  Todo eran lujos.
 
 El castillo de Jaén se engalano iluminado por grandes hogueras, la ciudad entera convertida en un gran festejo, donde no faltaron viandas, bebidas y diversión.

Después de la extraordinaria celebración, cuentan que vivieron felices.  Omar, dedicado al gobierno de la ciudad, Zoraida, volcada en dar toda clase de atenciones a los habitantes del reino y a su marido.

 Todo iba como si de un cuento de hadas se tratara hasta que un día tuvo Omar que abandonar el castillo, como en otras numerosas ocasiones, para bajar a la ciudad y solventar algunos asuntos propios del cargo que ostentaba.

Llegó la noche a Jaén sin que Omar regresara a su castillo.

 La hermosa Zoraida esperaba preocupada e inquieta su llegada.  Pasaron las horas y Omar no regresaba.

 Zoraida, cada vez más preocupada y nerviosa le faltaban ojos para vigilar los alrededores, intentando vislumbrar la sombra de su amado que ya se retrasaba en exceso.

Viendo Zoraida que no llegaba su marido, comenzaron a pasar los peores pensamientos por su mente, razón por la que ordenó a la guardia que iniciara su búsqueda.

 La orden fue ejecutada de inmediato, comenzando al momento a rastrear el monte y la ciudad en busca del joven Omar.

Desgraciadamente, al poco tiempo encontraron el cuerpo ensangrentado y sin vida del valiente gobernador, muy cerca del castillo, justo en el lugar donde hoy está la fuente de Caño Quebrado.

 Muy grande fue la el dolor y la tristeza que inundó la ciudad.

 El castillo se vistió del más riguroso luto.

 Cuentan las buenas gentes que la hermosa Zoraida no podía soportar el dolor en su corazón, parecía que la hermosa joven había quedado sin vida.

 La tristeza se le hacía insoportable.

 Una mañana gris y nublada encontraron el cuerpo sin vida de la hermosa joven, en el mismo lugar donde hallaron asesinado a su esposo.

Y desde el momento en que se produjo el triste fallecimiento de Zoraida, comenzó a brotar el manantial de agua de la fuente. 

 Cuentan las buenas gentes, que ese venero de agua que brota en Caño Quebrado son las lágrimas de Zoraida que sin consuelo fluyen, en bellísimo canto, y a borbollones, sobre las piedras blancas de la fuente por   la muerte de su marido.

  En noches de luna blanca la bella Zoraida pasea   por las salas del Parador, construido sobre las ruinas del el antiguo castillo musulmán.

  Como una pena  y sin consuelo de nadie la hermosa muchacha busca sin descanso, a su joven y amado Omar.

0 comentarios