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TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

PROBLEMAS DE VECINDAD

PROBLEMAS DE VECINDAD

 

 

 

Una noche de Enero, mientras María hablaba acaloradamente, con otra  vecina  sobre asuntos de vecindad. En unas ensoñaciones… Vi mi oportunidad para ejecutar mi siniestro plan.

 

El perro se alejo de María –su dueña-    se acerco a mi  y le di mi suculenta y mortal salchicha. El efecto del veneno fue rápido y eficaz, pues mi intención era que muriese sin el menor sufrimiento, aun así durante su agonía advertí mi gran error, pues en el fondo no era el pobre perro culpable de nada, sino su despreciable dueña… era demasiado tarde.

Ella lo sacaba al  parquecito, detrás de las ventanas  de mi palacete,  existe un parquecillo  adaptado para que el animal pueda hacer sus necesidades sin que sus olores lleguen; sin embargo la arpía no se molestaba para nada.

 Después de llamarle la atención y pedirle educadamente que recogiera sus excrementos, y los depositara en su correspondiente papelera, así como que, la orina la hiciese en el lugar correspondiente el problema a pesar de mis advertencias  se acentuó. La estupida  me retiro el saludo a pesar que considero mi forma de proceder   correcta sin embargo  el efecto fue todo el contrario al deseado.

 

El perro seguía a sus anchas por el parque, meando en mi esquina y haciendo sus excrementos al lado de las ventanas.

Siendo yo  la persona afectada por tal anticivismo, me puse en contacto con la autoridad local, la cuál se presento para constatar dichos hechos, mas la solución no era fácil pues por supuesto las pruebas aunque evidentes, no eran suficientes para probar el delito.

 

Así que ya sabemos lo que ocurrió posteriormente, María hizo sacar lo peor de mi, los olores del animal, las moscas su soberbia todo me hizo llegar a tal punto de desesperación para mi macabro plan.

 

 

Ella también llamo a las autoridades y denuncio tal hecho mas no le dieron ninguna solución.

 

 

Desde entonces, ella adquirió un perro nuevo el cuál recoge su mierda y no se mea en la esquina,  por cierto goza de una salud encomiable. Aún recuerdo con pena aquel capitulo  de Enero, viejos tiempos, agua pasada. Y en noches así de frías  me digo a mi mismo ¿será la reencarnación del otro can trágicamente desaparecido?  Las mascotas ya no son como las de antes.

 

(Cuentos del Marques de Posadas Ricas)

 

   © Carmen María Camacho Adarve

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