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TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

Al calor del verano

Al calor del verano

         Mensajes Inquietantes

 

 

(“Aquellos lodos han traído estos barros”)

      Hasta hace unos días, en esta Lista defendíamos diversas posturas: 1)-Los incendiarios eran ex-brigadistas, 2)- Eran sicarios a la orden de empresas constructoras, 3)- Era el PP para desprestigiar al PSOE, y otras varias.    Se detuvo a unos 20 "sospechosos".... y no se les puede acusar de nada, por falta de pruebas y porque no les une ninguna relación.    La única persona que está bien amarrada es una pobre loca que está en un psiquiátrico. Cuando la cogieron iba por el bosque, con una vela gorda en la mano y una caja de cerillas. ¡Quería hacer un conjuro para espantar a las meigas!        Esta madrugada, escuchando la radio, los invitados ya ni siquiera defendían teorías, solo convencimientos, sospechas y tal.     Por mojarme un poco, diré que casi 200 incendios no pueden TODOS obra de fanáticos sin relación ni ideología alguna. 

TOM Bombadil    "El Viejo"

 

                               

     Cuando uno afirma cosas, y les pone motes a los demás cuando se las rebaten... y todo eso, hay que documentarse primero. Que la única persona amarrada es una loca que está en un psiquiátrico es faltar a la verdad, quiero suponer, que por desconocimiento, o como mínimo, una omisión como un piano de cola. Hay ex-brigadistas encarcelados actualmente, acusados (sí que se les puede acusar de algo) por provocar incendios forestales. Lo de las constructoras todavía no se ha demostrado, pero sería una buena línea de investigación, dada la relación causa-efecto que se producía en tiempos del Presidente Saurio. Y lo de que era el PP, tampoco se ha demostrado, pero tampoco deberías tirarte de los pelos al ver esa teoría, porque Fraga estuvo 15 años echándole la culpa a los socialistas y nacionalistas de los incendios forestales, entre otros azotes que sufrió su gobierno. Aquellos lodos han traído estos barros.      Lo que sí es cierto, es que 30 ayuntamientos del PP se han negado tajantemente a principios del verano a colaborar con la Xunta en materia de extincion de incendios y también han rechazado crear cuadrillas a tal efecto, algo realmente grave, y hasta ahora es la única negligencia que se cooce, a falta de futuras investigaciones, que dirán qué trocito de responsabilidad le toca a cada uno. Siendo así, el PP no están en situación de hacer ciertas cosas, como la ridícula foto de Núñez Feijóo (de aquí en adelante, Núñez) con la manguerita de jardín y ropa de marca haciendo que apaga un incendio. Sí se le agradecería al señor Núñez y sus simpatizantes por parte del pueblo gallego que ayudaran a investigar las causas de todo esto, a proponer ideas constructivas y a dirimir responsabilidades de la forma más objetiva posible, en lugar de hacer el tonto con una imagen que podría estar en el catálogo del Lidl si su protagonista fuera más guapo,  que la situación no está para circos.    

  Saludos cantores y danzarines.  

  Y ahora.. ¿Que hacemos?.  

Una boda en el cielo

Una boda en el cielo

  

  

Era se una vez picorrojo una cigüeña bonachona y desgarbada que tenía su nido en lo más alto de la copa de un chaparro.  Más abajo, entre las raíces del mismo tenía su madriguera una zorra que era muy mal encarada y que todos conocían como Malaúva.  En el tronco del árbol había una oquedad, a donde tenía su nido un anciano búho.

 

Aunque la cigüeña y la zorra se trataban de comadres, no se llevaban nada bien porque la zorra le hacía muchas cosas desagradables a la cigüeña:  le decía que se iba a comer a sus cigüeñitas, le hacía burla, en fin, le jugaba malas pasadas.  Un día la invitó a migas:

 

-Comadre, que he hecho unas migas y quiero que usted las coma conmigo.

 

Pero sirvió las migas en una losa muy amplia y muy llanita que había cerca de su madriguera y   la cigüeña no picaba nada; en cambio, Malaúva, lengüetazo va, lengüetazo viene, se la zampó toda, y encima tuvo la cara dura de decir:

 

-Eh, comadre, valiente pechaílla se ha dado usted de comer, ahora se va tirar unos días sin apetito.

 

La pobre cigüeña aguantó esa broma tan burlona y pesada y se subió a su nido con la misma hambre con que había bajado, y encima había servido de risa a la zorra.

 

El búho no perdía de vista estos detalles y, como era amigo de la cigüeña, siempre estaba pendiente de hacer una mala pasada a la zorra para darle un escarmiento.  Bueno, pues a raíz de las migas, el búho subió al nido de la cigüeña y le hablo muy quedamente, muy calladito, para que no se enterara Malaúva, y la cigüeña se dispuso a poner en práctica lo que le había propuesto el búho.

 

Se fue al cañaveral, cortó una caña, la más gorda que encontró para que cupiera muy bien su pico, hizo unas migas y desde el borde del nido le dijo a la zorra:

 

-Eh, comadre, que he hecho hoy unas migas y quiero que usted las pruebe.  Como usted no puede subir, yo voy a bajar y las comemos las dos.

 

La cigüeña, colocó su caña llena de migas entre dos piedras para que se mantuviera en pie, y a comer se ha dicho o, como se decía antes, “Jesús, María y José, vamos a comer”.

 

Cuando la cigüeña metía el pico cogía una buena porción de migas; en cambio, como el hocico de Malaúva no cabía, no cogía nada.  Y viendo Malaúva que ella no iba a comer, cogió la caña con la boca, la hizo trizas y se comió las migas.  La pobre cigüeña se sintió burlada y, además, habiendo comido poco.  El búho se tiró toda la tarde pensando a ver qué podía urdir para dar un escarmiento a la zorra y, por la mañana, subió al nido de Picorrojo.  Y, aunque Picorrojo no quería, la convenció.  Y Picorrojo llamó a su comadre con mucha alegría:

 

-Comadre, que me han invitado a una boda en el cielo, lo que siento es que usted no va a poder venir.

 

 Y mire usted:  hay pavo relleno, gallina en pepitoria, pollitos dorados, el queso que quiera, gorrinitos al horno...

 

Aquello va a ser un desastre de comida.  Aunque... desde luego, si usted no viene es porque no quiere:  usted se sube a mis espaldas, se agarra bien a las plumas del cuello y en ayunas que está la puedo llevar.

La zorra dijo que sí, pensando en el hartón de comida.

 

-Pues vamos a subir, porque la boda es lejos.

 

Se subió la zorra y la cigüeña echó a volar.

 

-Oiga, usted debe tener pulgas, pues me pica la espalda.  Agárrese, que me voy a sacudir.

 

Y tal fue la sacudida que la zorra quedó en caída libre en el aire.  Picorrojo mientras caía le cantaba:

 

“zorrica zorrrera

Harta de migas

Y muy caballera

 harta de migas                                                    

Y muy caballera

Zorrica zorrera”

 

  No veas la pobrecita el pánico que sentía de ver cómo la tierra subía hacia arriba y sin remedio se espachurraba.  Tuvo la suerte de caer en un arbusto con la copa muy apretada y muy espesa y muchos brotes tiernos, y eso le salvó la vida.  Pero eso no la salvó de las contusiones, de las heridas y del pánico.

  

La cigüeña dio un rodeo para entrar en su nido para no encontrarse con Malaúva, pero el búho la estaba esperando y, en cuanto vio venir a la zorra, le preguntó:

 

-¡Qué!  ¿Cómo ha ido la boda?

 

Y la zorra, imaginando que el búho sabía algo, dijo:

 

-Bien, pero mire usted:  Si de esta escapo y no muero, no iré a más bodas en el cielo.

 

-y el búho le canto:

 

“zorrica zorrera

Harta de migas

Y muy caballera”

 

Y con esto termina el cuento, con pan y pimiento y rabanillos tuertos, para que no se olvide. 

Frases de pelicula

Frases de pelicula

  

EL MALO EL FEO Y EL BUENO

 

Frases de película (o lo debí haber dicho yo, ¡maldita sea!)

    

Esas Frases célebres impresas en el celuloide.  Esta necesidad de repetirlas una y otra vez para no olvidarlas, es lo que debe inspirar a los guionistas para escribirlas (supongamos).  Yo de todas maneras me quedo con mi amigo personal que durante largos veranos nos acompaño a mi padre que ya no esta y a mi.  Esa frase que repetíamos cuando el calor apretaba y hacíamos unas risas.  Hoy padre va por ti.  es Clint Esatwood y su ya famoso  “ah ah, se lo que estás pensando miserable” o su original en inglés “ah ah I know what you’re thinking”

   

¿Sabes que tu cara se parece a la de uno que vale 2.000 dólares?  Sí, pero tú no te pareces al que los va a cobrar.

  

El mundo se divide en dos:  los que tienen el revólver cargado y los que cavan.

  

Puedo ser un cabrón, pero no soy un puto cabrón    (antes del amanecer).

  

Las opiniones son como el agujero del culo.  Todos tenemos uno y creemos que el de los demás apesta (a casa por vacaciones).

  

La única cosa que tenemos en común son los problemas.  (Aeropuerto).

  

Para el ejército me declararon inutilísimo.  Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén.

  

¿Quién es más tonto, el que secuestra a un tonto, o el tonto que se deja secuestrar por un tonto?

   

¿Nervioso?>> << Si, un poco>> << ¿Es la primera vez?>> << No, ya había estado nervioso antes.  >> (¿Donde esta el piloto?).

   

Juzga a las personas con cuidado, sobre todo a los amigos.  No conoces toda una vida sólo por un momento.  No hay respuestas fáciles.  Nunca es un simple “sí” o “no”.  La vida de un hombre no es sólo fachada, es más, es todo lo que hay por debajo, lo que no puedes ver.  (City Hall)

  

<< ¿Como está tu novia?>> <<Ya no es mi novia.  >> <<Me alegro.  No se si sabías que se la tiraba la mitad del grupo.  >> <<Ahora es mi mujer.  >> (Cuatro bodas y un funeral)

  

Le quiero como a un hermano, como Caín a Abel.  (Crímenes y pecados).

  

Holly:  “Se tarda exactamente cuatro segundos para ir de aquí a la puerta.  Yo le doy dos”.  (Desayuno con diamantes).

  

Las dos palabras más bonitas que te pueden decir no son ‘Te quiero’, sino ‘Es benigno’.  (Desmontando a Harry)

  

Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista.  (manhattan)

  

<<Me ha dicho que quiere verte.  Es importante.  >> <<Si quiere verme, es fácil.  No soy transparente.  >>

  

Te he observado con atención.  Luz roja:  pararse; Luz verde:  avanzar; Luz amarilla:  avanzar muy rápido.

(starman).

  

Este ‘nada’ ha significado para mi más que muchos ‘algo’.  (Tienes un e-mail)

  

Creo que soy la peor versión de mí mismo.

  

Esta mujer es la criatura más adorable de cuantas he conocido en la red.

  

Internet no es más que otro medio para ser rechazado por una mujer.

  

Estaba preparado para todo, excepto para ti.  (Trampa, La)

  

Trabajo de psiquiatra.  Actualmente estoy tratando a dos parejas de hermanos siameses que sufren de doble personalidad.  Me pagan ocho personas.  (Zelig)

 

Unas gafas de sol

Unas gafas de sol

Unas gafas de sol para agosto

 

  

  Volví a mirar la calle, a izquierda y derecha, y por tercera vez estaba desierta.  Menos un viento fuerte y seco que quema y nadie más afuera, bajo el sol abrasador del verano.

"Me volvió a engañar otra vez" me dije para mi interior irritado, "el verano llegó temprano nuevamente y es cada vez mas largo".

 

Reuní un poco de coraje a paso largo para cruzar la calle adoquinada, al sol de oro que, desde arriba, parecía fundir en una amalgama gigantesca la vida.

 

Pequeñas nubes de polvo entraron por los ojos, la boca y mis ropas abiertas, con los ojos entornados llego hasta la acera opuesta y me oculto de un sol de justicia en la sombra del saliente de una casa.

 

"Este verano no me quedaré sin unas" me digo entre dientes, mientras el polvo busca alguna hendidura para colarse.

Me refiero a las gafas de sol con cristales oscuros, "especiales para el sol de el sur", como decía el tendero, Juan de la cruz.

 

Era el tendero un viejo flaco, que tenía una pequeña tienda en una callejuela que da al centro.  Se decía que era medio brujo, lo cual no significaba la pérdida de la clientela; siempre había algún comprador.

 

En la tienda se podían encontrar los más diversos objetos, desde jarrones de porcelana esmaltados hasta lápices y papel de carta, mezclados todos junto a algunas cosas para el hogar, como muebles pequeños,  mesillas, sillas, lámparas...  Y las lentes de crista les oscuros también.

 

 Aprieto el paso hasta llegar a la bocacalle desierta.  Respiro aliviado el aire de fuego que flota, pesadamente, imperturbable.

 

Nadie me ha visto aún.  Mejor así.

Anta, mi novia desde hace tres años, se llevara una sorpresa cuando me vea, con las gafas de sol de cristales oscuros bien pegados a la cara y una sonrisa burlona al polvo impalpable que penetra en los ojos de los demás.  La alegría que me produjo este pensamiento me hizo esbozar una sonrisa, que se apagó prontamente ante la oleada de polvo quemante que penetró en mi boca.

 

 Cuando llegué a lo de Juan de la Cruz era una caricatura de lo que fui momentos antes al salir de casa:  completamente empapado en sudor, lleno de tierra, de las obras, de la zanja,  el pelo desordenado en mechones abultados, mojados, caen por mi frente; ahora soy una figura cansada.

 

Golpeo suavemente el cristal de la puerta y esperó.  En seguida aparece Juan de la Cruz, cojeando como de costumbre por esa vieja herida de la guerra que le había acortado un poco su pierna izquierda.  Su cara aceitunada no se inmutó al ver a su posible cliente.  Abrió la puerta, que chilló sobre sus goznes resecos, me invitó a pasar.

 

Al entrar uno se encontraba sumergido en un mundo totalmente distinto, extraño, acechado desde los frascos de farmacia, llenos de líquidos viscosos, misteriosos.

No había en la pequeña habitación el más mínimo orden.  Podían verse mezclados los objetos más dispares.  Cualquier cliente se podría pasar horas y horas buscando lo que deseaba, pero era gracias a Juan de la Cruz que el trámite se hacía rápidamente:  él sabía en forma precisa dónde se encontraban los objetos requeridos.  Como en ese momento, antes de que yo abriera la boca, él desordenaba unos libros y traía una caja pequeña, rectangular, donde se encontraban las gafas de sol.

 

Una sonrisa de suficiencia le marcaba la cara angulosa al viejo.  Me sorprendí un poco, pero se me olvidó ante la vista del preciado objeto, que se encontraba en el fondo de la caja sobre un trozo suave de felpa azul.

 

—Pertenecían a un ciego— murmuró entre dientes el tendero huesudo.  Es lo mejor que hay para el sol.

 

—Son muy buenas le digo, sin apartar los ojos de el armazón de carey, del pulido cristal negro, de ese hálito de misterio que rodeaba a la caja de madera.  Y agregó:  Me las llevo.

 

- No sé...— murmura el tendero, que detrás de sus ojos vivos parece sopesar la situación de vender lo que según él era una reliquia para coleccionar y no para ser usadas.  Un poco angustiado, pongo sobre las manos del viejo un montón de billetes descoloridos y pregunto, con un dejo de esperanza:

— ¿Es bastante?

 

—Creo que sí...  Pero no sé si usted es el hombre indicado para usarlos.

 

Pero yo, que sólo había escuchado la respuesta afirmativa, estaba ya cerrando la puerta con una sonrisa y las gafas en la mano.

 

La luminosidad del exterior me indujo a probar las gafas de sol, y me las pongo como había imaginado:  muy cerca de la cara, de manera que el sol no pudiese llegar a los ojos.

 

La impresión que me produjo el cambio me hizo detener la marcha bruscamente y apoyarme en la pared de una casa.

Paulatinamente comenzó a ver los objetos comunes que momentos antes habían brillado bajo los efectos del sol como cosas apagadas, olvidadas, casi carentes de sentido.

 

Continuo caminando lentamente, con el entrecejo fruncido, mientras pienso qué era lo que me estaba ocurriendo.

 

Un grupo de niños se acercaba por la calle, corriendo y jugando entre ellos.  Casi no puedo verlos, tal el poder de los cristales negros.  El sol no llega hasta las pupilas dilatadas.

 

Los niños me miran un instante, y uno de ellos hasta tuvo el   tiempo de ayudarme a cruzar la calle.

 

 Continuó mi camino casi de memoria, porque sólo distingo algunas líneas vagas en esa semioscuridad que me rodea misteriosa, tangible, angustiante.

 

"Al menos el sol y el polvo no molestan ahora", pienso satisfecho.  Hasta casi podría decirse que ya no siento el calor, que mi cuerpo no suda, que mi cabello revuelto se ha aquietado, que la luz ya no existe.

 

Quiero durante un momento quitarme las lentes y llegar de esta manera más rápido a casa, pero un impulso insospechado, desconocido hasta ese momento, me hace desistir de la idea.

 

Mis pasos se hacen penosos en medio de la oscuridad creciente.  Otras personas se prestan para ayudarme, pero yo las alejo con firmeza, diciendo con voz fuerte que no necesito nada.  No me pueden reconocer detrás de los cristales negros.

 

Sin embargo, el sol declina ya su rumbo yo veo cada vez menos, y ya ni me acuerdo dónde queda mi casa.

Asustado quiero quitarme las gafas y noto con asombro que no puedo, que los brazos no responden a mi petición.  Sacudo entonces fuertemente la cabeza, pero los cristales están adheridos a los ojos, como me los había puesto horas antes.  ¿Habían pasado ya varias horas desde la compra?  Los cristales permanecen inmóviles.

 

Miro mis manos, que han desobedecido, y a pesar de la oscuridad reinante alcanzo a distinguir que estoy encadenado a un perro con la mano izquierda, y que la derecha se aferra fuertemente, con miedo y con angustia, a un bastón blanco.

 

 Me demoro mucho antes de llegar a casa, pero como ya es de noche no puedo reconocerla, y desde entonces camino a paso lento, incansable, buscando el sol.

  

    

  

  

    

De Nariz Evidente

De Nariz Evidente

 DE NARIZ EVIDENTE Y TORPEZA COHERENTE

   

 (Discusión sobre lo que es leyenda y lo que es memoria Histórica).

 

No sé mucho de eso, pero imagino que son pilas enteras de libros sobre el tema, estudios de postgrado, coloquios, mesas redondas, debates.  Incluso, no estoy seguro, tal vez de eso se discuta en alguna clase de esas que se imparten en ésta o en otras universidades privadas con carreras de las llamadas "de humanidades".

 

Y ya que estamos en esto de la humanidad y sus sinrazones, me pregunto si en las carreras de humanidades se da la materia de dignidades y honestidad, si es que hay quien la imparta y quien la apruebe.

 

 O tal vez esa materia se imparte y se aprueba en colectivo, en muchas partes, no sólo en un aula.

 

Y me pregunto también si la dignidad no va de la mano de la indignación y deshonestidad, ese sentimiento difícil de anclar en una definición pero que tiene que ver con esa rabia que se siente en las tripas frente a una injusticia.

 

Tal vez es esta capacidad de indignación y deshonestidad... una de las características del ser humano.

 

 Una carrera de "humanidades" debiera tener las materias de dignidad y de indignación, honestidad y deshonestidad.

 

Es más, uno no podría graduarse de ser humano si no aprobara estas materias.

 

Ustedes disculpen si estoy un poco, o un mucho, desviado del tema.

 

No es sólo porque de por sí no me dieron material ni tema, sino que sólo me dijeron; escribe del asunto y luego pensamos que hacer con tu proyecto.  Así me dijeron.  Yo me quedé pensando.  ¿Será que me van a escuchar?, me pregunté.  Y me contesté.  Creo que sí.

 

Como no me dieron tema, pienso que podría hablar sobre qué es Los Otros, qué lo definen, qué lo pinten y le den forma.

 

O, por ejemplo, explicar por qué estoy en la Ciudad

Y no se crean, yo no muy sé de la Ciudad pero parece que está un poco retirado de donde están los bulevares y la plaza de la Magdalena.  Entonces pensé que pues habrá que alzar la voz para que llegue tan lejos.

 

Y en eso estoy, o sea pensando en las voces y las distancias, cuando escucho una voz abajo a mi izquierda que dice:

 

- De eso se trata, de alzar la voz -.

 

Yo sentí un escalofrío recorriendo mi espalda y me dije "esa vocecita, esa vocecita".

 

Y entonces llevé instintivamente mi mano al bolsillo izquierdo de mi pantalón porque ahí guardo el tabaco y por aquello del no te crezcas y paciencia.

 

¿En qué me quedé?  Ah sí, en que no me dieron tema para esta plática.

 

Es más, ahora que me acuerdo, quiero hacer una denuncia.  Porque resulta que en la Asamblea de Los Otros   me pasaron una notilla que decía:

 

"sup.:  avisa si vas a ir para las ponencias del día 3 de agosto.  Si vas a ir, entonces te invitamos.  Y si no vas a ir, pues no te invitamos".

 

No sé qué piensen ustedes, pero me parece que quien redactó ese mensaje bien podría estar asesorando a cualquiera de los insignes candidatos a la presidencia de este País.

 

Bueno, el caso es que no me dieron tema sobre el cual hablar y yo me quedé preocupado porque qué tal que están pensando que voy a cantar una de esas coplas que luego el tal...  le pone música y la canta el tal Joaquín Sabina, y a ellos los siguen las muchachas y a mí me siguen los policías (cambiaron los tempos).  No hay derecho.

 

Entonces en eso estoy, o sea contando cuántos policías andan tras de mí (seguramente para pedirme un autógrafo), cuando escucho otra vez esa vocecita que ahora dice:

 

- chsiit, csiiit -.

 

Yo primero pensé que era la voz de mi conciencia, y como a ésa de por sí no le hago caso, me dije:

 

- No te angusties.  Él se quedó en la selva, apoyando a los de la Comisión Intergaláctica.  Así que debe ser tu imaginación.  Es prácticamente imposible que hasta aquí haya llegado...

 

- Yo, el eterno perdedor en las elecciones del corazón, el amor imposible, el suspiro inconfesado de... de... bueno, dejo el espacio en blanco para que,   ponga su nombre y su corazón en los míos prendidos.  Heme aquí, yo soy...

Digo con evidente desazón

Al decir esto último, él hace unos pasos de baile mientras entona la versión -libertaria- tunera y -Chun-chún de "La Suegra", cuya versión en spanich ocupaba el primer lugar en el TOP de "Radio Insurgente.  La Voz, voz de los sin voz.  Transmitiendo desde las montañas del Sur.

 

Yo aplaudo discretamente y pregunto- cuestiono- reclamo:

 

- Sí, pero vine para hablar con la Comisión Civil Internacional de Observación de Derechos Humanos, que vino a constatar la animalidad exhibida por los gobiernos del mundo en esta Cumbre de la Aldea Global.  Y, bueno, ya que andaba por aquí, me pregunté "¿En qué enredos se habrá metido ahora aquel de la nariz evidente y la torpeza recurrente, aquel a quien honor le hice al nombrarlo mi escudero?”  Y me dije que debía constatarlo personalmente y, como dije antes, heme aquí -.

 

- Hombre, no te hubieras molestado.  Te hubiera mandado un correo electrónico -, le digo mientras oculto tabaco.

 

- Nada, no ocultes el regocijo que te provoca mi presencia.  Y nada de caravanas, basta con que me des un poco de tabaco -.  No espera mi respuesta, toma el tabaco y recarga   su pipa y una mochilita que, entonces me doy cuenta, lleva a su espalda.

 

- ¿Vas llegando o te estás yendo?  -, pregunto entre la desazón y la esperanza.

 

- Llegando-, dice él tirando el tabaco y mi ilusión al suelo.

 

- Hablando de mitos -, le digo con manifiesta mala leche, - ¿tienes algo qué decir?

- Baja su mochila y la abre mientras dice:

 

 Que nada bueno se puede esperar.  

 

 Enciende su pipa y hurga dentro de la mochilita mientras agrega:

 

- Por lo demás, no te afanes en escribir.  Tengo algo mejor que lo que puedas elaborar -, y sin más preámbulos me entrega unas hojas arrugadas.

 

Yo voy a preguntar que qué es eso cuando señala:

 

-  No tienes por qué agradecerlo.  Lo he hecho con mucho gusto, gran alegría y desbordado entusiasmo.  Y ya me tengo que ir -, dice poniendo de nuevo la mochilita a su espalda y perdiéndose en fría madrugada.

 

...

 

En otra madrugada, pero en las montañas del Sur, Hace algunos años, vino a la Ciudad en búsqueda del mal y el malo, visitó la Escuela de Antropología e Historia.  Ignoro el motivo de su visita y nunca me lo aclaró.  Tal vez había quedado de verse ahí con alguno de los contactos que le pasaban información sobre los complicados laberintos del mal y el malo.  O tal vez se echo a caminar y los pasos lo llevaron a acercarse hasta allí.  El caso es que, entró a esta escuela, pasó unos minutos en ella y luego.  Tal vez, no lo sabemos, se mezcló en el patio con estudiantes, trabajadores y maestros.

Algo recuerdo de lo escrito en aquellas hojas arrugadas, ahora, en esta madrugada.

 

...

 

Y más allá, en una madrugada más retirada en tiempo y en espacio.

 

No apareció, pero el anciano, en el trayecto de vuelta, me contó una historia de un mundo hecho abajo y después dominado por arriba.

 

"No todos ni todas, bajan la cabeza y se desmayan", dijo el anciano  por decir "no todos se resignan y conforman". Y algo más agregó que yo escribí con letra torpe y apresurada en mi diario de campaña.

 

Creo que, puesto que no me dieron tema para la plática de hoy , aceptarán ustedes que les lea este extraño, por serio, texto dónde se trata de sintetizar lo que:  El, andante caballero,  , y el Anciano, traductor involuntario de una cultura en resistencia, escribieron y dijeron en ésta y otras madrugadas.  Se llama...

 

LOS OTROS QUE SOMOS.

 

La historia o la leyenda se tejen de madrugada.  Habrá, es cierto, quien cuestione su veracidad y pretenda clasificar una u otra en el endeble criterio de "verdadero" o "falso".  Para lo que concierne a lo que ahora cuento, no importa ni lo uno ni lo otro.

 

Las palabras que nombran lo que está por hacerse no salen de pronto ni en cualquier parte, sino que van buscando un lugar dónde nacerse y esperan el tiempo propicio para surgir.

 

Hay un lugar en el que la oscuridad y la luz se encuentran y se tocan apenas un instante.  Después se va cada una a su camino, a su espera.  Así van la sombra y la luz, siguiéndose y evitándose, hasta que se olvidan de lo que son y se hacen de nuevo en lo otro, rehaciendo una y otra vez el hoz morón de su deseo. Ese lugar tiene también su tiempo, y en él la muerte y la vida se postergan.  Es el amor, dicen, quien entonces ahí reina.

 

Es en la madrugada, en ese espacio y tiempo, donde hay quien está ya y quien llega apenas.  Dicen que es la sombra quien espera, acechando con la mirada de quien lleva como maldición la duermevela, a que la luz desnude sus ropas y sus miedos, que recueste el cuerpo y ponga de pie el deseo.

 

¡Ah, la madrugada!  Hay ahí, esperando siempre (es decir, no estando), una piel compleja hecha de dos tibiezas, que la arroparían del frío y soplarían lejos la soledad.

 

En ese delgado límite, donde no hay muro ni abismo, la palabra recorre todos los calendarios y asume una forma que es hablada en muchas lenguas.

 

Digo ahora lo que esa palabra me cuenta en ese quiebre del tiempo, con la niebla de la duermevela, y en la lengua de la montaña:

 

Hay en cada hombre, en cada mujer, un otro y una otras diferentes.

 

Escondido está lo otro, como guardado está.  Esperando espera.  Estando está.

 

A veces es un rasguño, imperceptible afuera y definitivo dentro; otras es un terremoto que rompe la fastidiosa cotidianeidad; y a veces es una piel, caricia o áspero roce, que rasga con tierna furia la piel de afuera y revela y rebela la otra piel, la del otro, la de la otra que somos.

 

Pero es siempre un dolor lo que obliga a salir eso otro que somos sin serlo todavía.

 

Las más de las veces somos lo otro con un "NO" que es un desafío a la docilidad impuesta.

 

Y no nos vemos.

 

No si solos somos lo otros que somos.

 

Entre la desbocada competencia por la corrupción y el crimen que son el combustible del "sálvese quien pueda", hay una, uno, otro, otra, alguien que dice "no".

 

Hay, por ejemplo, una joven mujer que aparta su paso del conformismo de ser lo que el varón quiere que sea y pone en un rincón sus miedos para vestirse y desnudarse con el traje siempre nuevo de la rebeldía.

 

Y hay un profesionista que, contra toda la prudencia desde arriba impuesta, arriesga su bienestar y seguridad para ir por una medicina para quien no conoce hasta que yace moribundo.

 Hay una joven estudiante que lo acompaña, entre otras cosas, porque hay lecciones que no se aprenden en las aulas ni en los libros, sino en las calles.

 

Hay un indigente que elige serlo pero con dignidad, la que se viste con los colores que antes eran vergüenza y hoy son alegría.  Hay un hombre, un campesino, que elige levantar las tierras.  y ser rebelde y ser solidario es también ser un reo de alta peligrosidad.

 

Y hay mujer, que no importa si es joven, adulta, madura o anciana, sino que es mujer, y que carga ahora como cadenas lo que no quiere sino como alas, y que para eso une sus pasos a otros pasos.  Tiene todos los nombres y todos los rostros que abajo se nombran y se miran.

 

Y hay un fotógrafo, un reportero, que deja la cámara inerte porque el corazón se le conmueve y le manda que no convierta en mercancía el instante que la empresa le reclama para la venta, que escribe lo que ve y escucha, y no lo que los lentes y audífonos del Poder le imponen.  Porque hay quien se pasa del otro lado de la línea, para ver lo que abajo se ve, lo que se calla.

 

Y hay un hombre, una mujer, un niño, un anciano, una joven, un otro, una otra que prefiere dignidad a humillación, honestidad a deshonestidad y que obra en consecuencia.

 

REORDENANDO ESTRELLAS

REORDENANDO ESTRELLAS

 

REORDENANDO ESTRELLAS

  

Nada parecía raro aquella tarde de regreso a casa.  En

realidad, había muchas cosas extrañas: por ejemplo, que la avenida  todavía siguiera en pie, que no se hubieran sumergido todos los edificios en montes de escombros recíprocos desencadenado quizás por influjo del viento Norte, o por las obras del parking que se hundía hasta el infinito subsuelo,  que nadie en la avenida se hubiera intoxicado con su propia estupidez de gran avenida.  Todo era extraño, pero esa era la costumbre, así que a primera vista no parecía haber motivo para que yo sospechara una tramposa zanja del Destino.

 

Mecánicamente puse la llave en la cerradura, empujé la puerta, y entré y entré y entré , cuando mi atención, como quien no quiere la cosa, se posó sobre las actividades de mi cuerpo, me di cuenta de que algo no funcionaba bien, y en principio pensé que se trataría de alguna pelusa en mi disco duro que impedía que el programa  entra y luego cierra la puerta (detrás de ti) siguiera adelante, y por tanto se quedaba detenido en entra-entra-entra; pero pronto me di cuenta de que yo funcionaba perfectamente bien, o al menos que funcionaba igual de bien o de mal que siempre; la que no funcionaba era el edificio. 

 

Pues no terminaba una de entrar cuando ya se encontraba afuera, por decirlo así:  Mi piso se había quedado reducido a una pared con una puerta y un par de ventanas que llevaban a ningún lado.  Como un rayo cruzó por mi cabeza una cruel certeza:  el alcalde se había salido con la suya por obra y gracia de sus grandiosas obras subterráneas,   yo era víctima de un encantamiento.  El encantador, no era el que le robó la biblioteca al Quijote, era el primer edil que había partido con todo el interior de mi vivienda, dejándome la cáscara.  Una cáscara sin interior.

 

Muy apenada, me puse a cavilar sobre las razones que habían llevado al señor alcalde o mejor dicho al encantador de calles, si, si, si... ¡ese es su nombre!  A partir de este párrafo lo voy a llamar “el encantador de calles” a cometer semejante perrería contra mi humilde persona no había otra posibilidad que esta:  yo era Dama Andante, la primera tal vez ¡y no lo sabía!

 

Sintiéndome feliz de que el Destino nada pudiera contra mi impar capacidad deductiva, me reí pensando en que el muy tonto del encantador de calles había olvidado completar su trabajo; pero recordé al punto que esa fue precisamente la razón por la que reprobé el examen de Encantamientos II:  si mi  piso entero hubiera desaparecido, yo seguramente me hubiera dirigido a la Municipalidad con toda seguridad a preguntar por el.

 

Ocurría a menudo que te  quitaran  el piso   por no cumplir con las normas de construcción del barrio o que  lo demolieran por viejo,  simplemente porque sí, o por que era muy necesario un gran aparcamiento subterráneo muy moderno y acorde con los nuevos tiempos , días atrás cayo la cárcel vieja , si, si, si...¡ era muy vieja¡,  sólo meses después lo notificaron.  Y es que, según un modelo copiado de un libro que nuestros concejales tomaron por un código administrativo checo escrito en alemán, cada caso a resolver cursaba por concejalías diferentes, esto de manera simultánea y desde sus diferentes aspectos.

 

Era cosa sabida que los de Ejecución de obras eran más rápidos que los de Notificación, y aun a veces las obras se ejecutaban antes de haber sido emitidas, incluso se dio más de una vez que la obra terminara antes de ser comenzada, siempre que fuera en perjuicio del ciudadano.  Si el ciudadano era el demandante, la cosa era diferente, porque correspondía a otro departamento organizado de manera totalmente distinta.

 

Era de público conocimiento que aquél constaba, sí claro, si claro, si, de concejalías, pero no se sabía cuántas ni cuáles pudieran ser éstas, los más maliciosos decían que en realidad existía sólo una mesa de entrada donde se registraban: suplicas, denuncias, demandas, y quejas, y tras  la puerta que podía verse desde el mostrador, nada, tan nada como lo que había entre mi barrio y mi piso ahora.

 

Yo creo que es una exageración por parte de los eternos inconformistas, cuyo modo de vida consiste en oponerse por principios.  Con todo, es un hecho que, de existir, las actividades de la concejalía de Ejecución  de obras jamás han salido a la luz, excepto en los balances anuales de gastos, dicho lo cual resultará comprensible que, en caso de no encontrar uno su casa donde por la mañana la hubiera dejado, presto se dirigiera a pedir explicaciones a las autoridades, sin pretender obtenerlas, por las razones antes expuestas.

 

Jamás hubiera pensado entonces en mi acérrimo enemigo, el encantador de calles, si no fuera porque había dejado la superficie exterior de mi piso, trabajo tan fino del cual no creía capaces a todos los miles de negociados de la Municipalidad juntos porque la maldad sólo es completa si una podía dar un burlón indicio de su identidad, conscientes o al menos creyentes de la impotencia del damnificado.

 

Era necesario, para que la acción rindiera su fruto máximo, que yo supiera quién me había jugado esa mala pasada.  Bien, ya lo sabía.  Para el caso, daba lo mismo que se tratara del encantador o de la municipalidad; mi impotencia era la misma en un caso y el otro, pero había sí una diferencia: el del encantador de calles era un acto dedicado, dedicado a mí, que era una recién auto consciente Dama Andante, y esta idea me llenó de orgullo, aunque no sé exactamente por qué; sólo ocurrió así. Pensé poder pasar de la vela de armas y todo lo demás, ya que a diferencia del Quijote había leído demasiado pocos libros de caballería, era una dama, y siguiendo los mismos razonamientos que mi ingente antecesor, inferí que si en mis lecturas habituales nunca nadie era armada de Dama, es que éste paso era innecesario, lo que sí me parecía un paso ineludible era encontrar un propósito que guiara mis andanzas.

 

Deploré la falta de aquel libro de buenos propósitos que tenía sobre la mesita de noche de mi ya desaparecida vivienda, eran éstos buenos propósitos reunidos durante décadas llenas de primeros de Agosto y llenas también de otros días que no eran primero de agosto y que servían para confirmar que lo máximo que se podía hacer con los buenos propósitos era escribirlos en el libro, pero ahora, ahora era ya el momento en que esos propósitos podían convertirse en hechos, ahora que yo me sabía Dama Andante y buscaba propósitos. Y los propósitos no estaban, ¡que bien!  Por todo lo cual confirmé que el destino es quien paso a paso nos disuade, y que contra esto nada puede la voluntad.  Aun así era necesario encontrar un propósito, cualquiera fuera éste, y una vez hallado, asirlo fuertemente entre los dientes.  Rápidamente me dije:  mi propósito es encontrar un propósito.

 

Más tranquila, ya, por haber encontrado la justificación de mi existencia, comencé mis aventuras de Dama, que consistían, por el momento, en buscar propósitos.  Pensé que, de no encontrar ocupación mejor, bien podía proponerme enderezar un poco las estrellas que se encontraban todas muy desordenadas y azarosas, sin la mínima consideración por los comunes propósitos que quisiéramos encontrarle una forma, porque, ¿qué es eso de tener centauros, gigantes con cuchillos y animales del zodíaco?  Eso estaba bien para la Antigüedad cuando todas esas cosas existían.  Cierto que los animales del zodíaco todavía anda por ahí, paseándose resignados entre las hojas de las revistas, pero aún así, aprovechando las maravillas de la técnica, podían subtitular las constelaciones, ya que eran muy difíciles de ver.

 

Me pareció una excelente idea reordenar las estrellas para que dibujaran motivos más acordes con el momento actual:  por ejemplo, representando hamburguesas, videoconsolas, inmobiliarias, lujoso mobiliario urbano, o rostros de famosos.  ¿Quién iba a mirar un cielo lleno de luces humildes e incomprensibles teniendo todos los coloridos del neón al alcance de las manos?  En cambio, si el cielo era reordenado como ya dije, añadiendo graduadores de intensidad de la luz, cambiando las bombillas de algunas estrellas por otras de los más increibles colores, eso sería otra cosa.  ¡Qué belleza indescriptible!  También podía ponerse un buzón de sugerencias para que cada cual pudiera expresar sus preferencias, opiniones, y de más...  Pero por suerte, cuando en estos pensamientos estaba, me llegó la notificación de la Municipalidad y por tanto dejé tan altos planes para dirigirme con prontitud hacia el Excelentísimo Ayuntamiento de la muy noble Villa de la cual, dicen, existe sólo la fachada.

 

MI GATA EN LA CARCEL VIEJA

MI GATA EN LA CARCEL VIEJA

 

 

 

Un día, hace muchos años, desperté con la convicción de que la situación era insostenible.  La noche anterior no había sido en nada diferente, y sin embargo sea porque las lunas andaban mal o las cosas estaban así, desde hacía varios días,   esa mañana decidí que debía actuar.

 

Lo que había llegado a su tope era esa maldita manía que tenía la realidad de interponer objeciones a todas las soluciones que yo le proponía, sin darme una explicación.  ¡No porque no! , estaba exasperada.  Cierto es que desde el principio no nos habíamos llevado bien, pero creo que su animosidad hacia mí se incrementó el día en que yo juré solemnemente dedicar mi vida a la enorme tarea de descubrirle el umbral al tiempo.  Con esa grandiosidad de frase, lo que quiero decir es que quería ver cómo se las arreglaba el futuro para convertirse en pasado, qué había entre el "todavía no" y el "ya".

 

Acechaba, acechaba, sin jamás perder el ánimo.  Mi fe inquebrantable me hacía olvidar el sueño y el hambre.  No pasaba un minuto sin que yo estuviera ahí acechándolo.  Miles, de segundos, y sin perder las esperanzas de entender cómo hacían para pasar de un lado al otro.  Y si en algún momento eran presente, eso que se decía era lo único que teníamos, pero que nadie, nadie había visto.

 

Mis largos años de observación me permitieron sacar conclusiones, si no definitivas, a los menos provisionales.  En primer lugar, descubrí que si algo no es definitivo, es provisional, y no es una conclusión, aunque provisoriamente es definitivamente una conclusión.  También descubrí que los segundos no van a paso parejo.  Siempre se les arreglan para llegar a tiempo, pero en el trayecto hay toda clase de variaciones.  vi. Que algunos minutos vienen vacíos de segundos, y a veces éstos que llegan todos juntos al final, apelotonándose para entrar por la estrecha grieta del tiempo.  Algunos segundos pasan dos veces, y otro ninguno.  ¡Qué ironía!  Una Modernidad nacida con la invención del reloj mecánico!  Una Razón sostenida en la posibilidad de medir!  ¿Medir qué?  Lo que es el tiempo.  El desorden que hay allí, es magnífico, cada cual haciendo lo que le da en gana.

 

Confieso que a menudo la risa lograba distraerme de mis quehaceres, pero no era esto lo que yo buscaba.  Si los segundos querían pasar así, mientras pasaran para un lado o para el otro, me daba lo mismo.  Lo que yo buscaba es La belleza fugaz del instante que se hace presente, justo al pasar por la grieta cada vez más grande que derruía la cárcel vieja.  ¡Ah!  ¡Qué colores, que luz!  Es cierto que yo no había podido ver eso, y entonces pensé que si mis ojos fuesen más rápidos o, lo que es lo mismo, una cámara lenta de tiempo, esa fugacidad sería menos fugaz, casi una duración.  Como no quería cargar con la responsabilidad moral de modificar el tiempo, y que luego me dijeran:  “por tu culpa, por tu culpa hoy tuve que trabajar 200 horas", es que decidí ejercitar mi percepción.

 

Día a día mis logros fueron in crescendo hasta que logré que un segundo durara minutos.  Lentos, gordos, iban pasando los segundos como osos recién despertados.  ¿Pero saben qué?  ¿Saben qué?  Que todo esto es una maldita mentira, porque entre cada oso aparecían siempre otros más pequeños, más y más pequeños, y lo que me temía:  entre cada y cada cosa, un diminuto oso, que yo no veía, pero bastaba que yo avanzara un poco en los logros de mi ojo, para ver lo que antes no podía, y entre cada cosa, nuevamente cosas y ruinas y cosas.  Nunca, nunca podría ver el maldito presente ¿y todo eso por qué?  ¿Por qué?  Por esa realidad mala, envidiosa de mi poder mental.  Y entonces me exasperé!  .  Le dije a esa estúpida realidad:  ¡Me tienes harta!  Harta con el cinismo con que destruyes todos mis propósitos".  Pero pobrecita, pobrecita, se ve que conocía poco mi insistencia, mi ardor interior, mi impulso rítmico, inesperado... todo eso, si pensaba que una estúpida aporía me detendría.  Ante todo fue necesario elegir el método que usaría contra ella.

 

¿Inducción?  ¿Deducción?  ¿Abstracción epicúrea?  ¿O empirismo abstracto?  Este último fue el que más me convenció, creo que porque sonaba de una manera hermosa.  Saboreaba esa frase, relamía el momento en que le diría a la maldita:  “He aquí yo, con mi empirismo abstracto.  ¿Qué?, te acobardo ¿verdad?”  Pero no, no, no, resultó tan fácil, eso hubiera estado bien para una telenovela, pero aquí...  Aunque es evidente que los obstáculos han sido creados para que los sorteáremos, porque nada, nada, podía detenerme.  Comencé con unos ejercicios de psicológica, para que la realidad fuera sabiendo contra quién se enfrentaba.  Dije:  “queridísima realidad, de nada te servirá eludirme, porque conozco tu pasado, y casi todas tus caídas".

 

Realidad se llamaba mi gata que vivia en la cárcel vieja y que un día las palas de las escavadoras mataron y enterraron a ella y toda su gran familia por ser una gata, y no hablaba, y ahora tampoco.  Pero, yo esperaba que si todo salía bien, la realidad real, La Realidad Radical, que decía Ortega y Gasset, la realita, hablaría por medio de mi pequeña Realidad.  Pero no todo salió bien.  Diría que nada salió bien, pero soy muy optimista, todavía no he terminado.  Todo el día lo dedicaba a interrogar, incansablemente.  Mis ilusiones de ver el presente habían quedado relegadas.  "¿No oyes?, querida realidad.  ¿Por qué insistes en hacer crecer objetos y más objetos entre los objetos y minutos entre los minutos?  ¿Crees que así me confundirás?  Oh, no a mí, no a mí, que ya vengo todo lo confundida que se puede estar.  ¡A otro perro con ese hueso!

 

Los resultados no se hicieron esperar.  A la semana noté perplejidad en la mirada de Realidad, y ya se sabe, se comienza con una pequeña perplejidad, y luego, el todo por no haber sabido combatir la perplejidad a tiempo. Y yo estaba decidida a no darle tiempo a que combatiera su perplejidad, y ésta crecería, crecería, y algo pasaría entonces, o no, como ya se sabe.  A ver, a ver, tanto que te gusta esto de ser infinita para adentro, como decimos las gatas, pero ya sabes lo que quiero decir, y si no, me da lo mismo.  ¿Quién te enseñó a hacer eso?  ¿Fue la tortuga, para ganarle a Aquiles, el de los pies ligeros?  ¿Qué te dieron los dioses?  ¿ y la tortuga a cambio? Y así, todo el tiempo, mis afiladas palabras llenando la inmensidad de los días.

 

A los dos meses, me di cuenta de que, si bien no parecía haber ningún resultado, yo estaba bien encaminada, ya que los ojos de Realidad brillaban, me miraba, y continuamente intentaba convencerme de que tenía hambre.  ¡Con esa entupida excusa a otra gata” -le decía yo- Tu silencio no me amedrenta.  No tengo otra cosa que hacer en la vida.  Seré tu sombra, querida Realidad, espiaré cuanto hagas, no te dejaré dormir.  No, no, no, querida, no habrá ni un gramito de comida para ti hasta que me contestes.  Di, di, di, ¿en qué se parece un anillo a un parroquiano?  No, no, no, que eso es muy fácil.  Dime mejor... ¿desde cuándo te has convertido en esa corrupta que ahora eres?  ¿Cuándo?, ¿cuándo di?  ¡Cuándo!

 

A los nueve meses, Realidad se hizo la muerta, y hasta hoy no ha depuesto su actitud.  Luego de esperar tres meses, decidí ir a buscar otro médium.  Si el anterior quería jugar al muerto, adelante, pero yo no podía perder tiempo.  No fue simple conseguir otro médium.  No podía salir de las ruinas de mi cárcel vieja porque no tenía quien me vigilara a la realidad todos mis compañeros habían escapado o estaban muertos entre los escombros.  Porque si se me escapaba, a saber cuándo la atraparía otra vez.  El pececito no parecía servir, tampoco el anzuelo.

 

Una mañana vi.  Que en el balcón de enfrente jugaba un perrito y decidí raptarlo para que me hiciera de médium.  No sería difícil convencerlo de que ahora se llamaba Realidad, pero luego de un día entero gastado en intento tras intento de pescarlo con caña y anzuelo, justo cuando me pareció que iba a conseguirlo, el perro se fue para adentro y ya no salió, entonces, perdida por perdida, tomé mis pinturas dispuesta a demostrarle a la realidad que yo podía crear cualquier cosa si es que me lo proponía.

 

¿Pero cómo era un médium?  ¡Las enciclopedias que exprimí tratando de que me entregaran un dibujo de un médium!  Una vez agotados tomos y tomos de la "Enciclopedia de la Cosas”, el abatimiento estuvo a punto de vencerme.  Me incorporé de un salto y dibujé unos garabatos, eso sí, con hermosos colores y escribí "Este es el Médium".  Y esperé, esperé, esperé... ¿Dicen los escritores que la hoja en blanco les produce horror?  ¿Parálisis? Ah, ellos no saben lo que es el horror de la hoja con colores, la hoja que dice "Médium" y no media nada ¿Quieres trece años?  -Gritaba yo- Tengo! diecinueve, noventa y nueve, todos los años, pero de aquí no  sales hasta no decirme qué es eso de andar haciendo aporías por ahí.  Con qué, ¿con qué te sobornaron? Calma, me decía, nada se gana con gritar.  Pero de nada servía, yo seguía gritando.

 

Por fin una mañana durante el séptimo año hubo un cambio, aunque no puedo decir exactamente cuál fue.  Luego otro, otro, y otro más.  Después no pasó nada.  Y aquí seguimos, ella y yo.  ¿Que he perdido mi vida en esto?  No, de ninguna manera.  Generosamente la he entregado a esta noble causa, porque sé que en el final, mis esfuerzos se verán recompensados como bien saben ustedes.

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

Ciclo de vida

Ciclo de vida

 

En la cadena de la vida

  

         En la cadena de la vida:  El rico vive del pobre, el policía dice que cuida a los dos.  El ciudadano común se cuida de los tres.  El trabajador mantiene a los cuatro.  El vago vive de los cinco.  El comerciante comercia con los seis.  El abogado enreda a los siete.  El cantinero emborracha a los ocho.  El cura absuelve a los nueve.  El doctor cura a los diez.  El sepulturero entierra a los once.  El partido de turno gobierna a los doce.  El presidente engaña a los trece y a su vez Al rico lo hace más rico.  Al pobre lo hace más pobre.  Al más pobre lo hace imbécil.  A los imbéciles, los hace ministros, diputados, senadores, y así dejan de ser pobres.  Pero por si sirve de consuelo- en estos países solo seis personas tienen problemas:  Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos.

     

Definanos

Definanos

..ABOGADO

Es el sujeto que salva tus bienes de sus enemigos y los guarda para sí.

 

..AMOR

Es aquello que comienza con un príncipe besando a un ángel y acaba con un calvo mirando a una gorda.  (A veces comienza con un calvo mirando una gorda, porque el amor es ciego ¿no?)

 

 

..ANCIANO

Es aquel que cuando joven solía tener cuatro miembros flexibles y uno rígido, y ahora tiene cuatro rígidos y uno flexible.

 

..CASAMIENTO

Es una tragedia en dos actos:  civil y religioso.

 

..CÓCTELES

Son reuniones programadas para encontrarse con personas a las que no vale la pena invitar a comer.

 

..COLEGIO PARTICULAR

Es una institución financiera que vende diplomas; el alumno es el interesado en comprar y el docente es el que quiere cerrar las negociaciones.

 

..COMISIÓN

Es una reunión de personas importantes que, solas, no pueden hacer nada mientras que juntas deciden que nada se puede hacer.

 

..DIPLOMÁTICO

Es un sujeto que piensa dos veces antes de no decir nada.

 

..EFICIENCIA

Es cuando el Congreso roba, él mismo investiga y luego él mismo se absuelve.

 

..FANTASMA

Es un exhibicionista póstumo.

 

..HOMBRE

Es aquel que sueña con ser tan bonito como su mamá piensa que es, tener tanto dinero como su hijo piensa que tiene, tener tantas mujeres como su mujer piensa que tiene, y ser tan bueno en la cama como él piensa que es.

 

HORCA

Es el más desagradable de los instrumentos de cuerda.

 

INDIGESTIÓN

Es una creación de Dios para imponer una cierta moralidad al estómago.

 

JEFE

Es aquel que viene temprano cuando uno viene tarde, tarde cuando uno viene temprano, sale temprano cuando uno se piensa quedar hasta tarde, y sale tarde cuando uno quiere irse temprano.

 

JURADO

Es un grupo elegido para decidir quién tiene el mejor abogado.

 

STATUS

Es comprar una cosa que uno no quiere con un dinero que uno no posee, para mostrarnos a quien no nos gusta como una persona que no somos.

 

 

WHISKY

Es el mejor amigo del hombre; el perro embotellado, digamos.

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

Conduccion temeraria...

Conduccion temeraria...

¡¡¡Precaución amigo conductor!!!  CARNET DE CONDUCIR POR PUNTOS

Toledo y el tajo heridos

Toledo y el tajo heridos

El ladrillo amenaza la capital visigoda 

Un proyecto de 1.300 viviendas en Toledo destapa y pone en peligro la metrópoli de los reyes godos

La construcción de 1.300 viviendas en Toledo ha hecho aflorar la antigua capital del reino visigodo de los siglos VI y VII. Y las palas excavadoras han abierto, a la vez que las zanjas, un profundo debate que opone la conservación del patrimonio histórico a un determinado modelo de desarrollo urbano. Con 66.000 viviendas proyectadas en el Plan de Ordenación Municipal, la capital manchega, Patrimonio de la Humanidad desde 1986, simboliza ahora este dilema. La Unesco, las reales academias de Bellas Artes, fundaciones y plataformas ciudadanas han lanzado informes y argumentos para preservar el patrimonio y frenar estos planes. Pero los promotores cuentan con el respaldo de las administraciones del PP y del PSOE. Y las parcelas ya están vendidas.

PATRICIA ORTEGA DOLZ  -  Madrid

EL PAÍS  -  Cultura - 09-07-2006

        

 

Actuales excavaciones en los terrenos de la Vega Baja con el casco histórico de la ciudad de Toledo al fondo.

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  Alerta internacional contra la destrucción

 

El hallazgo no tiene precedentes en España ni en Europa, según los expertos

Es la primera vez que aparece una ciudad que muestra la forma de vida urbana de los visigodos

Gregorio Marañón: "Es necesario salvar la Vega Baja por su excepcional valor paisajístico y arqueológico"

Pérez de Armiñán: "Quieren hacer de Toledo la sucursal de Madrid. Sólo se concibe el crecimiento en términos cuantitativos"Todo el mundo sabía que allí había algo. Pero nadie se había imaginado que, a escasos metros bajo tierra, bajo ese descampado, se ocultaba una ciudad: Toletum. Los arqueólogos comenzaron a excavar el terreno hace un año. Y en esas tierras, en las faldas de la muralla de Toledo, en lo que se conoce como Vega Baja, a orillas del Tajo, empezaron a aparecer los primeros restos de la que fue la capital del reino visigodo: muros de casas y de murallas, de basílicas, de palacios, calzadas... Ha sido un proyecto urbanístico el que ha confirmado las sospechas de historiadores y arqueólogos.

 

El valor de las piedras visigodas de los siglos VI y VII se enfrenta ahora al de los ladrillos del siglo XXI, listos para construir las 1.300 viviendas públicas proyectadas en la zona. Los valores socio-culturales se oponen así a los valores socioeconómicos del modelo de desarrollo urbano imperante.

 

Y el hallazgo de todo un entramado urbano visigodo, que no tiene precedentes en España ni en Europa, según los expertos, ha generado una profunda división entre arqueólogos y defensores del patrimonio histórico, por un lado, que han elaborado sus informes y manifiestos de oposición a ese plan urbanístico; y constructores, promotores y administraciones públicas, por otro, que se resisten a dar marcha atrás en un proyecto "aprobado democráticamente".

 

Las palas excavadoras de las máquinas, además de empezar a abrir las zanjas para un colector esquivando los muros visigóticos que encuentran a su paso, han abierto también este importante debate, que ha llegado ya hasta los despachos del Ministerio de Cultura porque trasciende las murallas de esta ciudad declarada patrimonio de la humanidad en 1986.

 

"La Vega Baja siempre ha tenido una importancia fundamental en Toledo. Fue donde se centró la ciudad romana, donde se ubicaban todas las villas de los nobles romanos, junto al río. No es casualidad que el circo romano forme parte de esa zona", asegura Ramón Gonzálvez, director de la Real Academia de Ciencias Históricas y Bellas Artes de Toledo. "Los visigodos se asentaron apropiándose de las ciudades romanas e incorporando desde el poder sus costumbres culturales y habitacionales. Y vivieron allí dos siglos, hasta la llegada de los árabes. Lo que se ha encontrado es, ni más ni menos, que la capital del reino visigodo, que se extendía desde el norte de África hasta el sureste de la Galia (Francia). Una ciudad donde se firmaron numerosos concilios, adonde venían los nobles y obispos de todas las diócesis del reino. La información que puede dar es de sumo interés", dice.

 

Expertos, historiadores y arqueólogos coinciden en señalar que es la primera vez que aparece una ciudad que muestra la forma de vida urbana de los visigodos. Y que su análisis puede ayudar a rellenar el vacío histórico entre la España romana y la musulmana.

 

"Los hallazgos pueden tener un valor documental y de investigación, pero no un valor monumental", dice Mari Paz González, concejal de Urbanismo (PP). "La empresa municipal se ha gastado ya tres millones de euros en esas excavaciones. El Ayuntamiento no quiere destruir los restos de interés patrimonial, pero la ciudad se tiene que seguir desarrollando como demandan los ciudadanos y los restos deben incorporarse, integrarse", agrega.

 

Este debate de posiciones contrapuestas filtradas por intereses distintos podría producirse tranquilamente y sacar las conclusiones oportunas de no ser porque la situación ya ha llegado al límite. Y es que el Ayuntamiento (PP) ya ha vendido las parcelas y ha recuperado sobradamente la inversión que hizo en su momento al comprar los terrenos a Defensa por 3.800 millones de las antiguas pesetas; los promotores, que ya han pagado por ellas, quieren empezar a construir; y los cooperativistas, que ya han abonado las primeras cuotas, quieren saber cuándo tendrán sus casas.

 

Unos creen que se ha empezado la casa por el tejado, y otros opinan que se hicieron las catas correspondientes en su momento y que, tras ellas, se aprobó el plan urbanístico correspondiente.

 

"Sí, se aprobó un plan que se ha cambiado con modificaciones especiales y ha desprotegido lo que antes lo estaba. Y lo importante ya no es el desarrollo del campus universitario que se encuentra en la zona, ni ordenar el suelo con criterios de sostenibilidad y construir, si se puede, viviendas sociales... Ahora son viviendas públicas, son 1.300 en lugar de 1.000, más espacios comerciales y edificios de hasta cinco plantas", dice José Esteban Chozas, el concejal de IU que lleva librando esta batalla desde que en 2000 "cambió la filosofía del desarrollo" y que ha pedido la creación de una comisión especial en el Congreso para estudiar el asunto.

 

Pero ya no está solo. El pasado 2 de marzo, durante el acto de entrega de premios de la Real Fundación de Toledo, su presidente, Gregorio Marañón y Bertrán de Lis, en un discurso pronunciado delante del rey Juan Carlos; la ministra de Cultura, Carmen Calvo; el presidente de la Comunidad de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y el propio alcalde de Toledo, José Manuel Molina, llamaba la atención sobre "el reconocimiento que debe tener la arqueología cuando, lamentablemente, la investigación de los restos que constituyen nuestra memoria se considera más riesgo que oportunidad, y los hallazgos, cuando se producen, más hipoteca que riqueza. La preservación del paisaje histórico toledano, y quizá de una parte de su riqueza arqueológica, corren un peligro inminente", dijo, a sabiendas de que la ciudad vive un momento clave con 66.000 viviendas proyectadas de aquí a 2016 en su Plan de Ordenación Municipal.

 

"Quieren hacer de Toledo la sucursal de Madrid. Una ciudad-AVE. Porque sólo se concibe el crecimiento en términos cuantitativos, no en patentes, y esto es propio de un país inculto, de una democracia iletrada", comenta Alfredo Pérez de Armiñán, presidente de la asociación en defensa del patrimonio Hispania Nostra. "Esto pone de manifiesto la inacción de las administraciones públicas en la defensa del patrimonio", añade.

 

Mientras el Ministerio de Cultura, tras haber recibido varias denuncias, elabora un informe sobre el asunto que emitirá a la consejería, gran parte del peso de esta disyuntiva, que obliga a optar entre las "reveladoras" piedras visigodas o los ladrillos "del progreso", recae sobre los arqueólogos.

 

Ellos deben elaborar los informes que determinen qué hay en el subsuelo y qué se puede hacer finalmente con esos terrenos. Contratados por las empresas promotoras -públicas, como la Empresa Municipal Vega Baja, del Ayuntamiento, y privadas, como Hupaco o Palomarejos Altos-, son los encargados de hacer los estudios para las constructoras que corren con los cuantiosos gastos de las excavaciones, tal y como dicta la Ley de Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha desde que en 1990 fueran transferidas las competencias. Los arqueólogos, que viven con entusiasmo el hallazgo, se encuentran así en una encrucijada, conscientes de que sus apreciaciones pueden impedir el desarrollo de las obras e ir en contra de sus propios clientes, que, al fin y al cabo, les contratan y les pagan.

 

"Lo que hay que entender es que la historia no está en los monumentos, o no sólo, sino en el entramado de las edificaciones, en las calzadas, en las casas, en sus habitaciones, sus cocinas... Lo importante es el conjunto. Las piedras hablan de un pasado que explica un presente, incluso un futuro", comenta un arqueólogo que trabaja en la zona y que, como todos, prefiere no dar su nombre.

 

La palabra "integración", usada por políticos y promotores y aplicada a los yacimientos arqueológicos, pone los pelos de punta a más de uno después de ver cómo se han "integrado" otros restos en la zona. Es el caso del edificio de Fremap, que oculta en sus sótanos los muros del palacio visigodo conocido como Pretorio, pegados a los cimientos de hormigón.

 

Muchos buscan una salida a esta situación mediante el acuerdo. Algunos han propuesto alternativas: "Es falso el dilema que contrapone conservación a desarrollo", dice Gregorio Marañón. "De lo que se trata es de elegir entre un modelo de desarrollo, moderno y culto, que respete el paisaje y el patrimonio histórico, o el puro desarrollismo de los años sesenta, que sólo busca maximizar el beneficio inmobiliario. En Toledo, igual que se han rectificado los criterios que arrasaban paisajísticamente otras zonas, es necesario salvar la Vega Baja, por su excepcional valor paisajístico y arqueológico, respetando los legítimos intereses de los promotores y compradores. Basta con trasladar la edificabilidad prevista a otro lugar. No hacerlo supone una gravísima irresponsabilidad, y un incalculable perjuicio para el patrimonio común".

 

Alerta internacional contra la destrucción

 

Desde que hace un mes se aprobase el Plan de Ordenación Municipal (POM) de Toledo, que prevé la construcción de 66.000 viviendas en la ciudad y que incluye el plan especial de la Vega Baja, en donde se encuentran los yacimientos visigodos, no han faltado voces discrepantes.

 

Desde el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios histórico-artísticos (ICOMOS), que depende de la Unesco y que es la única organización internacional no gubernamental que tiene como cometido promover la conservación y protección de los monumentos, los conjuntos y los referidos sitios; hasta la Plataforma por Toledo, creada para defender el patrimonio histórico de la ciudad; pasando por todas las reales academias de Bellas Artes. Todas estas entidades han manifestado mediante exhaustivos y rigurosos informes o mediante manifiestos y denuncias su profunda oposición a un tipo de desarrollo que suponga el desmantelamiento de los bienes culturales históricos de esta ciudad patrimonio de la humanidad.

 

"La ciudad histórica y su paisaje, como elementos integradores del bien declarado patrimonio mundial, configuran una unidad inseparable", recogen las conclusiones del contundente informe de ICOMOS. "El POM no tiene en cuenta la totalidad de la protección de los espacios y valores protegidos señalados en el expediente de declaración de Toledo como patrimonio mundial", continúa. "El Ayuntamiento de Toledo debe revisar y corregir el POM para la correcta conservación de esos valores y, en virtud de la legislación vigente, las autoridades competentes de la Junta de Castilla-La Mancha deben intervenir para aprobar esas modificaciones... Si el POM se aprobase por las autoridades del ayuntamiento y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha sin haberse corregido los aspectos señalados en este informe, debe actuar, de acuerdo con la legislación vigente, el Ministerio de Cultura de España para impedir su aprobación definitiva".

 

Todas estas instituciones insisten en la importancia de la conservación de lo encontrado y en el impacto paisajístico de esas edificaciones. "La construcción de edificios en las vegas del Tajo destruiría la histórica silueta urbana de la ciudad", reza el informe de las reales academias.

  

Piedra

Piedra

 

LA PIEDRA NEGRA

 

 El hombre camina por la calle que sube hasta el cerro.  A lo lejos una mujer muy joven y hermosa.  ÉL camina con paso rápido hasta alcanzarla.  Se sorprende gratamente del saludo cariñoso de la muchacha y la frescura de su juventud la protege con un aura de virginidad tabú.  Él no puede evitar mirar sus piernas al descubierto bronceadas con exquisitos matices dorados.  Ella viste un pantalón corto diminuto de color tierra y una camiseta blanca de algodón que transluce juveniles pezones con esa aurora erótica de la adolescencia en la tez blanca.

 

 -Buen hombre, ¿tendría usted la amabilidad de acompañarme hasta la "Piedra negra"  Es que me parece una buena persona y no me gusta andar sola, es mas usted habrá oído la leyenda de <la bruja Zaina y la piedra negra>

 

-Por supuesto muchachita que se esa vieja historia de la hechicera encantada con mucho gusto te acompañare.

 

-La muchacha camina delante del hombre.  El no le quita la vista de encima andado tras ella.  Ninguno de las dos hablaba son dos personas que se acaban de conocer.  Esto le permite a él dejar volar su imaginación erótica ante tan suculento bocado.

  Siguen caminando y por fin llegan a los riscos que anteceden a la piedra negra es inútil tratar de narrar la lucha interna de el hombre, su virilidad, los principios morales, firmemente arraigados desde crío.

 Empiezan a escalar, hermosa, fresca y rosada ella.  Él debatiéndose Después llegan a un (un claro) en el bosquecillo que precede a la "piedra"...

 

Y ahora sí, su sorpresa es mayúscula porque sin mediar palabra ella se desnuda -como puedes ver quiero copular contigo-, antes debes saber que solo puedo con lobos, tengo que convertirte en ese animal, lo puedo hacer si tu das tu consentimiento y expresamente dices < ahora puedes transformarme en un lobo>

¿Estas de acuerdo?

 

La contemplación de semejante pozo sagrado había obnubilado cualquier trazo de racionalidad en Alberto.  En instantes estaba enunciando “puedes transformarme en lobo”.

 

La escena que sigue es difícil de narrar.  Un lobo hermoso montando una bella joven.  Animalidad, éxtasis entorno de magia y exuberancia.  La bella y la bestia...

 

-Buenas tardes señora, somos amigos de Alberto y desde el domingo no le vemos sabemos que él había salido por estos parajes, ¿lo ha vito?

 

-Disculpen ustedes pero el domingo yo vi a un hombre con esa muchacha ¿como se llama...? ah sí...  Noelia ¿ustedes la conocen, no?

 

-No nunca hemos oído hablar de ella"

 

-Es es lo único que les puedo decir al respecto.

 

-Muchas gracias señora.  Adiós.

 

-No te pareció raro el perro de esa anciana, parecía un lobo, más que su fiereza era como si quisiera decirnos algo.

 

-Sí, es cierto ¿Qué raro no crees?

 

  

   

El "Reino"

El "Reino"

EL "REINO" EN ESTADOS UNIDOS
El lenguaje religioso de George W. Bush:
análisis semántico y teológico

Juan STAM




George W. Bush comenzó a asistir a un grupo de estudio bíblico en 1984, después de sufrir de severo alcoholismo durante dos décadas. Asistió invitado por su amigo Don Evans, hoy su secretario de comercio. Por dos años, Bush y Evans estudiaron la Biblia, y Bush dejó atrás el alcoholismo. En el mismo proceso, también logró orientar su vida, antes difusa y confusa, en una cosmovisión coherente (o ideología), que correspondía a la mentalidad de los "evangélicos conservadores" de Estados Unidos.

El movimiento evangélico conservador crecía por entonces a pasos gigantescos en el escenario norteamericano, especialmente dentro del partido republicano. Pronto Bush hijo se incorporó a la campaña de reelección de su padre. Junto con otro amigo íntimo, Karl Rove (genio político y el estratega tras sus victorias, y hoy su asesor presidencial), se encargó del enlace con el sector "evangélico". Los dos manejaron a la perfección la semántica de esa subcultura religiosa. Mientras otros candidatos discutían los temas polémicos, Rove le aconsejó a Bush que, más bien, simplemente hablara de su fe. Bush hijo se presentaba como "un hombre con Jesús en su corazón". Cuando un periodista le preguntó quién era su filósofo sociopolítico favorito, Bush contestó: "Jesús, porque cambió mi vida". Eso correspondía perfectamente al individualismo extremo del fundamentalismo, y constituía lo que en el metalenguaje de subcódigos evangélicos se llama "testimonio personal".

En la lucha semántica del lenguaje religioso, Bush y Rove ganaron sin problemas, pues no tuvieron rivales. Bush manejaba bien el lenguaje fundamentalista (y, en otro sentido, ese lenguaje comenzó a manejarlo a él). Políticamente, su discurso ha sido muy eficaz, pero teológicamente resulta mucho más problemático. No se parece mucho al discurso de las Iglesias históricas; deja totalmente de lado, por ejemplo, los clásicos debates sobre la guerra justa. De hecho, su teología explícita no parece profundizar más allá de algunas ideas muy generales y algunas palabras repetidas con mucha frecuencia (fe, valores, religión, oración, la providencia, el mal). Por otra parte, la "teología implícita" que parece estar detrás de su discurso hace que surjan serias dudas y sospechas teológicas. Vamos a analizar tres aspectos de esa teología implícita en el discurso de George W. Bush, que parecen rayar en antiguas herejías.



1. El maniqueísmo

Esta antigua herejía divide toda la realidad en dos: el Bien Absoluto y el Mal Absoluto. A juzgar por el discurso de Bush, los Estados Unidos de América es una nación engendrada por concepción inmaculada, que ha alcanzado la santidad total de la teología wesleyana. En la sociedad estadounidense parece no haber entrado el pecado original. Pero a los enemigos del país, Bush les aplica con toda su fuerza la doctrina calvinista de la depravación total del ser humano. No hay nada que pueda explicar la conducta malévola de esas personas, y mucho menos justificarla.

La iglesia cristiana rechazó el maniqueísmo como herético hace muchos siglos. En el caso de George Bush, sus declaraciones públicas implican claras herejías en cuanto a la doctrina bíblica del ser humano (antropología teológica) y en cuanto al pecado (hamartiología), e implícitamente en cuanto a la santificación. Además, en la espiritualidad patriotera de Bush, no cabe el menor espacio para el arrepentimiento ni siquiera para el autoexamen crítico, y mucho menos para una conversión a Dios. Dentro de ese esquema, ¿cómo es posible ser realmente cristiano?

En el acto memorial en la Catedral Nacional de Washington (14-09-2001), Bush proclamó en términos amenazantes: "Esta nación es pacífica, pero feroz cuando se la provoca a la ira". Éstas eran como dos virtudes del país. Un mes después, en una conferencia de prensa (15-10-01), dijo ingenuamente:

Me confunde ver que hay tanto malentendido de lo que es nuestro país, y que la gente nos pueda odiar... Simplemente no puedo creerlo, porque yo sé cuán buenos somos. Tenemos que hacer un mejor trabajo al representar a nuestro país ante el mundo. Tenemos que explicar mejor a la gente del Medio Oriente, por ejemplo,... que es sólo contra el mal contra lo que estamos luchando, no contra ellos.



¡No deja de sorprender que exista en este mundo un país totalmente altruista, que vive siempre luchando contra el mal! El presidente Bush ha repetido estos autoelogios nacionalistas como un mantra mágico: "Nosotros somos el país más pacífico de la tierra ", dijo en otra ocasión (09-11-02). En su informe al Congreso, en 2003 ("State of the Union", 29-01-03), el lenguaje humano casi no alcanzaba para expresar su culto a la Patria. Entre otros párrafos, sirvan estos de muestra:

Los americanos son un pueblo resuelto, que ha superado cada prueba a la que lo han enfrentado los siglos. Estados Unidos de América es una nación fuerte, y honorable en el uso de su poder. Ejercemos el poder sin conquista y hacemos sacrificios por la libertad de extranjeros desconocidos.

Los americanos son un pueblo libre, que sabe que la libertad es el derecho y el futuro de cada nación...

Esta nación pelea contra su voluntad... Buscamos la paz; luchamos por la paz; pero a veces la paz tiene que ser defendida. Un futuro de terribles y constantes amenazas, no es en absoluto la paz. La adversidad ha revelado -al mundo y a nosotros mismos- el carácter de nuestro país.



Según estas euforias patrioteras, la superioridad moral de los estadounidenses queda confirmada por su victoria sobre Irak, y no vale ninguna evidencia que demuestre lo contrario. Cuando los periodistas que estaban en Bagdad interrogaban al general Garner sobre las protestas masivas contra el ejército de ocupación, el General contestó que esas protestas demostraban más bien que la democracia había llegado a Irak. Después exclamó: "Debemos mirarnos en el espejo y sentirnos bien orgullosos, sacar el pecho y decir: ¡Maldito sea, somos americanos!" El mismo día, después de su dramático "aterrizaje" en el portaaviones Abraham Lincoln, Bush exudaba patriotismo: "Cuando contemplo a los miembros de las fuerzas militares de Estados Unidos, veo lo mejor de nuestro país... Nosotros estamos comprometidos con la libertad". Pareciera que el señor Bush no estaba informado sobre la realidad de algunos de los militares de su país, como por ejemplo, de los escándalos sexuales de la Academia de las Fuerzas Aéreas en Colorado. Mucho menos recordaba las atrocidades de la guerra de Vietnam, y casos como el de My Lai, o la explotación sexual de niños y niñas por los soldados estacionados en Palmerola, Honduras.

En términos bíblicos, la actitud tan autocomplaciente y santurrona de Bush sólo puede calificarse como fariseísmo: "Te damos gracias, Señor, que no somos como las demás naciones, terroristas, sin democracia ni mercado libre". Contra tales pretensiones de santidad va dirigida la denuncia que hace Jesús de los fariseos: ustedes miran la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en su propio ojo.

Dado ese estado de sublime inocencia de su propio país, como Adán y Eva en el paraíso, el presidente Bush ha encontrado una sola explicación del odio contra EEUU: "Los terroristas odian nuestra libertad". Son tan malos, que aborrecen el bien porque es bueno. En la Catedral Nacional (14-09-01), Bush asumió la posición en la que seguiría insistiendo: "Esta es una lucha colosal entre el bien y el mal, y que nadie se equivoque: el bien [léase: Estados Unidos] vencerá". Nunca se ha apartado de ese análisis simplista y maniqueo. En febrero de 2003 reiteró ante la Asociación de Emisoras Religiosas que "los terroristas odian el hecho... de que somos libres para adorar a Dios como nos parezca".

Nadie que piense un poco, o que sepa algo de historia, podría aceptar esa explicación fantasiosa de Bush. El mismo Osama bin Laden era agente de Estados Unidos, pero se volvió contra ellos en 1991, cuando soldados norteamericanos ("impíos" para el islam) ocuparon su patria, Arabia Saudita, la más sagrada de las tierras islámicas. En 1996 emitió su "Declaración de guerra contra los americanos que ocupan la tierra de las dos mezquitas santas", y en 1998 su "Declaración de Jihad contra judíos y cruzados" reiteró esas razones. El mismo Bush ha dado sobradas razones para provocar el odio: desde los bombardeos ilegales de Irak en sus primeras semanas de gobierno hasta su insultante bloqueo de la consulta de Durbán, África del Sur, sobre racismo y derechos humanos. El maniqueísmo de Bush no le permite ver la realidad.

Bush parece creer que su país es no sólo una democracia perfecta, sino la única del mundo. Pero, si los terroristas odian la libertad, ¿por qué no han atacado a Canadá, que en algunos aspectos es una democracia mejor que la de EEUU? ¿Por qué no existe el mismo odio contra Suecia, Holanda o Costa Rica?

Al principio, la administración Bush bautizó su cruzada antiterrorista como "Operación justicia infinita", título ofensivo tanto para musulmanes como para cristianos. El mensaje implícito era que los talibanes eran infinitamente culpables y Estados Unidos infinitamente inocente, y que la "justicia infinita" contra aquellos sería una venganza sin límite. Bush no parece haber percibido la herejía teológica de describir su proyecto como "infinito", vocablo que en el inglés, igual que en el lenguaje teológico, es un atributo de Dios y nunca de las criaturas.

Bush ha definido a sus enemigos como "el eje del mal". La expresión original en inglés, "axis of evil", tiene connotaciones muy diferentes de las que tiene en castellano. El término "axis" en inglés tiene un significado mucho más limitado que "eje", y sirve mayormente para recordar a Hitler y a los nazis. La palabra "evil" es mucho más fuerte que "mal", pues significa algo muy siniestro, incluso diabólico. Es un término muy cargado teológica y moralmente. Pero a Bush no se le ocurre preguntarse si ese "axis of evil" pudiera pasar también por Washington.

Este maniqueísmo de Bush, nacido del matrimonio de un patriotismo enfermizo con una mala teología, tiene dos corolarios. Primero: en esta lucha entre el Bien Absoluto y el Mal Absoluto, "quién no está con nosotros, está contra nosotros" y, por ende, es terrorista. Segundo, como pontificó Donald Rumsfeld (05-12-01): "Toda la responsabilidad por todas y cada una de las muertes, sean de afganos inocentes o de estadounidenses inocentes, es exclusivamente de los talibanes y de los de Al Qaeda"..., aunque sean bombas norteamericanas las que los maten.

La realidad es todo lo contrario: si de hecho la guerra contra Irak es una guerra injusta e ilegal, entonces todas las muertes, incluso las de los soldados iraquíes, son asesinatos criminales que debían de haberse evitado y son responsabilidad de EEUU.



2. Mesianismo

Cuando George W. Bush, entonces gobernador de Texas, decidió buscar la presidencia de Estados Unidos, describió su decisión en términos que los evangélicos entenderían como un mandato divino: "He escuchado el llamado", una frase que evocaba las comisiones proféticas de las Escrituras hebreas. En seguida convocó a su mansión de gobernador a los principales pastores de la zona, para realizar un ritual de "imposición de manos", práctica que corresponde sobre todo a la ordenación ministerial. A los pastores les dijo que él había sido llamado (entiéndase, por Dios) a ser candidato. Ese lenguaje de vocación divina ha sido frecuente en sus declaraciones, a un ritmo muy acelerado después de la tragedia del 11 de setiembre de 2001.

Pocos días después de los ataques, en el culto memorial celebrado en la Catedral Nacional de Washington (14-09-01), Bush habló de "una lucha colosal entre el bien y el mal", en la cual –dijo– "nuestra responsabilidad ante la historia es clara: responder a estos ataques y quitar el mal del mundo" ("rid the world of evil"). Con el propósito de lograrlo, anunció una cruzada contra el terrorismo. Aparte de lo pretencioso de tal proyecto y de los sobretonos de "destino manifiesto", al presidente no se le ocurrió que había "evil" también en su propio patio, y que la cruzada para liberar al mundo del mal debía comenzar en casa, con autoexamen, con arrepentimiento, y con una intención sincera de "quitar del mundo" algunas de las causas del terrorismo y de los conflictos. Para Bush, "eliminar el mal" significaba "eliminar a los malos". ¿Es eso una mentalidad cristiana?

En su discurso al Congreso (20-09-01), Bush declaró que "La libertad y el temor, la justicia y la crueldad, siempre han estado en guerra, y sabemos que Dios no permanece neutral en ese conflicto". Dudarlo, enunció Bush, sería caer en el relativismo moral (consigna de otra de las causas de los "evangélicos"). Aparentemente, Dios también está sujeto al corolario del maniqueísmo de Bush: si Dios está contra el terrorismo, tiene que estar al lado de la cruzada antiterrorista.

El año siguiente, en su discurso anual al Congreso (29-01-02), Bush reafirmó que "la historia ha llamado a Estados Unidos y sus aliados a la acción". Frente al Eje del Mal, dijo, "la gran esperanza de nuestros tiempos, y la gran esperanza de todos los tiempos, depende de nosotros". Y ante la Asociación de Emisoras Religiosas, declaró: "Debemos recordar nuestro llamado, como nación que ha sido bendecida, a crear un mundo mejor... y derrotar los designios de hombres malvados". "La libertad –insistió–, no es un don de EEUU al mundo***; es don de Dios a toda la humanidad". Por eso, la nación que encarna la libertad debe llevar ese don divino "a cada ser humano en todo el mundo".

Un año después, en su informe al Congreso (29-01-03), ya en vísperas del ataque a Irak, Bush aseguró a la nación: "podemos avanzar con confianza porque este llamado histórico ha llegado al pueblo correcto":

De nuevo, esta nación y nuestros amigos somos lo único que se interpone entre un mundo en paz y un mundo de caos y alarma constante. De nuevo, somos llamados a defender la seguridad de nuestro pueblo y las esperanzas de toda la humanidad. Y aceptamos esta responsabilidad...



Martin Marty cita otras palabras de Bush que tienen el mismo sentido: "Nuestra nación ha sido escogida por Dios y comisionada por la historia, para ser un modelo de justicia ante el mundo" (Newsweek, 10-03-03; p. 17). Según el vicepresidente Dick Cheney, el país "tiene el deber de actuar con fuerza para construir un mundo a la imagen de Estados Unidos". O en palabras del portavoz presidencial, Ari Fleischer, la libertad (a la americana) "no es una doctrina Bush, ni una doctrina americana, sino una doctrina dada por Dios".

Bush no parece tener muchos reparos al identificar a Dios con su propio proyecto. En un discurso pronunciado un año después de los ataques (11-09-02), Bush citó un texto cristológico aplicándolo a su propio proyecto de guerra: "Y la luz [EEUU] resplandeció en las tinieblas [enemigos de EUA], y las tinieblas no prevalecerán contra ella" [EEUU vencerá a sus enemigos]. Cuando se presentó en uniforme militar sobre el portaaviones Abraham Lincoln (01-05-03), dijo a los militares lo siguiente: "Dondequiera que vayan ustedes, llevan un mensaje de esperanza, un mensaje que es antiguo y siempre nuevo. En las palabras del profeta Isaías: A los cautivos, ¡salgan!; a los que están en tinieblas, ¡sean libres!" Es teológicamente inadmisible que cualquier político se arrogue tales frases proféticas y mesiánicas para su propio programa, y mucho menos un programa de guerra y muerte.

Después del discurso del año 2003 a la nación, Christianity Today, revista evangélica y fielmente pro partido republicano, informó, en su edición electrónica de 25 de abril, acerca de la preocupación de algunos pastores porque Bush había hecho un cambio problemático en un himno evangélico. Bush se permitió parafrasear el muy querido himno "Hay poder, poder, sin igual poder, en Jesús, quien murió", de la siguiente manera: "Hay poder, sin igual poder, en la bondad, idealismo y fe del pueblo norteamericano". Se trata de un himno doblemente sagrado, porque es adoración a Jesucristo Salvador y porque se acostumbra cantar en la Santa Cena, al repartir la copa eucarística de la comunión. Es más, el original que citó Bush habla de poder milagroso sobrenatural ("wonder-working power").

La ilusión mesiánica del presidente Bush le produce un fenómeno de miopía y visión de túnel. Parece que, por sentirse llamado por Dios, no toma en cuenta las matizaciones que necesitan sus esquemas simplistas ni presta atención a razones bíblicas, teológicas y éticas en contra de sus decisiones. La revista Newsweek observó que la fe de Bush en la voluntad de Dios le da una especie de impermeabilidad, "una mezcla de terquedad y arrogancia" (10-03-03; p. 15). No hacen mella en su armadura ideológica los argumentos de líderes religiosos y denominaciones cristianas opuestos a sus guerras. En marzo de 2003, el obispo Joseph Sprague de Chicago protestó por el hecho de que desde octubre el concilio de obispos metodistas habían solicitado, sin éxito, una entrevista con su correligionario Bush. "El presidente no ha escuchado la voz de su propia iglesia" (La Jornada, 27-03-03). Mientras incluso Tony Blair recibió a una comisión organizada por Jim Wallis de la revista Sojourners, Bush se negó a escucharlos. Bush parece no creer que Dios pueda hablarle también por medio de personas que discrepen de él.

Aparentemente el Dios de George Bush es un buen americano y republicano, muy patriota y fiel a la política exterior norteamericana. No es el Dios que juzga y cuestiona, sino un Dios que legitima proyectos de guerra y dominación. ¿Que dirían de ese Dios Elías y los demás profetas?



3. Manipulación de la oración

La verdadera oración no pretende decirle a Dios que haga lo que nosotros queremos que haga, sino pide a Dios que nos diga lo que Dios quiere que nosotros hagamos. No oramos para enrolar a Dios en nuestras filas, sino para examinarnos ante Dios, cambiar y hacer su voluntad. Por eso, la confesión de pecado y el arrepentimiento son momentos cruciales de la oración y del culto. Bien dijo el primer ministro francés, Jean-Pierre Rafarin: "De ninguna manera podemos consultar a Dios sólo para obtener un voto de confianza" (que fue lo que hizo Bush cuando pretendió consultar a las Naciones Unidas).

La oración ha jugado un papel sin precedentes en la presidencia de George W. Bush y en la propaganda de los evangélicos conservadores que lo apoyan. Son frecuentes las fotos de Bush en oración. Se le dio publicidad al hecho de que inmediatamente antes de su discurso de ultimátum a Sadam Hussein, Bush pidió a sus asesores que lo dejaran "a solas unos diez minutos". En el simbolismo evangélico, eso significaba que un hombre de oración iba a encontrarse con Dios, algo así como Moisés en el Monte Sinaí. En su entrevista con Tom Brokaw (New York Times, 26- 04-03), Bush dijo: "Yo tengo una tarea que realizar, y con las rodillas dobladas pido al buen Señor que me ayude a cumplirla con sabiduría". A un periodista inglés que le preguntó cómo manejaba el estrés, le contestó: "Creo en la oración y creo en el ejercicio físico" (New York Times, 07-04-02).

George McGovern, excandidato presidencial demócrata, fue al grano cuando escribió lo siguiente (The Nation, 21-04-03):

El presidente afirma con frecuencia que lo está guiando la mano de Dios. Pero si Dios lo guió a invadir a Irak, Dios envió otro mensaje al Papa, a las Conferencias Episcopales católicas, al Consejo Nacional de Iglesias y a muchos rabinos muy distinguidos, que creen todos que la invasión y bombardeo de Irak iba contra la voluntad de Dios. Con todo respeto, sospecho que Karl Rove, Richard Perle, Paul Wolfowitz, Donald Rumsfeld y Condoleezza Rice... son los dioses (o diosas) a quienes escuchaba el presidente.



Con la presidencia de Bush, y especialmente a raíz de las guerras contra Afganistán e Irak, la oración de los evangélicos conservadores, tecnologizada y masificada, entró en la era cibernética. Se organizaron miles de "Círculos presidenciales de oración" y "ruedas de oración", durante las veinticuatro horas del día:


Ejemplo de Rueda de Oración  “Presidencial”
por nuestros soldados... Por favor, no rompas la cadena

"Señor, ten nuestras tropas en tus manos amorosas.
Protégelas como ellas nos protegen.
Bendícelas a ellos y a sus familias
por las acciones altruistas que realizan
por nosotros en nuestro tiempo de necesidad.
Esto lo pido en el nombre de Jesús,
nuestro Señor y Salvador. Amén

[Haz click aquí cuando termines]
(
 ourtroops@prayerwheel.us)



¡Con cada "click" llega otra oración al Señor para garantizar el triunfo militar de las tropas!

Un movimiento llamado "In Touch" ("En contacto"), fundando por el pastor bautista Charles Stanley, repartió entre los marines que entraban en combate muchos miles de folletos con el título "Deber de un cristiano en tiempo de guerra" (incluida la "guerra espiritual"). Con el folleto iba una boleta que los infantes de marina debían firmar y enviar directamente al presidente. Por ese medio se comprometían a orar por él todos los días. La boleta decía: "Me he comprometido a orar por Ud, su familia, y su administración". Incluía peticiones específicas para cada día. Para el lunes: "Pide que el presidente y sus asesores sean fuertes y valientes para hacer lo correcto, a pesar de las críticas". Para el miércoles: "Pide que el presidente y sus asesores estén seguros, sanos, y que duerman bien, libres de miedo" (¿y por qué no se pide lo mismo para los habitantes de Bagdad?). Para el viernes: "Pide que el presidente y sus asesores estén conscientes de su llamado divino". En este vasto movimiento, se pide con frecuencia que Dios otorgue poder sobrenatural o sabiduría sobrenatural al presidente para salir avante, o que sea "divinamente protegido".



Conclusión:

Es notable la concordancia del discurso de Bush con el de los falsos profetas del Antiguo Testamento. Mientras los verdaderos profetas denunciaban el pecado y la injusticia de su propio pueblo, los falsos profetas repetían "Paz, paz" (Bush: "somos un pueblo muy bueno") y tranquilizaban a la nación con engaños. Además, los falsos profetas llamaban a lo malo bueno, y a lo bueno malo (por ejemplo, la agresión contra Irak y su destrucción son, en la retórica de Bush, "liberación" y "llevar nuestra compasión al mundo entero"; las muertes civiles se llaman "daños colaterales"). Y mientras los profetas verdaderos proclamaban la soberanía de Yahvé, Dios de Justicia y Amor que juzga a las naciones y a las personas, los falsos profetas servían a Baal, un dios manipulable a la disposición de los poderosos.

Hace siglos Carlos Marx concluyó que "la religión es el opio del pueblo". En el contexto de la iglesia luterana en la Alemania de los años 1840, Marx tenía mucha razón. Pero Marx nunca conoció a cristianos comprometidos como Camilo Torres de Colombia, Oscar Arnulfo Romero de El Salvador, Frank Pais de Cuba, Ernesto Cardenal de Nicaragua, Dietrich Bonhoeffer de Alemania, o Martin Luther King de los Estados Unidos. Si Marx hubiera conocido a esa clase de cristianos, habría dicho: "A veces la religión puede ser opio, pero muchas veces puede ser también levadura de justicia y transformación".

Qué paradójico, y qué lamentable, que el presidente Bush, con su herética manipulación del lenguaje religioso, se empeña en darle la razón a Carlos Marx.

La peor droga es la que narcotiza el corazón y la conciencia. El peor tráfico es el tráfico con la fe y con la Palabra de Dios. Hay también "narcotraficantes religiosos", que tendrán que dar respuesta al Dios de la Justicia y de la Vida.



Ponencia presentada en la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, marzo de 2003, y publicada en Signos de Vida (Quito), julio de 2003. Se presentó también en el aula magna de la Universidad de Cartagena, Colombia, en junio de 2003. Posteriormente fue publicada en Pensamiento y Vida (Universidad Bíblica Latinoamericana) y en Pasos (DEI), y ha circulado electrónicamente por Adital (Brasil) y otros sitios de internet.



    

Imagina el mundo como debe ser y pregúntate “¿Porqué no?”   

Suerte

Suerte

  A pesar de ser un campesino muy pobre, tenía un

  caballo extraordinario, tan fino que el señor

  del castillo quería comprárselo, pero el viejo

  labriego se rehusaba a vendérselo.

  -Para mí, este caballo no es solamente un animal,

  es un amigo. ¿Cómo puedo vender yo a un amigo?

  Una mañana el labrador entró al establo y no

  encontró a su caballo. Al enterarse, los

  vecinos le dijeron:

  - Te lo advertimos. Debiste haber vendido el

  caballo, te negaste y ahora te lo robaron.
  !Qué mala suerte tienes!


  El viejo hombre les respondía:

  - ¿Mala, o más bien buena suerte?

  Todos se burlaban de él.

  Dos semanas después, el caballo regresó

  seguido de una manada de potros salvajes.

  Su corcel había escapado detrás de una hermosa

  yegua y retornaba ahora con la manada entera

  siguiéndolos.

 

- ¡Qué suerte! -exclamaron los vecinos.

  El viejo hombre inició entonces con su hijo

  la tarea de domar los caballos. Una semana más

  tarde, el muchacho se rompió una pierna entrenando
  a los potros.


  - ¡Qué infortunio! ¿Quién lo va a relevar,si no tiene
 

  tiene cómo contratar a un reemplazo

 -comentaron los vecinos.
 

  El anciano les contestó:

  - ¿Mala, o buena suerte?


  Pasaron unas semanas, cuando de repente el ejército

  real llegó al pueblo y enlistó a los jóvenes en sus
  filas.

  Todos fueron enrolados excepto el hijo del viejo,

  quien no les interesó, porque tenía una pierna

  fracturada.

  - ¡Qué suerte tienes! -le dijeron los vecinos

  llorando-. A nuestros hijos se los llevaron a la

  guerra y probablemente morirán, mientras tu hijo

  permanecerá contigo.

  Conmovido, el viejo hombre replicó:

- Buena o mala suerte, ¿quién sabe?

 

            

Bush

Bush

Bush y los derechos del planeta

    

Por: RAFAEL ÁLVAREZ

Publicado el: 2006-06-25

   

El presidente George W. Bush no quiere saber nada del cambio climático. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de la destrucción de la capa de ozono. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de las especies en peligro de extinción. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de los derechos humanos.

Así de simple, así de trágico, el presidente del país más poderoso del planeta mezcla su ignorancia enciclopédica en asuntos globales con un fanatismo religioso que le hace sentirse “elegido por Dios” para acabar con los enemigos de la fe y esto ha tenido en los últimos cinco años, consecuencias catastróficas, veamos.

El Protocolo de Kyoto fue firmado para intentar detener el calentamiento global, que se origina por la inmensa producción de desecho de energía en las fábricas de todo el mundo.

Estados Unidos y China son los que producen más desechos y no han acatado el compromiso de disminuir dichos desechos; Bush se ha opuesto tercamente a pesar de las voces que dentro de los Estados Unidos se alzan para pedir que cumpla con el protocolo.

En las Naciones Unidas todos los países excepto los Estados Unidos se comprometieron a disminuir el uso de los fluorocarbonos para evitar que la capa de ozono que protege al mundo sea destruida, pues su destrucción aumentará el calentamiento global y además causará una epidemia de millones de casos de cáncer de la piel.

Junto con esa negativa a conocer lo que puede ocurrir si no respetamos al planeta, el presidente Bush emitió un decreto por el cual la reserva biológica de Alaska será destruida para crear campos de explotación de petróleo, con lo cual las especies del círculo polar ártico: focas, osos, caribúes, venados, águilas, peces grandes y pequeños y decenas de especies más sufrirán y podrán desaparecer.

Y por si fuera poco, el presidente Bush ha mostrado un desprecio olímpico a los derechos humanos, tiene en Guantánamo centenares de prisioneros en medio del calor sofocante, aislados y sin posibilidad de defenderse, sin juicio y sin abogados violando todas las leyes internacionales de paz y de guerra, ignorando las reclamaciones y exigencias de líderes de muchos países.

En el colmo del cinismo, hace unos días cuando se suicidaron tres prisioneros por no aguantar más, la Casa Blanca dijo que “esos suicidios son tácticas publicitarias para llamar la atención”, indignante declaración que quedará para la historia, agravada por el ocultamiento de los resultados de las autopsias, lo que es una violación flagrante a las leyes internacionales.

Pero las violaciones a los derechos humanos no paran ahí: las torturas de Abu Grahib, las masacres como la de Haditha, y las constantes denuncias de robos, saqueos, torturas, ejecuciones por parte de los soldados yanquis en Irak y Afganistán confirman que el presidente Bush es el mayor violador de derechos humanos.

Y por si fuera poco, los propios norteamericanos están sufriendo la violación a sus derechos dentro de su país; la inicua “Ley Patriota” es una orden dictatorial.

Por medio de ella se pueden escuchar las conversaciones telefónicas, se pueden interceptar los correos electrónicos, se pueden intervenir las cuentas bancarias, y se puede detener a cualquier individuo por “sospechoso” sin razón y sin motivo, lo que convierte a los Estados Unidos en un infierno en el que sólo mandan los esbirros de la Casa Blanca: FBI y CIA.

Triste, muy triste es el panorama, triste, muy triste que a pesar de que la popularidad de Bush ha caído al nivel más bajo en la historia del país, las cosas no cambian, y el vaquero texano sigue ignorando los derechos del planeta.

ARTICULOS DEL AUTOR PUBLICADOS

 

1.-Salud y política - Bush y los derechos del planeta publicado el: 2006-06-25

2.-Salud y Política - Dos visiones de la frontera norte publicado el: 2006-05-07

3.-Voces y opiniones - Salud y política publicado el: 2006-04-30

4.-Salud y Política - La rebelión de las masas publicado el: 2006

Hombres....

Hombres....

Hay dos clases de mujeres. La mujer-objeto, que se puede manejar, manipular y abarcar con la mirada, y que es el adorno de una vida masculina. Y la mujer-paisaje. A ésta el hombre la visita, se adentra en ella y corre el peligro de perderse. La primera es vertical, horizontal la segunda. La primera es voluble, caprichosa, reivindicativa, coqueta. La otra es taciturna, obstinada, posesiva, memoriosa, soñadora"   Michel Tournier, El Rey de los Alisos. ¿Y cuántas clases de hombres hay? Tournier no lo dice, ni le importa. Los enigmas del género masculino recién están asomando y la respuesta a esta última pregunta sobrevendrá de alguna mujer contemporánea, observadora, seguramente una mujer-paisaje en cuyo interior se habrán perdido varios a los que ella pudo catalogar y clasificar, como una entomóloga amorosa.  El verdadero rollo de género es masculino, hoy. Hoy, que hay hombres-objeto, ¿hay también hombres-paisaje? Ellos no saben cuáles son sus atributos, no saben hasta qué punto la época los habilita a soltar sus emociones, pero sin duda nuestros varones están entusiasmadísimos soltándose, como antes las mujeres con una marca de champú. Soltarte con Wellapon soltarte, decía el slogan. Y lo decía porque hace veinte años las mujeres respetábamos con celo y extremo cuidado las estrategias femeninas que la cultura nos recomendaba. Ya no.  ¿Y ellos qué hacen? Cuentan: hoy es miércoles, le mandé un mensaje de texto ayer, mejor espero al viernes para llamarla, pero el viernes por ahí ya tiene un programa, llamo hoy, pero no, ayer le mandé el mensaje de texto, va a pensar que estoy muerto con ella, mejor llamo el viernes y si tiene programa a otra cosa, ¿o llamo ahora?  Parece mentira que las antiguas y cuadradas mentes masculinas, que antes iban a los hechos, ahora se ahoguen en consideraciones cuyo objetivo es defenderse. A los hechos. Y dice también Tournier: "La virilidad es una noción exclusivamente femenina y que habría que analizar. La virilidad se mide por la potencia sexual, y la potencia sexual justamente consiste en diferir el acto sexual durante tanto tiempo como sea posible. Es cuestión de abnegación. Por lo tanto, este término de potencia debe entenderse en sentido aristotélico, como lo contrario del acto. (...) Es el acto prometido, nunca cumplido, indefinidamente velado, retenido, suspendido. La mujer es potencia, el hombre es acto".  El narrador de El Rey de los Alisos es un eyaculador precoz. De ahí que sus pensamientos en relación con el acto sexual estén teñidos de su propia impotencia para retener el deseo y dar placer. Pero la impotencia es uno de los signos de esta época. Uno de los síntomas del rollo del género masculino. Les ha sido vedada la opción de fingir. Están expuestos. Deben sobrellevar la verdad con sus cuerpos, no con sus mentes, como las mujeres.  Corrillos de hembras urbanas se enfervorizan en los bares. Los hombres no están interesados en el sexo. Conclusión general. Están en otra cosa. La dialéctica de géneros los ha corrido a ese ángulo confuso en el que no se sabe si sólo los calienta aquella que no aman, o si sólo se calentarán cuando logren amar. Pero como fuere, el amor, país femenino por excelencia, ahora es el destino al que los hombres van como inmigrantes sin contrato de trabajo ni hospedaje. Y en el amor tienen miedo de perderse. Las mujeres-paisaje no rankean: sólo los ávidos y los intrépidos van allí por gusto. A los demás los lleva la corriente.  Ellos miran el Mundial. Ellas también. A ellas les da asco que los jugadores escupan sin pudor esas flemas de machos fatigados. A ellos no. Ellos ven con beneplácito esa descarga de saliva, remedo simbólico de, acaso, otro fluido masculino, y en esas imágenes recuperan otras viejas imágenes de varones pertrechados, rudos, sin grietas.  La grieta era femenina. Las mujeres venimos al mundo sexualmente agrietadas, listas para que un hombre nos complete. Pero ahora ellos tienen falta. ¿Qué les falta a estos hombres? Ellos preguntan. Quieren saber. Y esa sola pregunta indica que la grieta está ubicada en su novedosa necesidad de ser reconocidos, admirados y respetados en tanto hombres por sus mujeres. Ya no alcanza con los muchachos. Polémica en el bar pasó hace mucho tiempo. Los hombres ahora reclaman amores para siempre, garantías, seguridad afectiva, y si no lo reclaman es porque ni siquiera saben que es eso lo que desean, y siguen probando con mujeres-objeto para entrar y salir de ellas a costo-beneficio módico y manejable.  Los amores líquidos prosperan porque los amores sólidos causan terror. Es como comprarse un celular: vendértelo, te lo venden fácil. El problema llega cuando lo quieres dar de baja. No alcanza con comunicarlo. Es necesario mandar una carta-documento, institucionalizar lo que alguna vez fue sólo un impulso de consumo. Tener algunas cosas es mucho más sencillo que desprenderse de ellas.  Y aquí andamos, jugando al gallito ciego, tanteando, unos y otras insatisfechos, liberados de los viejos paradigmas, y padeciendo el hueco mientras lleguen los nuevos.  

ni una palabra..

ni una palabra..

CALLAR NO CONDUCE A NADA

 

 

Hay cosas que, espontáneamente, uno se resiste a decir. Yo diría que, si fuera posible, hasta evitaríamos pensarlos. «¡Es

mejor no hablar!»  Así solemos decir cuando entre amigos la cosa ha llegado a ese punto en que no es fácil el acuerdo.

«De esto, ¡ni una palabra más!», se oye en la familia cuando la cuestión política enfrenta a las generaciones, o los que voyan por otro bando...

 

 

No pensar, ya es imposible. Al menos, preferiría una callar. Pero ya no debemos. El fardo se ha hecho demasiado pesado. Y

entre amigos, y en familia, una de dos: o nos queremos con lo que somos y sentimos, o se nos muere la amistad y se nos queda vacía la casa.

 

Hay que romper silencios. Es preciso denunciar -evitando todo juicio a las personas- dos tipos de silencio. Un silencio m ayor. Vivir situaciones duras.

 

 

 

«Sí. Es difícil que  cambie en esto.»
 no saben qué decir, qué contestar ante el espesor de muchas dudas y dolores; o te dan una palmada cariñosa, como quien te

acompaña en el sentimiento...

Ciertamente reconfortan gestos de repeto personal, de afecto y de amistad. Pero el peso de el dolor se queda clavado en

las mismas y más solas espaldas.

 

Silencio respetuoso

Soledad de la pobreza

 y... silencio consecuente

Muchos silencios menores


Y mientras..., seguimos callando.

¿A quién se lo podemos decir -pensamos- sin convertirnos en centro de miradas, o co­mentarios bajo cuerda?

 

Este silencio de los menores,

 no quiere decir silencio menor o menos importante,

en la situación que hoy viven muchos menores.


     Romper el silencio.

Todos somos responsables de esta falta de luz ,

o por miedo,

o por falta de respeto,

a las situaciones y a las personas,

 o por no escuchar toda la carga de presencia,

 del Espíritu que pueden reflejar.

 

    Unidos.

 Está claro que el punto decisivo,

 en esta batalla que nos ganan,

 los que gobiernan el mundo.

 

Hacer de esto un asunto personal,

 Es nuestra responsabilidad

  Es un problema de todos

Problema colectivo

 Y como tal debe ser tratado.


  

Carmen María

Carmen María

 

 

CARMEN MARÍA

Carmen María como quieres que te llame
María del Carmen o simplemente María
María la madre de Dios
y Carmen la madre mía
tienes algo de las dos
por tu gracia y simpatía BIS

Eres la lira donde se abraza mi canta
bordón y prima tenorete y diapasón
fue en el crepúsculo de una tarde en Altagracia
fue en la pirueta del tucusito cantor

Eras mi diosa encantada
Carmen María con la que siempre soñé
no dejaré que te vayas
ahora que te encontré

Dame las mieles divinas
diocita linda de la flor de tu vergel
que por tu culpa criatura
me está matando la sed

Carmen María cuantas claves necesito
para llegar a tu noble sentimiento
dame la combinación para entrar en tu aposento
no te voy a defraudar corazón te lo prometo BIS

Eres el duende que juega en las amapolas
golpear de olas en el viejo malecón
eres la brisa que peina los arrozales
allá en las tardes del Calabozo antañón

Eres lirio sabanero Carmen María
azucena y frailejón
de las cúspides andinas
al arauca vibrador

Si tu me das tu cariño
prenda querida te regalo el corazón
y que mi Dios desde el cielo
nos mande una bendición
 

 

 

 

La burbuja

La burbuja

Cada quien vive su propia burbuja...
Cada quien cree y ve al mundo como quiere verlo
Cada quien hace por el mundo lo que le viene en gana
Se nos puede acabar la saliva, las palabras y los dedos tecleando y
Muy pocos se querrán salir de su burbuja.
La realidad es que vivimos en un sistema de comodidad, sentados en
La piedra picuda y cada vez que algo nos molesta, nos reacomodamos
En esa piedra para terminar de enchufarnos nosotros mismos.

 Podemos ver como nuestras acciones de este momento
Afectaran el instante inmediato posterior y lo que podemos pensar
Que sucederá dentro de 300 años puede estar a la vuelta de la
Esquina.


El quejarnos de lo que esta mal en nada nos ayuda, pero encontrar el
Porque y actuar en consecuencia, eso si puede ser el detonador de un  verdadero cambio.

Puertas

Puertas

TODAS LAS PUERTAS

ESTÁN CERRADAS

  Aun hoy siento vértigo, al recordar el horror que me produjo al ver surgir de la nada en mitad de una cuesta empina un posible espectro o inmortal.  Al que hace muchos años fui capaz de perseguir.Aun a veces me miro en los espejos de los bares, temiendo no reflejarme ya que tengo la sospecha que de tanto ir con gente que no existe corro el peligro de volverme poco a poco tan inmortal como él. Una noche de invierno fue la primera vez y la última, que vi esa sombra, y busque luego durante muchos eneros nunca más lo encontré.  Si aquella sombra lenta vestía un sayal marrón con brillos de tela antigua y capucha cubriéndole la cabeza -me habían contado variopintas leyendas urbanas del fraile fantasma que dicen es S.Juan de Dios-.  Con el que mucha gente se ha tropezado por la cuesta de los chinos.  Su sombra se deslizaba por las paredes de las fachadas de las casas.  Inicie el juego de la persecución. Era bastante alto más que los demás hombres, el habito raído y corto mostraba unos tobillos exangües sus pies esqueléticos iban descalzos o casi llevaba unas sandalias con dos tiras de piel marrón rudas muy gastadas, se puede decir que no caminaba sobre sus pies, mas bien andaba suspendido  a unos centímetros del suelo.  Caminaba con tal recogimiento que no se apercibía de su milagrosa levitación si la luz de una farola lo iluminaba.  La cabeza cubierta bajo la capucha puntiaguda.  Se giro y quede aterrada no tenia rostro era un trozo de profunda oscuridad.  Una osamenta de retablo.  Me pudo la curiosidad.  Me repuse al miedo.  Lo seguí cuesta arriba, por que el juego era excitante y la noche, me impone continuar la persecución hasta que el perseguido desaparezca en un portal o se pierda en una esquina hay esquinas que se tragan a las personas –era el mejor de mis juegos- cuando el perseguido desaparecía me sentaba en un portal a la espera de otro y volvía a empezar de nuevo era un juego que me emocionaba ya que podía no tener fin nunca y a la vez tenerlo   retomarlo  o dejarlo dependiendo del tiempo que dispusiera para jugar. El no advirtió que lo seguía en la misma época lejana y en la misma ciudad entonces casi inaccesible donde eran habituales sus sayales con brillos de dómine cabra.  La quijada alta, los cuévanos de los ojos una figura gótica, que por un favor o tal vez una maldición había sobrevivido a la edad media alta y andaba muerto entre los vivos, no por voluntad propia sino quizás por la nostalgia que  lleva a los difuntos a repetir los mismos pasos por las calles que vivieron. Era invulnerable a todo lo que acontecía a su alrededor, no se fijaba en los pasos de peatones, no miraba lo semáforos, ni el trafico al cruzar las calles, ni hacia caso a las caras de sorpresa de los viandantes, ni a las risas y burlas de los niños, cuando se topaban con su fúnebre figura.  Oculto como un jirón dentro de su hábito de brillos marrones que no defiende del frío sino de miradas que acusan y manos con dedos que señalan.  Caminando con un   furtivo ademán.  No era la mascara del miedo era la metáfora de una inquietante soledad que habita en cualquiera de nosotros y cobra sentido de persecución en las calles.  Donde las personas y la noche nos vuelven solos como habitantes fantasmales de ínsulas extrañas bordeadas por una selva de cristal en donde lo mas destacable son pupilas hostiles.  La raíz del miedo no esta en el fantasma del monje acechando en un callejón raquíticamente iluminado.  Esta en esa posibilidad en la cual uno mismo puede convertirse el fraile muerto como una lenta metamorfosis que sucede en una cuesta  mojada que relucía de escarcha  impregnada de invierno  lleva al bosque de la Alhambra, en una celda  húmeda y cerrada, ante un espejo turbio. Escrita en la oscuridad cadavérica del fraile, hay una señal de la cruz de ceniza, solitaria figura que rompe las normas de lo real abriendo en las calles sepulturas de locura.  Callejones de soledad que conducen a puertas tapiadas, barrotes en las ventanas, puertas cerradas, pasillos ciegos donde hay personas en los huecos de la semioscuridad fumando cigarrillos.  Esperando que se abran puertas y pasen a otra espera que a veces no termina con la muerte. De golpe me ocurrió lo que tanto había temido; el inmortal sorpresivamente viro en una esquina sin estremecer al viento que movía el hábito, apenas un leve crujido de tela litúrgica, cargando la noche un silencioso perfume eclesial, guardado en mi memoria desde la infancia.  Recuerdos de sacristía que me traían olores a ropa para cantar misas, cajones de nogal abiertos, misales, inciensos, cirios viejos, cera quemada, vino de misa, oraciones, susurros, pecados confesiones con prisa.  Manos de hermosa blancura se deslizan con extrema delicadeza sobre los paños de lino, curva dorada y bella de cálices, reflejos de luz dorada recorren las paredes, semipenumbra de un confesionario, oraciones, pecados susurrados, confesiones sin detalles y con prisa. Mire hasta que me dolieron los ojos espere casi toda la noche junto a la esquina de la callejuela por donde se esfumo el monje inmortal.  Una nube negra tapo la luna ¿y...yo?, ¿seguiría entre los vivos?Todos los portales del callejón estaban cerrados.