Blogia

TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

Y ahora dicen que..."Ha sido Dios"

Y ahora dicen  que..."Ha sido Dios"

EL HURACÁN KATRINA DESTROYS NUEVO ORLEANS
DÍAS ANTES DE " LA DECADENCIA " 8/31/05 DEL SUR

FILADELFIA - Sólo días antes de " la Decadencia " Del sur, una celebración homosexual anual que atrae a miles de las personas a los Cuartos franceses la sección de Nuevo Orleans, Huracán Katrina destruye la ciudad.

La Decadencia " " del sur tiene la historia de llenar los Cuartos franceses la sección de la ciudad de homosexuales ebrios que comprometen en los actos del sexo en las calles públicas y barras. El año pasado, un pastor local envió la magnitud en video de actos del sexo que se realizan delante de policía, alcalde, concilio de la ciudad, y los medios de comunicación. Oficiales de la ciudad ignoraron la magnitud simplemente y continuaron dando la bienvenida y alabando la celebración del weeklong por ser un " evento " excitante. Sin embargo, Huracán Katrina ha acabado con la celebración anual de pecado.

En el website de Decadencia " Del sur oficial " (www.SouthernDecadence.com), declara que el evento anual trajo en " 125,000 juerguistas " a Nuevo Orleans el año pasado, aumentando por los miles cada año, y por "encima de 50,000 juerguistas " en 1997. La 34 Decadencia " Del sur anual " de este año se celebraba, desde el miércoles, 31 de agosto de 2005 hasta el lunes, 5 de septiembre de 2005, pero debido al inundando macizo y los daño causados por el huracán, Louisiana Gobernador Kathleen Blanco pidió a todos que evacuaran la ciudad.

Los tres alcaldes anteriores de Nuevo Orleans, incluso Sidney Barthelomew, Marc H. Morial, y C. Ray Nagin, hicieron proclamaciones oficiales que daban la bienvenida a los visitantes a " la Decadencia " Del sur. Adicionalmente, el Nuevo Orleans Ciudad Concilio hizo otras proclamaciones que reconocen la celebración homosexual anual.

" Aunque la pérdida de vidas está entristeciendo profundamente, esta fuerza mayor destruyó una ciudad mala, " declaró Arrepiéntase América director Michael Marcavage. " De ' las Muchachas Wild' a ' la Decadencia Del sur, ' Nuevo Orleans era una ciudad que tenía sus puertas abiertas a la celebración pública de pecado. De la devastación una ciudad puede que surja la rectitud, " él continuó.

Nuevo Orleans también era conocido por su Mardi fiestas de Gras dónde los miles de hombres ebrios jaranearían en las calles para intercambiar la joyería plástica que las mujeres ebrias exponen en sus pechos y comprometer en otros actos del sexo. Este evento anual nació la creación de las " Muchachas Ido la serie videa Salvaje ". Además, Louisiana tenía un total de diez clínicas de aborto con la la mitad de ellos que opera en Nuevo Orleans dónde se asesinaron números innumerables de niños a las manos de abortistas. Adicionalmente, Nuevo Orleans siempre ha sido conocida como una de las " Capitales del Asesinato del Mundo " con una proporción diez veces el promedio nacional.

" Nosotros debemos ayudar y debemos orar, por aquéllos asolados, por este desastre, pero nos ha permitido no olvidarnos que los ciudadanos de Nuevo Orleans toleraron y dieron la bienvenida a la maldad en su ciudad para largo, " Marcavage dijo. Esta fuerza mayor pueda causarnos todos para pensar sobre lo que nosotros toleramos en nuestros límites de la ciudad, y nos trae temblando antes del trono de Omnipotente Dios, " Marcavage concluyó.

" [Dios] los sendeth llueven adelante el justo y en el inicuo ". (Matthew 5:45)


(Traducción de Carmen María Camacho Adarve)

El huracán

El   huracán

Las víctimas de "Katrina"
(Traducion del ingles por Carmen María Camacho Adarve)


El rapero Kanye ha sorprendido a los espectadores de la NBC con un concierto benéfico por las víctimas del huracán Katrina acusando al Presidente George Bush de racismo.


"George Bush no se preocupa de las personas negras", dijo el rapero en Nueva York durante el concierto en la Costa Oriental en la NBC, MSNBC, CNBC y Portapaz, antes de que las cámaras cortaran al cómico Chris Tucker.

Kanye pidió union, paciencia y proporcionando alivio a los sobrevivientes del huracán que golpeó la Costa del Golfo americana el lunes inundando Nuevo Orleans.

Él dijo que América siempre ayuda a los pobres pero no a las personas las negras.

"Las personas que podrían ayudarnos ahora mismo se vuelven de la guerra a luchar de otra manera, les han dado permiso para dispararnos" .El cantante que fuera galardonado con un Grammy también dijo esto en la NBC.

El rapero se refirió a la orden de disparar emitida por las tropas de la Guardia Nacional para detener al parecer la violencia y el saqueo en Nuevo Orleans.

Los medios de comunicación atacaron las palabras del rapero

El rapero también criticó como se atacan a los negros en los medios de comunicación, diciendo: " Yo odio la manera que ellos nos retratan en los medios de comunicación. Si usted ve a una familia negra, dicen que están están saqueando. Si ven a una familia blanca, dice ellos están buscando la comida ".


En una declaración la NBC dijo: "El rapero Kanye habló los comentarios escritos que se habían preparado para él, y sus opiniones de ninguna manera representan la voz del pueblo americano".

" Sería muy infortunado que los esfuerzos de los artistas que participaron esta noche y la generosidad de millones de americanos que están ayudando aquéllos en la necesidad es sombreada por la opinión de una persona, dijo la NBC.

El programa, organizado por Matt Lauer de News de NBC, llamó a la audiencia para hacer un donativo a causa del desastre.

Incluyó a 18 ponentes, y actuaciones destacadas de famosos de Nueva Orleans como Harry Connick Jr y Wynton Marsalis, así como de Louisiana , como Tim McGraw y Colina de Fe de Mississippi que también se accidentó por Katrina.


Reuters"

Katrina

Katrina

NUEVA ORLEANS
EL HURACAN
KATRINA

( ¿por qué la mayoría de los muertos eran negros?).

Aquella era una civilización muy cruel.

Un día, sus hombres descubrieron y capturaron a "otro hombre". Ante un desconcierto absoluto, aquel hombre, tenía la piel negra. Estaba desnudo y hablaba una lengua ininteligible.

-Y, los poderosos se pusieron de acuerdo, decidieron esclavizarlo. Aquel ser fue bautizado con el nombre de Dred Scott. Después tras reuniones, muchos estudios, e informes. Los hombres blancos concluyeron.

1- "Aún cuando posea un corazón y un cerebro, y biológicamente se le considere humano, es un esclavo no es una "pesona" ante la Ley.

2- Un hombre negro sólo recibe su personalidad jurídica al ser libertado; antes de eso no debemos preocuparnos por él, pues no tiene derechos ante la Ley.

3- Si usted considera que la esclavitud es mala, nadie le obliga a tener un esclavo, pero no le imponga su moralidad a los demás.

4- Un hombre blanco tiene derecho de hacer lo que desee con su propiedad.

5- ¿No es acaso la esclavitud mas humanitaria?. Después de todo. ¿No es mejor, acaso, ser esclavo que ser enviado sin preparación ni experiencia a un mundo cruel?".

(La llamada. "Decisión Dred Scott". Fue ratificada por la Corte Suprema de los Estados Unidos en el año 1857).

---------------------------------------------------------------------

KATRINA

El huracán estaba allí. Fuertemente atrincherado por terribles vientos de muerte y furiosas aguas. El Alto Estado Mayor calculó que serían precisas nueve oleadas. Cada una de ellas con la fuerza de tres mil hombres. Teniendo en cuenta que el enemigo tenía poca defensa y se tardaría mucho tiempo en su evacuación. La bajas serían mínimas. Era muy lógico suponer que la novena oleada lo asolaría todo.Y de los hombres extranjeros se encargarían sus Embajadas (de evacuarlos). Dando las órdenes pertinentes se inició la salvación.

El huracán Katrina no descargó toda la fuerza prevista y lo cierto es que para la supuesta última oleada quedaban muchos supervivientes. Que ahora vagaban sin rumbo a miles por el sur de los Estados Unidos, sin nada solo con lo puesto, desatando, epidemias, pillaje, y muertes.

Además solo había unos pocos marines disponibles. El resto de las tropas estaban en guerras contra otros países y todo el dinero se había gastado en armas de todo tipo para obtener mas poder.

-Preguntaron los soldados si el salvamento tenían que hacerlo en helicóptero forzosamente, como los anteriores rescates.

Vistas las circunstancias, se les dio plena libertad para hacer lo que quisieran. Y, el grupo de marines. a pie de tierra, cansadamente, arrastraron sus zodiac, se lanzaron contra los restos y despojos que Katrina había dejado a su paso.

- Hablando tranquilamente de sus cosas...

La verdad

La verdad

LA VERDAD

Era el último día de la Edad de oro. La verdad -dicen- que se quedo dormida .

Y, en ese instante llegó la mentira -se acercó- a la verdad, para quitarle el vestido, dejando a la verdad desnuda.

-La mentira dijo:

Soy la mentira y me presento al mundo.

-Despertó la verdad y estaba desnuda. Corrió a hablar con los hombres trató en vano de explicarles lo que le había pasado.

Pero ocurrió que todos los hombres la rechazaron.

-Abatida la verdad -desnuda- se retiró al desierto.

Y, en él se encontró su túnica azul, la que le había robado la mentira.

-La verdad se vistió de nuevo y volvió junto a los hombres.

Cuentan que desde aquel día la verdad fue para siempre identificada con la mentira y además aceptada, reconocida, por todos.

-A partir de aquel entonces la verdad adoptó dos formas:
la de parábola y la de fabula.

Los privilegios de la reina Isabel II

Los privilegios de la reina Isabel II

LOS CURIOSOS
PRIVILEGIOS
DE
LA
REINA ISABEL

Cuentan los ingleses ancianos de su Reina Isabel que;

-Todos los cisnes que pasean su impoluta blancura por los lagos británicos son de su propiedad; así como las truchas que nadan en lo ríos y los jabalíes que corren por los montes.

Ella es la única que tiene el derecho de imprimir o mandar que se imprima la Biblia. Todos los puertos del reino le pertenecen.

-Soló ella puede conceder licencia para la venta de tabaco.

-La tradición designa a la reina con el sobre nombre de "fuente de honor". Ella distribuye condecoraciones y medallas, las dignidades y los títulos

Existe un axioma que afirma:

-La reina no se equivoca nunca.

Por ello es la suprema autoridad de la Justicia. Los delincuentes no son condenados por sus crímenes, sino por haber turbado con ellos la paz de la soberana.

-Cada año abre el Parlamento.
Para esta ceremonia se pone la corona imperial, compuesta por 2.783 diamantes, 277 perlas, 17 zafiros; 11 esmeraldas y 5 rubíes. Es tan grande el valor de la corona que no se puede calcular en dinero.

Ninguna ley puede entrar en vigor mientras ella no la apruebe, aunque la hayan votado tanto la cámara de los lores como la de los comunes. En el momento que los enviados reales se presentan y pronuncian la tradicional frase; "La reina lo quiere" la ley empieza a se valida en lugar de ser papel mojado.

En contraste con lo reales privilegios tiene peculiares obligaciones; es la encargada de la tutela de todos los niños del reino, y de los discapacitados.
-Cada año, (dicen) que un jueves de el mes de octubre, debe distribuir tantas bolsas de dinero como años cumple entre los pobres que acuden a la abadía de Westminster.

Otro de sus deberes es favorecer la industria y los productos británicos. Sus automóviles han de ser siempre de fabricación inglesa. Cuando se supo que el tejido de su traje de novia había sido hecho por gusanos de seda italiana, en todo el reino se levantaron oleadas de protestas.

Debe ser ejemplo para todos los habitantes del reino de exactitud en el cumplimiento de las leyes. Isabel así lo hace.

-Años atrás , unas inundaciones asolaron el sur del reinado y la Reina fue a recorrer los lugares afectados sin escolta oficial. El coche en el que viajaba fue detenido por un soldado, que sin reconocerla le pregunto si tenía intereses en la zona afectada, pues en caso contrario no podía continuar por aquella carretera.

La reina no reveló su identidad e hizo que el chofer diese la vuelta al coche para tomar otro camino.

El Edil

El  Edil

-El alcalde de Baiona (Bayonne) obvia los casos de violación registrados en fiestas
Así ha respondido el alcalde a una pregunta sobre las violaciones denunciadas: "Cuando a las cuatro de la mañana, una se quita la camisa y baila en tanga ante sus amigos, se corren más riesgos que permaneciendo vestida".
Mientras en Vitoria-Gasteiz siguen disfrutando de sus fiestas, en Baiona (Bayonne) ya ha llegado la hora de hacer balance de las suyas.

Para su alcalde, Jean Grenet, el balance es satisfactorio, a pesar de la muerte de un joven de 19 años que se produjo el fin de semana y el grave accidente de otro sufrido al caer de una atracción. El alcalde ha afirmado que esos sucesos no son fallos de la seguridad de las fiestas y que no son responsabilidad de la organización.

De todos modos, su respuesta ha sido bastante más desafortunada cuando se le ha preguntado sobre los casos de violación que se han producido en la localidad, casos que en principio no había incluido en la lista de incidentes. Jean Grenet ha afirmado textualmente lo siguiente: "Cuando a las cuatro de la mañana, una se quita la camisa y baila en tanga ante sus amigos, se corren más riesgos que permaneciendo vestida".

Una veleta

Una  veleta

UNA VELETA

El cielo comienza a clarear. Al fondo el pueblo asoma en los campos como una pincelada.

A lo lejos una veleta. . Señala el sur.

Poco a poco el claro del horizonte se va tiñendo de una naranja nacarado. Las casas lentamente salen de la oscuridad.Un gallo canta, un perro ladra, y varias palomas cruzan de un palomar a otro palomar.

-El campo- ahora ya se ve claro-.

El cielo pintado con pinceles de azueles sutiles va cambiando a tonos naranjas. Sobre los tejados que se ven en rojizo tierra. Llora una niña, grita una voz, y un hombre se prepara par salir al huerto: Campos, patios de frescura, esquinas, chimeneas, veletas sobre las torres. Emergen los muros gruesos de la majestuosa Iglesia, construcción blanca y nueva. En la torre tañe una campana su melancolía el tejadillo rojo en punta lo corona una veleta. Como una cúpula enorme en azules y blancos tenues como es espirales...

El pueblo despierta. Desiguales fachadas. Miran hacia el Oriente resalta ya el sol su blancura. Arriba en la torre de la Iglesia una campana tañe perezosa y en lo alto.Una veleta que el vientecillo mueve, indicando donde están los puntos cardinales a los que se extravían y de donde vienen los vientos.

La voces de los gallos le hacen cara, a ella, a la veleta, y sonríe desde su altura.
El cielo se extiende ahora en sedas azules radiantes, limpio y puro sobre el pueblo. Esparcidas por él pequeñas veletas sobre: Viejos templos, oratorios, y ermitas olvidadas. San Francisco, Santa Clara, San Juan, y la monjas.A la izquierda, a la derecha, filas de casas, y en la plazita la Casa de Socorro con su veleta sobre el tejado rojo. La campana de la Iglesia nueva sigue su tañir triste. Sobresaltando a la veleta - con silueta de gallo-.

Callejas angostas, escaleras que asciende a puertas, en este julio.

La callejuela se retuerce, ondulante y culebrea sobre la cal blanca. Asoma una veleta tosca bajo un colgadizo; tras una mohosa alambrera.

El laberinto de calles continua. Al fondo de una calleja se vuelve a ver la torre de la Iglesia nueva con su campan y su veleta. En la plazita vieja se perfila la fuente de piedra.
En las ciudades en sus Catedrales. La veleta...

Bravía. Misteriosa artista del renacimiento, a veces esculpida en el remate bajo la ancha greca de rostros en que el dolor se expresa en muecas sobrecogedoras en las Catedrales.

Y en un cielo nítido sobre el pueblo, destaca como símbolo perdurable en el tiempo de la historia de la humanidad.

Carta de Joge Luis Borges

Carta de Joge Luis Borges

UNA CARTA DE JORGE LUIS BORGES
Carta a Ricardo Güiraldes y a Brandán en una muerte (ya resucitada) de PROA.
Brandan, Ricardo: Voy a orejear un aniversario teológico. Lejos, aún más lejos, quince cuadras después de lejos, por escampados y terceros y pasos a nivel, nos arrearán hasta el campito al que miren grandes gasómetros (que harán oficio de tambores) y almacenes rosados, cuya pinta será la de los Ángeles que se desmoronarán desde el cielo, acudiendo a pie y a caballo de sus diversas comisarías, Eso será el Juicio Final. Todo bicho viviente será purificado y ensalzado y se verá que no hay ningún Infierno, pero sí muchos cielos. En uno de ellos (uno que daba a Buenos Aires y que mi novia tuvo en los ojos) nos encontraremos reunidos y empezará una suelta tertulia, una inmortal conversación sin brindis ni apuros, donde se tutearán los corazones y en el que cada cual se oirá vivir en millares de otras conciencias, todas de buena voluntad y alegrísimas. Poco nos dice la patrística sobre esa aparcería del fin del mundo, pero yo pienso que el adelantarnos a ella, que al madrugarlo a Dios, es nuestro jubiloso deber. No sé de intentona mejor que la realizada por Proa.
¡Qué lindas tenidas la nuestras! Güiraldes: Por el boquete de su austera guitarra, por ese negro redondillo o ventana que da de juro a San Antonio de Areco, habla muy bien de la lejanía. Brandán parece patrón, pero es que siempre está parado en la otra punta de un verso, de un largo verso suyo que antes de arrebatarnos a todos, se lo ha llevado a él. Macedonio, detrás de un cigarrillo y en tren afable de semidiós acriollado, sabe inventar entre dos amargos un mundo y desinflarlo enseguidita; Rojas Paz y Bernárdez y Marechal casi le prenden fuego a la mesa a fuerza de metáforas; Ipuche habla en voz honda y es una mezcla de mano santa y de chasque y trae secretos urgentísimos de los ceibales del Uruguay. Ramón, el Recienquedado y Siemprevenido tiene también su puesto y hay una barra de admirables chilenos que han atorrado con fervor por unos campos medanosos y últimos y húmedos que a veces raya un viento negro, el negro viento que adjetivó Quinto Horacio, hecho tintorero del aire. Somos diez, veinte, treinta creencias en la posibilidad del arte y de la amistad. ¡Qué lindas tenidas las nuestras!
Y sin embargo... Hay un sentimiento derecho en el mundo: nuestro derecho a fracasar y andar solos y de poder sufrir. No sin misterio me ha salido lo de santísimo, pues hasta Dios nos envidió la flaqueza y, haciéndose hombre, se añadió al sufrimiento y rebrilló como un cartel en la cruz. Yo también quiero descenderme. Quiero decirles que me descarto de Proa, que mi corona de papel la dejo en la percha. Más de cien calles orilleras me aguardan, con su luna y la soledá y alguna caña dulce. Sé que a Ricardo lo está llamando a gritos este pampero y a Brandán las sierras de Córdoba. Abur Frente Único, chau Soler, adiós todos. Y usté, Adelina, con esa gracia tutelar que es bien suya, deme el chambergo y el bastón, que me voy.
Jorge Luis Borges
Julio del novecientos veinticinco.

El Santo Oficio

El Santo Oficio

EL SANTO OFICIO

El día veinte y siete de octubre del año 1553. Seria sobre las dos de la tarde. Cuando el médico, astrónomo, geógrafo, y astrólogo español.

Era llevado hasta el campo de Champel. En una colina llamada campo del verdugo. Preparaban un poste fijándolo firmemente a la tierra. Ataron al médico y pusieron en su cabeza una corona de ramajes con azufre.

-¿Cuál es su última voluntad?.

-Preguntó el verdugo Fanel, lugar teniente de Calvino.

-Miguel no contestó. Y su verdugo se volvió hacia la multitud allí congregada.

- Y les gritó: Fijaos bien en este hombre y comprobad el gran poder que Satanás ejerce sobre las almas que posee. Este sabio, creyó enseñar la verdad. Pero cayó en manos de Lucifer. Cuidad que a vosotros no os pase lo mismo.

Cuando Servet vio la antorcha destinada a prender la pira de leña sobre la que estaba atado al poste. Se oyeron gritos de lamentos y aullidos de dolor pidiendo clemencia. La leña fue encendida. Sucedió que los haces que formaban el montículo estaban húmedos del rocío de la mañana y verdes. Sopló un fuerte viento y las llamas se apartaron del poste.

Durante dos horas el ajusticiado y desgraciado médico de Villanueva de Sijena. No dejaba de clamar y suplicar clemencia.

-¿Por qué? -gritaba-, ¡no comprasteis leña seca¡, ¿ con las doscientas coronas de oro que me robasteis?.

Y hubo almas caritativas que fueron a buscar leña seca y la añadieron a la pira, Para acortar el suplicio cruel al que estaba siendo sometido.

Al final de dos largas horas el hereje español "poseído" por el demonio y su diabólico libro; < Chistiamismi restitutio>. Quedaron reducidos a ceniza. Que el viento se encargó de esparcir por el campo.

Miguel Servet había cometido, entre otros, pecados, el más grave, de todos los pecados.

Descubrir la circulación pulmonar de la sangre.

La Santa Inquisición lo condenó a la hoguera.

-------------------------------------------------

Una fría mañana del diecisiete de febrero del año 1.600. El fraile dominico Giordano Bruno. Fue quemado públicamente en Roma. La Santa Inquisición no admitió jamás sus afirmaciones:

-Las leyes naturales tienen un valor permanente, y el Universo, por tanto debe ser investigado al margen de todo dogma.

-Las estrellas son otros tantos soles que pueden ser dotados de sistemas planetarios.

-La tierra no es el centro del Universo y, además tiene movimiento.

-El sol también goza de movimiento propio: Simple rotación sobre si mismo.

-Creo en la existencia del átomo, ladrillo del Universo, que es posible descubrir.

Ni siquiera Copernico se había permitido semejante audacia. Y el Santo Oficio quemó al gran sabio y filosofo.

----------------------------------------------------------------------

-Yo, Galileo Galilei, hijo del difunto Vincenzo Galilei, florentino, de setenta años de edad, constituido personalmente en juicio y postrado delante de vosotros, eminentísimos y revendísimos cardenales de la República Universal Cristiana, inquisidores generales contra la malicia herética, y teniendo ante los ojos los Santos y sagrados Evangelios, que estoy tocando con mis propias manos, juro que siempre he creído, que creo ahora y que, con la ayuda de Dios, creeré en el futuro todo cuanto sostiene, predica y enseña la santa Iglesia católica y apostólica romana; Pero como sea que este Santo Oficio me ordenó jurídicamente que abandonara completamente la errónea opinión que sustenta que el sol es el centro del mundo y permanece inmóvil; Que la tierra no es el centro y se mueve; y como sea que no podía yo sostener dicha opinión, ni defenderla, ni enseñarla de cualquier forma que fuese, de viva voz o bien por escrito, y pese a habérseme advertido que la mentada doctrina era contraria a la Sagrada Escritura, escribí e hice imprimir. Un libro en que trato de esta doctrina condenada y aporto razones de peso en favor de la misma, sin añadir; Empero solución alguna. Por todo ello he sido juzgado vehementemente como sospechoso de herejía, a saber; Por haber sostenido y creído que el sol era el centro y se movía. Visto lo que antecede y queriendo desvanecer de la mente de vuestra eminencia y de todo cristiano católico esta sospecha vehemente concebida contra mi con razón, con corazón y fe no fingida, abjuro, maldigo, y detesto los susodichos errores y secta contradictorios a la citada santa Iglesia; Y juro que en lo sucesivo no diré o afirmaré, de viva voz o por escrito, nada que pueda autorizar contra mis semejantes sospechosos; Y si conozco yo a algún herético o sospechoso de herejía, lo denunciaré a este Santo Oficio o al inquisidor o bien al ordinario del lugar donde me encuentre. Juro, además y prometo que cumpliré y observaré plenamente todas las penitencias que me son o sean impuestas por este Santo Oficio; Que si me ocurre que me desdigo de algunas de mis palabras, promesas, protestas y juramentos -lo que Dios no permita-, me someteré a todas las penas y suplicios que, por los rectos cánones y otras constituciones generales y particulares, ha sido estatuidas y promulgadas contra tales delincuentes. Así, pues, que Dios me ayude, lo mismo que sus santos Evangelios que estoy tocando con mis propias manos.

Yo, el ya nombrado Galileo Galilei, he abjurado, jurado y prometido y me he obligado según he dicho, en fe de lo cual, de mi propio puño y letra, he suscrito el presente quirógrafo de mi abjuración, habiéndolo recitado palabra por palabra en Roma, en el convento de la Minerva, este 22 de junio de 1.633. Yo, Galileo Galilei he abjurado como antes con mi propia mano.

------------------------------------------------------------------------

El Papa Juan Pablo Segundo pidió perdón a todas las personas, públicamente, por los crímenes, guerras, asesinatos. Por los pecados de su Iglesia cometidos a lo largo de los siglos. Por el holocausto judío. Y rezó ante el Muro de las Lamentaciones, dejando su petición entre las gastadas piedras.

La Santa Inquisición no existe. La hogueras se supone que tampoco... Ni los inquisidores.

Estamos en el año 2005. Y mueren millones de acianos, mujeres, niños, y hombres. Inocentes en todas partes de la tierra, víctimas de la guerras, del terrorismo, de las mafias organizadas del crimen. Otros son torturados hasta la muerte, por defender sus ideas, sus derechos, sus investigaciones en cualquier campo.

Muertos, masacrados, por integrismos, fundamentalismos islámicos. En el nombre de Ala. Por salvadores del mundo capitalista en el nombre de Dios.Por nacionalismos y guerras civiles, entre hermanos.

Por miedo a la verdad. A decir o escribir la verdad.

Estrellas en la noche

Estrellas en la noche

ESTRELLAS EN LA NOCHE

Para poder ver las estrellas en noches oscura y sin luna. Solo hay que estar acodados en cualquier barra de algún local de moda en la madrugada charlando animadamente con un grupo de amigos.

Y de repente un zapato con tacón de plataforma tipo portaaviones te aplasta, tu pie queda triturado, en el acto por la fuerza terrible del impacto con una especie de adoquín. Vas subiendo con la vista de abajo a arriba debatiéndome entre el dolor y silenciando los gritos. Descubres que sobre una peana van balanceándose y dando traspiés. Las drag queen. Portan sobre sus cuerpos camiones de lentejuelas, baúl de recuerdos de tiempos gloriosos, colgajos con todo tipo de abalorios, kilos de maquillaje y pontigues. En avanzadilla machacando pies hasta alcanzar la ansiada barra.

-¡Señorita¡ por Dios, me ha dejado usted los pies aplastados contra el suelo.

-Perdón guapa, soy una artista.

¿Artista?. Tal vez se considere usted una obra maestra de arte tambaleante.

-¡Que mona¡, ¡zorraa¡.

Entonces te vienen las ganas incontroladas de darles un leve empujoncito para que se precipiten desde las alturas y se rompan los dientes o las narices (a todas le sobra nariz) ya que lo habitual es que sean bastante narigudas.

En las noches de los fines de semana llegan a ser una epidemia, que se reproducen a gran velocidad.

-¡Mira¡ -se oía cuando eran pocas- y las gentes las jaleaban. ¡Que graciosas¡, ¡que espectaculares¡. Y las llevaban a todos los programas de televisión basura a las estrellonas de las tardes "con María". Con esa ilusión que produce el extraterrestre recién llegado a la tierra, antes de que lleguen el resto de las tropas a desintegrar todo.

Pero su principal problema - el cual ostentan- es su personalidad cambiante, ya que de día son: El reponedor del super de la esquina, el opositor a funcionario de Hacienda, el chico que ayuda en las labores del campo a su padre con el tractor, el abnegado padre de familia, el oficinista, el comercial de decesos, el pasante de un bufete de abogados, o el estudiante de peluquería...

Su oferta dentro del mundo del espectáculo es pobre y limitado, dedicadas al karaoque de club de copas, a los que hay que llamar a un timbre para entrar, con dos gorilas en la puerta. Se llaman; Penélope, Divina Sara, Zarastru... Para por las mañanas volver a ser: Nicasio, Aquilino,Borja, Alberto.

Por mucha identidad propia que pretendan exhibir. Solo ocupan mucho espacio (físico), ya que rozan el techo también,con sus gigantescas crestas y peloquones multicolores, por donde vayan, una expansión masiva, lo único logran es una clasificación homogénea. Aunque muten a ciber-drags.

Están firmes sobre sus taconazos y pelucas desproporcionadas. En la voluntad de poseer el planeta tierra.

Turistas en la playa

Turistas en la playa

Tendencias Científicas
www.tendencias21.net
Un estudio alerta de los impactos económicos en Europa derivados del cambio climático
Los turistas mediterráneos veranearán en el sur de Inglaterra dentro de 10 años

Los turistas mediterráneos veranerán en el sur de Ingleterra dentro de 10 años debido a las insoportables temperaturas que se alcanzarán en esta región como consecuencia del cambio climático, estima un estudio realizado por científicos de ocho países europeos. El estudio señala que las olas de calor serán cada vez más peligrosas y prolongadas en la mayor parte de Europa, que las estaciones frías serán mucho más cortas y que los días fríos con temperaturas bajo cero se reducirán para el año 2070 hasta un total de cuatro meses. Una de sus conclusiones más alarmantes es que las centrales nucleares dejarán de funcionar porque no podrán contar con las aguas de los ríos en verano para el enfriamiento de los reactores.
Por Marta Morales

Los españoles podríamos empezar a veranear en las playas del sur de Inglaterra si continúa el cambio climático, según un estudio del que informa la University of East Anglia Norwich en un comunicado. El estudio, de tres años de duración, fue realizado por científicos de ocho países europeos.

El estudio, realizado dentro del proyecto MICE (Modelling the Impact of Climates Extremes), fundado por la UE, ha analizado el impacto en los próximos ocho años del cambio climático en seis sectores específicos de la economía europea.

Los europeos del sur de Europa terminarán pasando sus vacaciones en el norte y los tradicionales turistas del mediterráneo abandonarán zonas como Benidorm debido a las altas temperaturas que se alcanzarán, realmente insoportables para el organismo.

Graves pérdidas económicas

Según este estudio, los peligros del calentamiento global para la economía no se están teniendo en cuenta a la hora de tomar decisiones en ciertos sectores económicos, lo que podría ocasionar graves pérdidas a largo plazo.

La recopilación de datos durante los tres años que ha durado la investigación no deja lugar a dudas de las trágicas consecuencias que el cambio climático tendrá para todos: las olas de calor serán cada vez más peligrosas y prolongadas en la mayor parte de Europa, las estaciones frías serán mucho más cortas, y los días fríos con temperaturas bajo cero se reducirán para el año 2070 un total de cuatro meses.

Además, el sur de Europa y el Mediterráneo experimentarán prolongadas sequías y falta de lluvias, el norte de Europa se mantendrá húmedo pero los periodos de sequía serán cada vez más frecuentes en verano; habrá un aumento de la lluvia en invierno en toda Europa lo que propiciará inundaciones y contaminación de las aguas y, por último, el número de tormentas desmesuradas aumentará en el oeste de Europa.

Se ha estudiado el efecto que tendrán todos estos cambios en seis sectores de la economía europea: el turismo, la agricultura mediterránea, los bosques, el agua, y los seguros del hogar. La investigación ha consultado especialmente a las partes implicadas con las industrias, en lugar de centrarse en los responsables políticos.

Adiós a los deportes de invierno

En cuanto al turismo, el estudio revela que los deportes de invierno se verán afectados como consecuencia de una reducción de entre un 20 y un 30% del nivel de nieve para el 2020. Las preferencias para las vacaciones de verano, hasta ahora centradas en la zona mediterránea, se desplazarán cada vez más como consecuencia de la tendencia creciente de los europeos del sur de desplazarse hacia el norte en estas fechas para evitar el intenso calor. En 2003, Europa sufrió el verano más caluroso de la historia desde el año 1500.

El agua, ese bien tan preciado, se verá especialmente afectada por el cambio climático. Inundaciones, sequías y contaminación serán hechos cada vez más severos y comunes durante inviernos cada vez más húmedos y cálidos. El agua de la lluvia llegará más rápidamente a los ríos como consecuencia de las cada vez más frecuentes precipitaciones y las cada vez más escasas nevadas.

Graves problemas para la agricultura

En cuanto a la agricultura, se esperan reducciones en la producción agrícola debidas al acortamiento de las estaciones y a episodios climáticos extremos. La agricultura también se verá afectada por las altas temperaturas que afectarán al periodo de floración y por las lluvias que tendrán lugar en épocas de nevadas. Este impacto se notará especialmente en el sur mediterráneo y en el norte de África.

El aumento de los incendios forestales es otro punto negro del futuro de Europa. El aumento de las sequías y de los días de calor dispararán el riesgo de incendio. En 2003, se quemaron medio millón de hectáreas de bosque en la Europa Mediterránea, y cada hectárea supone para la economía europea entre 1.000 y 5.000 euros. En los bosques del norte de Europa también se sufrirán daños como consecuencia de inviernos más calurosos y sequías veraniegas.

En cuanto a los seguros de la propiedad, se espera que los seguros de protección contra huracanes y tormentas de fuertes vientos aumenten en el Reino Unido en un 15% entre 2070 y 2099.

Por último, los sistemas de generación de energía también entrarán en crisis. Del lado de la producción, las centrales nucleares, por ejemplo, no podrán contar con las aguas de los ríos en verano para asegurar el enfriamiento de los reactores, que entonces se recalentarán y no podrán funcionar. Del lado del consumo, el uso cada vez mayor y más continuado de sistemas de aire acondicionado desbordará la demanda en verano.

Todos estos cambios en el clima generarán unos gastos extra para la economía. Los investigadores advierten del riesgo, y señalan la responsabilidad de los políticos de tomar medidas urgentes para los próximos veinte años.

Que lastima

Que lastima

ZZ TOP

QUÉ LÁSTIMA

Y nosotros los pobres borrachos
Nadie nos quiere coger
Nuestro corazón no es tan malo
Pero no tenemos mujer

Qué lástima, qué lástima, qué lástima...

Nosotros tenemos cervezas
También tenemos tiempo
Importante tener pocos pesos
Pero mi suerte es mala siempre

Qué lástima, qué lástima, qué lástima...

¡Si señor!

Nadando

Nadando

NADANDO

He decido nadar en seco. Resulta mas barato, beneficioso, y limpio. Que nadar en aguas salvajes, frías, en ríos, en piscinas, lagos, y en la mar.

Además no puedo irme al fondo víctima de un corte de digestión, un inoportuno tirón muscular, de una corriente de agua helada, o ataques múltiples de picaduras de plagas astutas de medusas.

También evito a; turistas enrojecidos ansiosos de sol, familias numerosas, tiernas pandillas de adolecentes, y niños con balones, sin parcela que defender. Las terribles quemaduras de un sol sin filtro solar, de paellas valencianas, sardinas quemadas, y chiringuitos, con su correspondiente chulo de playa bisexual, la especulación del suelo a pie de playa como en un tetris. Era un hermoso día de agosto.

Mientras nado por el suelo, me encuentro muy bien, estoy vivo, coleteo sin contaminar, escuchando tranquilamente, la música del trafico rodado, sirenas de ciudad, y multitud de aparatos de aire acondicionado, que suben de las oficinas, de la consulta de "el hombre de los dientes", bares que son oasis, para los mas osados, tropas de turistas de la cultura del monumento de interior. ¿De que coño se ríen?. Toda la música entra por la ventana y se asemeja muy mucho al sonido del agua, a las ola del mar.

Al principio, todos mis amigos, mi pareja, y hasta mi propia hija -que lo normal es que no se fijen en lo que hago-. Criticaban y censuraban mi decisión.

Se miraban a hurtadillas sollozaban lamentándose por las esquinas.

Ahora saben que me siento completamente alegre nadando en seco.

Doy brazadas hundiendo las manos en las losas de mármol. Y hay veces que les regalo algún pececillo de color, una estrella de mar que nadaba distraida, una rama de coral.

Que saco con mis manos de las grandes profundidades submarinas.

En Nueva York

En Nueva York

La Vanguardia
La tiranía de las pequeñas decisiones
Barry Schwartz, autor de ´Por qué más es menos´, explica por qué los neoyorquinos exigen tanto al pedir un sandwich
"Tanta oferta, tantas opciones, atormentan a los que tratan de sacar provecho de forma activa"

ANDY ROBINSON -Nueva York. Corresponsal

En Nueva York la gente entra en un deli (una cadena de comida rápida estadounidense) y pide un sandwich personalizado mezclando decenas de variables distintas para hacerlo a su medida. En España esto no suele pasar. Basta con pedir uno entre cinco o seis bocadillos. Barry Schwartz, profesor de Teoría Social de la Swathmore College en Pennsylvania, cuyo nuevo libro Por qué más es menos (Taurus. Madrid, 2005 ) -una crítica de la cultura de la abundancia y de las imposibles elecciones-, ofrece esta explicación:

"La ideología en Estados Unidos es que cuantas más posibilidades entre las que elegir -cuanto más puedes personalizar lo que te venden-, mejor. Es tu dinero lo que gastas y, por tanto, oye, deberías poder comprar exactamente lo que tú quieres". "Ha llegado a dimensiones surrealistas. Ahora la carta es una mera sugerencia. Pides cualquier cosa -ponme la mayonesa por un lado y házmelo todo al revés- y la respuesta siempre será que sí", añade.

En Madison Avenue, cuartel general mundial de la publicidad y el marketing, esto se suele llamar la democracia de mercado, la libertad de definirte individualmente mediante las compras. Pero el sociopsicólogo Schwartz no lo tiene claro. En un paseo por un hipermercado cerca de su casa en Filadelfia contó 61 clases de crema de protección antisolar, 29 clases distintas de sopa de pollo, 22 variaciones de gofres congelados, 95 opciones de snacks, desde patatas fritas hasta pretzels. En la tienda de electrodomésticos encuentra 110 clases distintas de televisores. Si esto es la democracia, dice, "es un concepto algo pobre".

Añade que el típico consumidor estadounidense ve 3.000 anuncios al día. Schwartz, cree que las infinitas opciones de consumo, la llamada "tiranía de las pequeñas decisiones", como la definió el economista británico Fred Hirsch, nos hace infelices. "En primer lugar porque hay que invertir mucho esfuerzo y tiempo para elegir. Luego también porque, cuando hay tantas opciones entre las que elegir, es más fácil arrepentirte", dice. "Incluso una decisión banal como elegir una cinta de vídeo se convierte en un problema si piensas que revelas algo sobre ti mismo al elegirlo".

El peligro no termina una vez seleccionado el producto: "Aunque la decisión haya salido razonablemente bien, es fácil imaginarte que otra elección habría resultado mejor", dice. "Es difícil no esperar alcanzar la perfección cuando estás eligiendo entre 1.000 botellas de vino. Así que lo único que puede pasar es que el vino cumpla con expectativas sin superarlas nunca", explica.

A medida que la teórica democracia de las elecciones infinitas y de la diferenciación de productos llega a áreas como el ahorro y los servicios públicos -fruto de la desregulación-, continúa, es posible que "la gente sufra una parálisis ante tantas opciones y sencillamente no pueda tomar decisiones".

Varios estudios sugieren que el ciudadano medio no puede con la cada vez más amplia gama de planes de pensiones."Cuantas más opciones en cuanto a fondos de inversión, menos gente opta por invertir porque resulta más difícil". Esto es uno de los motivos del bajo ahorro en EEUU, dice. "Tendrá consecuencias graves: una generación de pensionistas sin ahorros". En telefonía "en muchos casos la desregulación ha mejorado el servicio y desde luego son más baratas las llamadas a larga distancia. Pero si no sigues muy de cerca la oferta puedes acabar pagando precios desorbitados. Tienes que estar muy pendiente para aprovecharte. Y supone invertir mucho tiempo".

Puede parecer que la gente más adaptada a la tiranía de las pequeñas decisiones y de los 80 planes de tarifas telefónicas son los más dispuestos a dedicarse a una búsqueda eterna de la mejor opción. Pero los estudios psicológicos realizados por Schwartz indican que estos "maximizadores" son menos y no más felices. "Están muy pendientes de las opciones que hay pero psicológicamente se sienten peores porque siempre piensan que habría podido mejorar su elección", dice.

"Tanta oferta, tantas opciones, atormenta a los que tratan de optimizar su situación de forma muy activa. Si hay 200 planes de teléfono, optimizarlo es un trabajo a jornada completa". Esto llega a ser una patología social, dice. Schwartz aconseja "reconocer que no hay una opción perfecta y que lo suficientemente bueno es suficiente de verdad", aunque no sea necesariamente lo mejor en cuanto a precio y calidad.

Hay un hombre en España

Hay un hombre en España

HAY UN HOMBRE EN ESPAÑA

Hay un hombre en España que lo hace todo.
Hay un hombre que lo hace todo en España.

Es el que escribe las canciones de la radio.
Es el que te sirve las copas,
el que te vende el diario.
Hay un hombre en España...

Es el que te coje los bajos del pantalón.
Era el cura que te dio la primera comunión.
Hay un hombre en España...

Es el que escribe todos esos libros.
Es el crítico literario más leído.
Hay un hombre en España...

Es el genio visionario que se inventó el Colacao.
Es el dueño de Forlasa. Es secretario de Estado.
Hay un hombre en España...

Es el que pone anchoas dentro de las aceitunas.
Es amante de la Infanta, y lo es de más una.
Hay un hombre en España...

Traduce los artículos de Le Monde Diplomatique.
Es el que hace los masajes en Masajes a Mil.
Hay un hombre en España...

Se inventa los debates que hacen en Antena 3.
Es cajero de Ikea. Es teniente coronel.
Hay un hombre en España...

Es el que redacta y responde las encuestas.
Es el gilipollas que reparte las becas.
Hay un hombre en España...

Es el que programa el Teatro Real.
Es la máxima autoridad en derecho penal.
Hay un hombre en España...

Es el que ha pintado en todas las esquinas.
"Otro mundo es posible" y "menos policia".
Hay un hombre en España...

Es el hombre que da todas las propinas.
Es un verdadero artista.
Os voy a dar una pista...
Hay un hombre en España...

*******************************************

NUESTROS POETAS

Qué malos son, qué malos son.
Qué malos son nuestros poetas.

Sólo hay que leer las cartas
Que Guillén mandó a Salinas
O escuchar a Gil de Biedma
Leído por Carod-Rovira
Para verlo.

Qué malos son...

Sólo hay que mirar las fotos,
Están en las hemerotecas.
Dámaso Alonso en El Pardo
Y Luis Cernuda en Acapulco.
Los que se hicieron ricos,
Los que murieron pobres,
Enfermos, en el exilio,
Leopoldo y sus tres hijos,
Todos ellos.

Qué malos son...

Preguntadle a la viuda de Alberti.
Si pudiera hablar Zenobia.
Si estuviera vivo el bendito
Padre de Jorge Manrique.
Si lo supiésemos todo sobre algunos,
Tanta metáfora y tan poca vergüenza
Todos ellos.

Qué malos son...
Quevedo el putero y Góngora el lameculos,
Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata,
El maricón de Lorca y Bécquer, que era
Un poco mariquita también,
Ferrater el desgraciado,
Gimferrer el pervertido,
Los hermanos Machado,
El drogadicto y el maltratador,
San Juan de la Cruz
Y Santa Teresa de Jesús...
Qué malos son...

Astrud
*********************************

Para Eloisa

Para  Eloisa

PARA ELOISA

Eloisa tiene los ojos cerrados. Hace tres días que no los abre. Se está muriendo.Eloisa, mi tía, en su lecho, ya no se queja, no pide nada, ya casi no se mueve.

Recuerda su balcón lleno de macetas con muchas flores -y se pregunta- ¿ quién las regara?.
Piensa en sus canarios azules, en la jaula de plata , que a todas horas cantan -se pregunta- ¿quién les dará mijo, alpiste y agua?.

-Prometo escribiros -ha musitado- esta mañana.

-¿Desde donde madre? -han preguntado las hijas.

Eloisa ve, con lo ojos cerrados, ve pañuelos que se pierden con el atardecer, oye risas de muchachas, rostros de todos a los que un día, amó, conoció, y vio. Que caen sin peso sobre el agua del mar, sobre la húmeda hierba. Allí donde las musarañas tejen ahora azules telas de sueños.

-¿Os acordáis?.

-¿De qué madre?.

De la vieja casa del bosque donde crujen, viejas maderas, en la moche. Y el viento agita cortinajes de terciopelo raído.

- No pienses madre.

-El viento ¿lo oís?.

El viento hace temblar la casa del bosque, entra por las rendijas. Los espejos están callados, ahora, silenciosos, envenenados peines, maleficios con manzanas rojas.

-¡Que olor a cerrado y medicinas¡. Abrid las ventanas de par en par.

Os echaré de menos. Nunca os olvidaré.

Pañuelos se pierden en la tarde que se va. A lo lejos se escuchan golpes secos que da la muerte. Los árboles se derrumban.

-¿Hijas?.

-¿Qué madre?, preguntan a la vez las siete hijas, acercándose a la cabecera de la cama. Pálidas y temerosas. Esperando a la muerte. Intuyendo el final de la larga vida llena de amor y trabajo de la madre.

-Está en venta el jardín de la fuente del Avellano.

Trece cosas

Trece cosas

TRECE COSAS QUE NO CUADRAN

13 things that do not make sense

NewScientist.com news service
Michael Brooks

La prestigiosa revista científica "New Scientist" ha publicado un listado de
13 de evidencias experimentales que los científicos no son capaces de
explicar con las leyes actuales.

1. El efecto placebo
2. El problema del horizonte cosmológico
3. Rayos cósmicos ultraenergéticos
4. Los resultados homeopáticos de Belfast
5. La materia oscura
6. El Metano del Vinking en Marte
7. Tetraneutrones
8. La anormalidad Pioneer
9. La energía oscura
10. El precipicio de Kuiper tras Plutón
11. La señal Wow del espacio exterior
12. Las constantes "no tan constantes"
13. La fusión fría

Puede ser Iberia ?

Puede ser Iberia ?

Están todos los pasajeros en la sala de embarque
esperando la salida del vuelo.

De repente llega el co-piloto impecablemente
uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco
tanteando el camino. La empleada de la compañía aclara
que, si bien es ciego, es el mejor co-piloto que tiene
la Empresa.

Al poco rato llega el piloto, con el uniforme
impecable,anteojos oscuros y un bastón blanco asistido
por dos azafatas. La encargada de la sala aclara que,
también, el piloto es ciego pero que es el mejor
piloto que tiene la Compañía y que, junto con el
co-piloto, hacen dupla mas experimentada.

Con todos a bordo, el avión comienza a carretear,
tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros
aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad pero
no despega; continúa la carrera y sigue en tierra.

Cada vez el final de pista está más cerca y en una
explosión de histeria general los pasajeros comienzan
a gritar como poseídos.

En ese momento el avión milagrosamente toma altura,
entonces el piloto le dice al co-piloto:

¡El día en que los pasajeros no griten, nos hacemos
mierda!

tesis del garrafón

tesis del garrafón

TESIS SOBRE
EL
GARRAFÓN

De vez en cuando los gobernantes se despiertan con la boca seca y la cabeza cual caja de grillos, mientras siente la acuciante necesidad de correr al baño debido a un ataque de naúsea.

Se dicen:

-¡Hay que acabar con la droga¡.

Y ponen en marcha complicados planes y extrañas campañas publicitarias para solucionar el problema, aunque el primer problema sea que no entendamos muy bien, lo que pretenden y a que se refieren con exactitud. Y a que en el saco roto de conceptos difusos entran las mas diversas y variopintas, sustancias, de efectos bien diferenciados. Desde el gelocatil, la aspirina, la cocaína, el hachís,la nicotina, y la Maria en los garbanzos.

Suelen ser batallas perdidas de antemano, porque desde tiempos remotos al animal humano le ha gustado meterse todo tipo de sustancias en el cuerpo. Pero cuando la defensa a ultranza de la salud se convierte en una gesta que no desdeña alguna solución violenta - es que es la propia salud- lo que se pone en peligro sin duda.

Y aún con amenazas violentas, la prohibición incita al personal a ponerse ciego.

De esta forma nos encontramos con la sonrisa de los asiduos a las pastillas que no paran de dar saltos y besarse, la flotante mirada del fumador de hachís, palabrería incontenida del usuario de cocaína, divagar melancólico del fumador de mariguana...

La noche acoge a los sonámbulos. Y el pensamiento se se diluya en la vorágine y sus múltiples formulas.

De esta manera pasamos como si nada entre estupefacciones y piruetas de saltimbanquis que provocan la química entre gentes de mente febril entregadas al extravío.

Para terminar sin poder librarnos de caer en las garras de las pócimas malignas y bebedizos. El garrafón, martillazo metálico, como quieran llamarlo.

Y ningún plan de saneamiento social lo tiene en cuenta, porque según los responsables de los locales, -no existe-. Igual que las meigas y sus hechizos; Haberlo haylo. En la modernidad y los avances en tecnologías se presenta el garrafón perfectamente embotellado y etiquetado, con todos los sellos de garantías para tranquilidad " moral" de quien comercia con él, del que nos lo sirve sin remilgos a diez veces superior al precio que con se pagó.

Conspiración luciferina para aniquilar a los espíritus inquietos.

Acostumbrados nos tienen a ese sabor amargo y acre . Pero no inmunizados, no hay virus ni bacteria que se cultive en tan asesino brebaje.

Tal vez sea, por este motivo entre otros, que algunos supervivientes de la noche tengan apariencia de seres inmortales.

Lo hemos bebido a lo largo de años de existencia, y hemos notado como en cada trago se rompía. Dolorosamente. Parte de nuestro sistema nervioso.

Solo una copa de garrafón basta para posibilitar el viaje mas rápido hacia el infierno, en el tren de la mas alta velocidad de los lingotazos.

Es la metafísica del pelotazo, su desinhibición cabezona, y su capacidad para romper los últimos restos de un carácter templado. Aunque cobre su deuda con el zumbido del resacón.

Son las llaves herrumbrosas que abren puertas a lo desconocido.
Haciéndonos recordar con imágenes deformadas colocándonos a patadas en la purria.

Nos hace amigos sin salida de los venenos. Despertando nuestra sed de fábulas, choques eléctricos, sacudidas que nos llevan a pedir otra mas. Con el toque de campanas repiqueteando en nuestras cabezas.

El hombre que plantaba árboles

El hombre que plantaba árboles

El Hombre
que plantaba árboles de Jean Giono
Traducido del francés por Olga S. Ricalde de Koehnen

Para que el carácter de un ser humano excepcional muestre sus verdaderas cualidades, es necesario contar con la buena fortuna de poder observar sus acciones a lo largo de los años. Si sus acciones están desprovistas de todo egoísmo, si la idea que las dirige es una de generosidad sin ejemplo, si sus acciones son aquellas que ciertamente no buscan en absoluto ninguna recompensa más que aquella de dejar sus marcas visibles; sin riesgo de cometer ningún error, estamos entonces frente a un personaje inolvidable.

Hace aproximadamente cuarenta años, yo hacía una larga travesía a pie, en las regiones altas, absolutamente desconocidas para los turistas, en la vieja región de los Alpes que penetra hasta La Provenza.
Esta región está delimitada al sureste por el curso medio del Durance, entre Sisteron y Marabeau; al norte por el curso superior del Drome, después de su nacimiento, justo al oeste, por las planicies de Comtant Venaissin y al pie de monte de Mont-Ventoux. Comprende toda la parte norte del Departamento de Bases - Alpes, el sur del Drome y un pequeño enclave de Vaucluse.
En el momento en el que emprendí este largo viaje, entre los 1200 y 1300 metros de altitud, el paisaje estaba dominado por desiertos, eran tierras tomadas por la monotonía. Lo único que podía crecer ahí eran lavandas silvestres.
Yo pasaba por esta región en su parte más ancha cuando después de tres días de camino me encontré en medio de una desolación sin igual. Acampaba al lado del esqueleto de un pueblo abandonado. Ya no tenía agua. La que me quedaba del día anterior la había utilizado durante la vigilia y necesitaba encontrar más. No pude encontrarla. Las casas, de lo que alguna vez había sido un poblado, estaban aglomeradas al rededor de unas ruinas apiladas, lo que me hizo pensar que en algún tiempo ahí debió haber habido una fuente o un pozo. El arreglo de las cinco o seis casitas de piedra con techos volados y lavados por el viento, y la pequeña capilla daban la apariencia de un pueblo habitado. Sin embargo, cualquier resquicio de vida había desaparecido.

Era un hermoso día de junio, pleno de sol, pero en estas tierras sin abrigo, y a estas alturas del cielo, el viento soplaba con una brutalidad insoportable. La fuerza con la que el viento golpeaba las carcasas de las casas era tan violenta como el de una bestia salvaje que es interrumpida durante sus alimentos.
Era necesario mover mi campamento. A cinco horas de marcha, no había encontrado agua, ni ningún otro indicio que pudiera darme la esperanza de encontrarla. Por todas partes era la misma aridez, las mismas hierbas leñosas. Me pareció percibir a lo lejos una pequeña silueta negra, de pie. De primera instancia pensé que se trataba de la sombra de un tronco solitario. Por casualidad, me dirigí hacia ella. Era un pastor. Una treintena de corderos yacían sobre la tierra ardiente reposando cerca de él.
Me dió de beber agua de su botella, y un poco más tarde él me condujo hasta su casita en una ondulación de la meseta. El obtenía su agua -excelente, por cierto- de un pozo natural muy profundo, en el que él mismo había instalado un malacate muy rudimentario.

Este hombre hablaba poco. Esta es una práctica común entre aquellos que viven solos. Sin embargo, se le percibía como un hombre seguro de sí mismo, confiado en sus convicciones. Me parecía insólita su presencia en estos lugares tan desprovistos de todo. No vivía en una cabañita, sino en una verdadera casa de piedra donde saltaba a la vista claramente que él mismo había restaurado las ruinas con las que se encontró a su arribo. El techo era sólido y estaba bien fijo. El viento que golpeaba las tejas del techo producía un ruido similar al del mar cuando golpea en las playas.
Sus muebles y pertenencias estaban en orden, su bajilla estaba lavada, el piso estaba pulcramente trapeado, su rifle estaba engrasado; su sopa hervía en el fuego. Fué entonces cuando me dí cuenta de que también estaba recién afeitado, que todos sus botones estaban sólidamente cosidos y que su ropa estaba cuidadosamente remendada, a tal punto, que los parches eran casi invisibles.
El compartió su sopa conmigo y después de cenar yo le ofrecí tabaco de mi saquito. Él me comentó que ya no fumaba. Su perro era tan silencioso como él, era amigable sin llegar a ser ruin.

Rápidamente entendí que pasaría la noche ahí, el poblado más cercano se encontraba todavía a más de un día y medio de marcha. Más aún, ya había tenido la oportunidad de conocer el raro carácter de los habitantes de esta región. Que por cierto, no era en absoluto recomendable. En las laderas de estas montañas, entre los matorrales de encinos blancos que están en los extremos de los caminos aptos para vehículos, hay cuatro o cinco poblados dispersos, lejos los unos de los otros. Estos poblados están habitados por talamontes que hacen carbón con la madera. Son lugares donde se vive mal; en las garras de la exasperación. Las familias viven unas en contra de las otras, en un clima hostil, de rudeza excesiva, ya sea en el verano o en el invierno, viven amagando su egoísmo aún más por la irracional desmesura en su deseo de escapar de este ambiente.
Los hombres llevaban su carbón al pueblo en sus camiones y, después regresaban. Las más sólidas cualidades se rompen bajo este perpetuo baño escocés. Las mujeres cocinaban a fuego lento sus rencores. Había competencia en todo, desde la venta del carbón hasta las bancas de la iglesia; las virtudes se combaten entre ellas, los vicios y las virtudes se arrebatan unas a otras haciendo un revoltijo sin reposo. Hay epidemias de suicidios y numerosos casos de locura casi siempre fatales.

El pastor, que no fumaba, saco un pequeño saco y vació su contenido sobre la mesa, formando una pila de bellotas. Se puso a examinarlas una por una, poniendo muchísima atención, separando las buenas de las malas. Yo fumaba mi pipa y le propuse ayudarle. Él me respondió que esto era asunto suyo. En efecto, viendo la devoción y cuidado que ponía a su trabajo, decidí no insistir más. Esa fué toda nuestra conversación durante la noche. Cuando hubo terminado de separar todas las bellotas que estaban en buen estado, entonces las contó y las puso en montoncitos de diez. De esta manera iba haciendo una selección más, eliminando aquellas bellotas que eran muy pequeñas o aquellas que tenían ligeras grietas. Al terminar, una ves más las examinaba gravemente. Cuando tuvo enfrente de él cien bellotas perfectas detuvo su tarea, y entonces nos retiramos a dormir.
La compañía de éste hombre me daba paz. Al día siguiente, le pedí permiso para quedarme todo el día con él. Él lo encontró perfectamente natural, o con mayor exactitud, él me daba la impresión de que nada podría distraerlo. Este descanso no me era absolutamente necesario, pero yo estaba intrigado, quería saber más acerca de este hombre. Antes de salir, sumergió en una cubeta con agua el pequeño saco donde había puesto las bellotas que habían sido seleccionadas y contadas previamente con tanto cuidado.

Me dí cuenta de que su cayado tenía un triángulo de fierro tan grueso como un dedo pulgar y de alrededor de un metro cincuenta de largo. Yo me fuí siguiendo una ruta paralela a la suya. La pastura de sus corderos yacía en el fondo de un pequeño valle. Él dejó el pequeño rebaño al cuidado del perro y subió hacia la derecha donde yo me encontraba parado. Me temía que hubiera venido a reprocharme por mi indiscreción, pero este no fué el caso de ninguna manera. Era su propio camino, y me invitó a acompañarlo si no tenía nada mejor que hacer. Continuamos unos doscientos metros más hacia arriba.
Cuando llegamos al lugar que el quería, comenzó a enterrar su triángulo de fierro en la tierra. Este hacía un pequeño agujero en él que el ponía una de las bellotas, que posteriormente cubriría de tierra nuevamente. Él estaba plantando árboles de encino. Entonces le pregunte si la tierra le pertenecía. Él me respondió que no. - ¿Sabe de quién es? Él no lo sabía. Suponía que se trataba de una tierra comunal, o quizás podría ser que se tratara de tierras a cuyos propietarios no les interesara. De esta manera, él plantó cien bellotas con mucho cuidado.

Después de los alimentos del medio día, él comenzó una vez más a seleccionar semillas. Creo que puse demasiada insistencia en mis preguntas, porque él las respondió una a una. A tres años de haber comenzado, él continuaba plantando árboles en esta soledad. Él había plantado ya cien mil. De estos cien mil, veinte mil habían germinado. De estos veinte mil, él consideraba que todavía se perderían la mitad, por causa de los roedores o por cualquier otro designio de la Providencia imposible de predecir. Quedarían entonces diez mil encinos que podrían crecer en este lugar donde antes no había sobrevivido nada.
Fué en este momento en el que comencé a preguntarme sobre la edad de este hombre. Era evidente que se trataba de un hombre de más de cincuenta años. Cincuenta y cinco me dijo. Se llamaba Eleazar Bouffier. Solía tener una granja en las planicies, donde había vivido la mayor parte de su vida. Había perdido a su único hijo y después a su mujer. Se retiro a la soledad donde acogió el placer de vivir lentamente con su rebaño de corderos y su perro. El había juzgado que este país se estaba mueriendo porque le faltaban árboles. Añadió entonces que no teniendo nada más importante que hacer había tomado la resolución de poner remedio a este estado de las cosas.
Viviendo yo mismo en ese momento una vida solitaria, y a pesar de mi juventud, sabía como acercarme con delicadeza a aquellas almas solitarias. Aún así, cometí un error. Fué precisamente mi juventud la que me forzó a imaginar el porvenir en mis propios términos, y en cierta medida también un anhelo en la búsqueda por felicidad. Le comenté que dentro de treinta años estos cien mil encinos serían majestuosos. Me respondió con tal simpleza, que si Dios le prestaba vida, en treinta años él habría plantado tantos otros que estos diez mil serían tan sólo como una gota en el mar.
Él había comenzado también a estudiar la propagación de las hayas. Cerca de su casa había instalado un pequeño vivero donde crecía los arbolitos. Los sujetos que había protegido de sus corderos con una pequeña barda, que funcionaba como barrera, estaban creciendo hermosamente. Él estaba considerando plantar también algunos abedules que serían muy convenientes para las partes bajas de los valles, donde aclaro que había en estado latente un poco de humedad que se extendía sobre la superficie del suelo por algunos metros.
Al siguiente día, nos separamos.

Al año siguiente la guerra del catorce había comenzado. Yo estuve comprometido en ella por cinco años. Un soldado de infantería apenas y podía pensar en árboles. A decir verdad, todo este asunto no me había dejado ninguna impresión. En lo personal la considere como un hobby pueril, como una colección de timbres y la olvide.
Al terminar la guerra me encontré al frente a una pequeña desmovilización y con un gran deseo de tomar un pequeño respiro de aire puro. Sin ninguna otra preconcepción más allá de tomar un nuevo aliento. Fué así que retomé el camino hacia aquellas tierras desérticas.
La región no había cambiado. Sin embargo, más allá de ese poblado abandonado percibí a la distancia una especie de neblina grisácea que convergía en las alturas de las colinas como una alfombra. A partir de ese momento no deje de pensar en el pastor que plantaba árboles. Diez mil encinos, me dije: ocupan un gran espacio verdaderamente.
Había visto morir a mucha gente durante esos cinco años de guerra, pero no me podía imaginar de ninguna manera la muerte de Eleazar Bouffier, a pesar de que un hombre de veinte años piense que un hombre de cincuenta es ya tan viejo que no le resta más que morir. Él no estaba muerto, en efecto, estaba lleno de vitalidad. Había cambiado la materia de su interés. Ahora sólo tenía cuatro corderos, pero tenía un centenar de colmenas. Se había desecho de los corderos porque amenazaban los retoños de los árboles. Él me comentó entonces que la guerra no lo había distraído en absoluto, como yo mismo me pude dar cuenta, él continuó con su labor de cultivador de árboles imperturbablemente.
Los encinos de 1910 ahora tenían 10 años y eran más altos que yo y que él mismo. El espectáculo era impresionante. Yo me quede literalmente privado de la palabra. Como él, no podía hablar más. Pasamos todo el día en silencio caminando por su bosque. Estaba divido en tres secciones, el largo total era de once kilómetros, y en su punto más ancho la sección era de tres kilómetros. Cuando caí en la cuenta de que todo esto había florecido de las manos y del alma de este único hombre solo, sin ningún avance técnico en su herramienta, comprendí que los hombres pueden llegar a ser tan eficaces como Dios en otros dominios además de el de la destrucción.
Él había perseguido su ideal, prueba faciente de ello era que las hayas habían alcanzado mis hombros y se habían extendido tan lejos como la vista podía alcanzar. Los encinos eran ahora robustos y frondosos, habían ya pasado la edad en la que estaban a la merced de los roedores y en cuanto a los designios de la Providencia, si deseaba destruir la obra creada, se necesitaría de un ciclón. Él me mostró sus admirables parcelas de abedules que databan de cinco años atrás, es decir de 1915; cuando yo tuve que estar combatiendo en Verdún. Él los había plantado en las partes bajas del valle, donde había sospechado, con justa razón, que había humedad justo a flor de tierra. Eran tan tiernos como jóvenes adolescentes, y muy decididos.
La creación estaba en el aire, por doquiera, se veía como la sucesión estuviera tomando su propio camino. Él no se preocupaba, se ocupaba. Perseguía obstinadamente su objetivo. Era tan simple como eso. Al descender por el poblado, pude ver agua correr en los arroyos que en la memoria de los hombres, habían estado siempre secos. Era la más extraordinaria reacción en cadena la que este hombre me había dado la oportunidad de presenciar. Estos arroyos secos que en tiempos muy antiguos habían llevado agua, habían vuelto a florecer. Algunos de estos tristes poblados, de los que había comentado al comienzo de mi relato, estaban construidos sobre edificios de antiguas ciudades galo-romanas, donde aún quedaban algunos trazos de estas antiguas culturas. Ahí, los arqueólogos habían encontrado anzuelos de pesca, en lo que en tiempos más recientes habían sido cisternas para abastecer de un poco de agua a estos secos lugares.
El viento dispersaba también algunas semillas. Al mismo tiempo que el agua reapareció, reaparecieron los sauces, las enredaderas, los prados, los jardines, las flores y positivas razones para vivir.
Realmente la transformación había tenido lugar de manera tan paulatina que había penetrado y se había instalado en la costumbre sin provocar ningún sobresalto o sorpresa. Los cazadores que subían a la soledad de las montañas para perseguir liebres o jabalíes habían constatado también la presencia de pequeños árboles. Sin embargo, atribuían los cambios a los procesos naturales de la tierra. Esta era la razón por la que nadie había tocado su obra, porque nadie en absoluto había llegado a estar en contacto con este hombre. Era insólito. ¿Quién podría imaginar que en estos poblados y administraciones, que existiera alguien con tal obstinación y poseedor de una generosidad extrema que llegase al punto de ser sublime?

A partir de 1920, no dejé pasar más de un año sin ir a visitar a Eleazar Bouffier. Jamás lo ví decaer, ni dudar. A pesar de que sólo Dios sabe los sin sabores que hubo de superar. Para obtener el éxito en su empresa fué necesario superar muchas adversidades y luchar contra la desesperación. Baste decir que durante un año había logrado plantar diez mil arces y todos murieron. Al siguiente año de este suceso, decidió abandonar los arces y volver a plantar hayas. Estas lograron crecer sanas y con mayor esplendor que los encinos.
Para tener una idea más precisa del carácter excepcional de nuestro personaje, no hace falta más que recordar que vivía en una soledad total, sí total, a tal punto que hacía el final de su vida había perdido la costumbre de hablar. O quizás: ¿Era que ya no había visto la necesidad de hacerlo?

En 1933 recibió la visita de un guardia forestal atolondrado. Este funcionario le advirtió de no provocar fuegos a la intemperie, ya que podría a poner en riesgo el bosque "natural". Fué la primera vez que un hombre le dijera de forma tan pueril que había visto crecer este bosque por sí solo, de manera espontánea. En este tiempo él estaba pensando en plantar hayas en un claro a doce kilómetros de su casa. Para evitar el ir y venir de ese sitio, - ya que para aquel entonces él contaba ya con setenta y cinco años de edad-, estaba ambicionando construir una pequeña casita de piedra en el lugar mismo donde se encargaría de plantar los árboles. Esto fué lo que hizo al año siguiente.

En 1935, un verdadero delegado de la administración vino a examinar "el bosque natural". Había con él un personaje importante del Ministerio de Aguas y Bosques, un diputado y técnicos. Se pronunciaron muchas palabras inútiles. Se decidieron hacer algunas cosas y, afortunadamente, no se hizo nada; excepto por una medida verdaderamente útil: se puso al bosque bajo la salvaguarda del Estado, y se prohibió que se viniera a hacer carbón. Era evidente que era imposible no ser subyugado ante la belleza de estos jóvenes árboles plenos de salud. Este bosque ejercía sus poderes seductivos incluso en el mismo diputado.
Yo tenía un amigo entre los directores del departamento forestal que estaban en la delegación. Le explique lo que para él era un misterio. Un día de la siguiente semana, fuimos los dos juntos a buscar a Eleazar Bouffier. Lo encontramos en pleno trabajo, a veinte kilómetros del sitio donde se había realizado la inspección anterior.
Este capitán forestal no era mi amigo nada más porque sí. Él conocía el verdadero valor de la cosas. El sabía permanecer en silencio. Le ofrecí algunos huevos que había traído conmigo como regalo; dividimos nuestros alimentos en tres y pasamos algunas horas sin decir ninguna palabra, en la contemplación del paisaje.
La ladera donde estábamos estaba cubierta por árboles de seis a siete metros de alto. Yo recordé el aspecto del sitio en 1913: un desierto... El trabajo apacible y regular, el aire lleno de vitalidad de las alturas, la frugalidad, y sobretodo la serenidad de su alma le habían dado a este hombre una salud casi solemne. Era un atleta de Dios. Me preguntaba cuántas hectáreas más él habría todavía de cubrir con árboles.
Antes de partir, mi amigo hizo una simple sugerencia concerniente a algunas especies de árboles para las que el terreno parecía especialmente adecuado. Él no insistió más. Por una muy buena razón. Me aclaro después. Este buen hombre sabe mucho más que yo. A una hora más de camino, - esta idea se le había fijado en su pensamiento, y entonces agregó:"Él sabe mucho más que todo el mundo". Él había encontrado un motivo para sentirse orgulloso y feliz.
Fué gracias a este capitán forestal que no solamente el bosque fué protegido, sino que junto con él la felicidad de este hombre. Hizo nombrar a tres guardias forestales para la protección de los territorios. Los ubico de tal manera que permanecieran indiferentes a cualquier cantidad de vino que los talamontes pudieran ofrecer como soborno.

La obra no estuvo en riesgo grave, salvo en la guerra de 1939; cuando los automóviles comenzaron a entrar por madera, pues nunca había suficiente. Comenzaron a talar algunos de los encinos de las parcelas de 1910. Por suerte, estos bosques están tan lejos de cualquier arroyo o camino que no resultó costeable seguir extrayendo la madera y la compañía decidió pronto abandonar esta extracción. El pastor no vió nada. Él estaba a treinta kilómetros del sitio, y continuaba pacíficamente con su labor, tan imperturbable por la guerra de 39 como lo había estado por la guerra de 14.

Ví por última vez a Eleazar Bouffier en 1945. Tenía entonces ochenta y siete años. Yo había retomado de nueva cuenta el camino del desierto, sólo para encontrarme ahora con lo que a pesar de todo había dejado como legado la guerra en esa región. Había un carro que hacía la ruta entre el Valle del Durance y la montaña. Yo me apreste a tomar este relativamente rápido medio de transporte, pues los cambios eran tan grandes que yo no pude reconocer el lugar de mis últimas visitas. Me pareció también que el trayecto me hacía pasar por lugares nuevos. Me ví obligado a preguntar el nombre del poblado, para estar bien seguro que esta era la región que en otros tiempos había visto en ruinas y desolación. El carro me dejó en Vergons.
En 1913, en este pequeño caserío había diez o doce casas con tres habitantes. Estas gentes eran salvajes, detestándose los unos a los otros, siempre en eterno conflicto y pillaje. Física y moralmente, ellos parecían hombres prehistóricos. Eran devorados por el contorno de las paredes de las casas abandonadas. Su condición era de total desesperanza. Parecía que sólo estaban esperando a que la muerte los encontrara. Una condición que claramente no los predisponía a cultivar ninguna virtud.
Todo había cambiado. Incluso el aire mismo. En el lugar de borrascas secas que en otros tiempos había sido, ahora soplaba suavemente una brisa con dulce olor. Un sonido que recuerda el del correr del agua que cae de las alturas. Pasaba lo mismo con el viento que ululaba entre los árboles del bosque. En fin, lo más asombroso de todo era que se escuchaba el ruido del agua que circulaba hacía un verdadero pozo. Ví que habían construido una fuente, y que había abundante agua en ella; lo que me estremeció más es que junto a esta fuente habían plantado limoneros que tenían por lo menos cuatro años y que ya habían crecido gruesos. Eran un símbolo de la indisputable resurrección.

Más aún Vergons mostraba ya signos de trabajo, de aquellos que tienen por condición necesaria la presencia de la esperanza. La esperanza había retornado. Habían limpiado las ruinas, habían tirado las paredes rotas, y habían reconstruido las cinco casas. El poblado contaba ahora con veintiocho habitantes que incluía a cuatro parejas jóvenes. Las casas nuevas, recién remozadas estaban rodeadas por jardines, hortalizas y verduras entremezcladas con malezas alineadas, había legumbres y flores, coles y rosales, puerros y albahaca, apios y anémonas. Era ahora un lugar donde cualquiera estaría encantado de vivir.
A partir de este poblado seguí mi camino a pie. La guerra de la que a penas estábamos saliendo, no nos permitía más que reincorporarnos pausadamente a la vida. Sin embargo, Lázaro estaba fuera de su tumba. En los flancos de las montañas ví campos verdes de cebada y de centeno en hierba. Al fondo podía ver algunas praderas que reverdecían.
Nos separan ahora ocho años desde que ví a toda esta región florecer con una suave ligereza que resplandecía de verdor. Los despojos de las ruinas que había visto en 1913, ahora mantenían granjas prósperas, que proporcionaban una vida feliz y confortable. Los viejos manantiales eran alimentados por agua de lluvia y nieve que ahora podía ser alojada y retenida por los bosques; el agua volvía a correr recuperando su ciclo natural. Parte del agua se había acanalado. Bordeando a cada granja había arboledas de pinos y arces, los manantiales de agua estaban bordeados por carpetas de mentas frescas. Los poblados estaban siendo reconstruidos poco a poco. Una población venida de las planicies donde la tierra era muy cara llegaron a establecerse, trayendo con ellos juventud, movimiento y espíritu de aventura. Ahora se encuentran por los caminos hombres y mujeres bien nutridos, jóvenes y muchachas que saben reír, y que han retomado el gusto por las fiestas de la campiña. Si reencontramos a la antigua población, ahora veremos que es irreconocible por su dulzura y plenitud por la vida. Contando a los nuevos llegados, tenemos a más de diez mil personas que le deben su felicidad a Eleazar Bouffier.

Cuando reflexiono que un solo hombre confiado en sus simples recursos físicos y morales fué suficiente para hacer surgir de un desierto esta tierra de Cannan, me doy cuenta que a pesar de todo, la condición humana es admirable. Pero, cuando hago un recuento de lo que puede crear, la constancia, la generosidad y la grandeza de un alma resuelta a lograr su objetivo, soy presa de un inmenso respeto por aquel viejo campesino sin cultura que a su manera supo como materializar una obra digna de Dios.

Eleazar Bouffier murió apaciblemente en 1947 en el asilo de Banon.
Eleazar Bouffier es un personaje inventado por Jean Giono para hacer amar plantar árboles.