Podcast Diván Letra Herida 4.noviembre.2013
Podcast de mi programa DIVÁN LETRA HERIDA, Uniradio Jaén 95.6 de fecha 4.noviembre.2013
Podcast de mi programa DIVÁN LETRA HERIDA, Uniradio Jaén 95.6 de fecha 4.noviembre.2013
Podcast de mi programa DIVÁN LETRA HERIDA, Uniradio Jaén 95.6 de fecha 28.octubre.2013
Podcast de mi programa DIVÁN LETRA HERIDA, Uniradio Jaén 95.6 de fecha 21.octubre.2013
Podcast de mi programa DIVÁN LETRA HERIDA, Uniradio Jaén 95.6 de fecha 7.octubre.2013
Esta tarde entre las siete y las ocho en http://uniradio.ujaen.es/programas/divan-letra-herida Invitados Emilia Pardo Bazan y Antonio Machado. Para entrar al diván en directo como invitado pinchar en el siguiente enlacehttps://confeweb.ujaen.es/uniradio Muchas gracias a todos los escuchantes.
Programa del día 10 de febrero de 2014
Dirigido y presentado por Carmen Mª Camacho Adarve
Esta tarde entre las siete y las ocho http://uniradio.ujaen.es/ programas/divan-letra-herida Entrevista al cantante Teudiselo Gomez-Pastrana , nos cantara en directo. Para entrar en la sala pinchar aquí https://confeweb.ujaen.es/ uniradio en directo, en el 95.6 fm. No os lo perdáis!!! Gracias a todos los escuchantes de UniRadio.
Os dejo un clasico cantado por Teo. Muchas gracias.
Programa Diván Letra Herida por Carmen María Camacho Adarve
Día 3 de Febrero de 2014
Diván Letra Herida
Programa día 27.1.2014
Diván Letra Herida
Programa día 20.1.2014
Por Carmen Camacho
Por esas cosas de la vida nunca envié esta carta, al rey Melchor.
Han pasado muchos cinco de enero, en Jaén, desde aquella noche de
reyes. Cuando miraba la leña arder en la chimenea y buscaba en las
llamas algún destello de armiño rojo, el sonido de cascos de caballos,
y la estrella... mis padres hacían que me durmiera antes para poder
hacerte invisible a mis ojos y de ese modo permanecer intacto en el
arcón mágico de mi pensamiento.
Como ya sabes ha pasado el tiempo. Ahora tengo mi parte de
responsabilidad, como en algún momento la tuvieron mis padres.
En aquella carta hablan de la magia, lo mágicos que somos; y por
negarnos como tal estamos ciegos ante nuestros corazones. Las miradas
pierden brillo y las armaduras crecen ¡Tenemos tanto miedo! De
entregarnos, de creer, de salir mal heridos.
Entonces caminamos entre sombras pidiendo deseos desesperados a gritos
lejos de la convicción de que podemos hacerlos posibles.
Para pedirte un regalo ahora tengo que apelar al niño pequeño y sabio
a lo que me resta de inocencia. Mi mirada está cansada muchas veces
nublada, mi corazón… ¿Dónde queda a veces nuestro corazón? Hay
muchas cosas que no entiendo, sin embargo necesito seguir creyendo, en
la pasión, en el amor.
Ahora en la edad adulta debo asumir responsabilidades, no quiero
perder mi sonrisa ni el color de la inocencia en mi mirada; vi muchos
“grandes” con caras largas, con mochilas cargadas de cuentas no
resueltas empeñados en seguir anclados en un pasado irreversible,
irrevocable, tuve mucho miedo de ser como ellos.
Si ya sé yo tengo lo mío... volviendo a lo nuestro te pido que quites
de mis ojos las vendas invisibles, que no me permiten ver la verdad,
dame fortaleza sin dañar mi sensibilidad, dame tesón sin volverme
caprichosa....
Ahora más que nunca, querido Melchor, necesitamos de los sueños y
de las ilusiones para superar esta grave crisis. No puede existir un
desequilibrio tan grande como para no desear el regalo de la magia,
con toda nuestra fuerza, las ilusiones y los sueños.
Magia para poder creer en nosotros. Es todo lo que deseo encontrar
esta madrugada en mis zapatos.
Con cariño:
Una niña que ya creció
Felix Grande,hace 25 minutos , poeta, discípulo, marido y padre de poetas, ha muerto en Madrid con 76 años, después de una temporada de enfermedad y ... yo tuve grandes charlas con él. Era GRANDE. Esta grabación es mia, en unas charlas que dieron, los Grandes poetas, en la Universidad popular de Jaén. Y habla de Jaén. Te queremos Felix. Descase en paz.
Programa de Radio Universidad de Jaén
Entrevista a la bailaora Sara Torralba
16.Diciembre.2013
NOCHEBUENA DEL AÑO 1821
Los aceituneros vuelven del tajo, voltean campanas de gloria. En las casas, la lumbre se ha encendido en la piedra de la candela junto a la pared, el “nochebueno” (tronco de olivo o encina que sirve de cabecero de una candela y se le llama así porque puede durar toda la noche) arrimador o trashoguero. El “nochebueno” en la nochebuena se irá requemando bajo la llama vivaz de las támaras de ramón, de los sarmientos, de la otra leña menuda.
La mesa familiar, vestida, con mantel bueno esperan las viandas; pavo en pepitoria, morcillas, chorizos, lomo de orza, alfajores y piñonates, vino y anís.
Carracas, panderos y zambombas. Se escuchan por la calle que tocan los niños que van pidiendo el aguinaldo, puerta por puerta ¿se canta o se reza? A lo que respondían los vecinos:
- Se reza en los casos en los que se había muerto un familiar. Todo el grupo rezaba o cantaba, según el deseo manifestado.
Entra, entra mochilero
con la mochila en la mano
hinca la rodilla en tierra
pa que te den el aguilando
El aguilando pedimos
no lo pedimos por falta
solamente lo pedimos
porque estamos en las Pascuas
Si nos da usted el aguilando
no nos lo dé usted en bellotas
que están las alforjas rotas
y no caben más que tortas.
EN RESPUESTA
No te has de quedar por encima
carilla de sinvergüenza
Esa copla que has cantao
no la has sabido cantar
metete en un gallinero
y acábala de estudiar.
EN RESPUESTA
Si me estuviera cantando
un año con doce meses
no me sentirían cantar
una copla por dos veces.
De repente comienza a silbar el viento de Jaén, cada vez más fuerte y con más violencia, empujando a los chiquillos, abriendo ventanas y puertas, arrancando árboles. Los habitantes de la ciudad, sobrecogidos, y arrastrados casi por el viento aferrándose a lo que pueden y entre ellos. Avanzan hacia la plaza de santa María para buscar refugio en la Catedral.
Es la nochebuena 1821, cuando llegan a la plaza, desolados, ven al viento doblar y casi partir las cuatro barras de hierro que cierran por el interior la puerta de la catedral, lo ven, entrar en el templo, con tal violencia que árboles, imágenes, cirios y hojas revolotean entre mezcladas. De seguro ha sido cosa del demonio.
TODOS LOS LUNES ENTRE LAS SIETE Y LAS OCHO DE LA TARDE PROGRAMA DEL DOS DE DICIEMBRE
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Detrás de cada parque hay una historia nuestra inevitable decadencia Los lugares abandonados personifican, de un modo crudo y bello al mismo tiempo, el poder e imperio del polvo. Son escenarios de la recolonización de la naturaleza y el más firme presagio de la victoria final de la suciedad y la basura.
Los parques abandonados se reconvierten en "geografías del olvido" en las que sólo es posible reeditar un pedacito de su pasado. Su presente se sale de la historia, la deja fuera. De todas maneras La historia queda confinada, sitiada, por el desparpajo de lo sucio. De los paseantes nocturnos que dejan, botellas vacías de alcohol en ese paseo de la desolación. Y pobres que duermen en los bancos y locos que te piden un cigarro cuando en las mañanas dormitan al sol. Sin niños, que paseen en bicicleta que dejaron de ser sitios de recreación y se transformaron en refugio de la desolación.
El silencio es quien somete, como un tiránico rey, a los lugares abandonados, condenándolos al solo sonido de los vencejos aves intrusivas que los anidan y regentean.
Los colores del otoño y su brillo. Lo opaco señorea por doquier y una pátina de tristeza cubre absolutamente todo, dejando -en larga agonía- espacios otrora llenos de vida, de proyectos y esperanzas. Descoloridos, olvidados, sólo les resta esperar su completa desaparición.
Manchados, sucios, vestidos de polvo y mugre, humedad y umbría, como muestrario descarnados de la decadencia material de las cosas. Un anuncio. Falsa eternidad de aquellas cosas que parecen quedar al margen del tiempo, lo que no queremos ver, lo que nos duele. Rodeados de vida, de voces, de sonidos urbanos, en el corazón de nuestra ciudad cajas de silencio y de decadente tranquilidad. Irónicamente la paz más absoluta se ha apoderado de ellos y el apaciguamiento experimentado en sus ambienten recrean la falsa eternidad de aquellas cosas que parecen quedar al margen del tiempo. Desechos que nos despiertan a una realidad alternativa que, aunque queramos esconderla, nos acompaña siempre.
La feria principal de Jaén se celebraba del uno al quince de agosto. A mediados de los años cincuenta del siglo XX entró en declive debido a las nuevas costumbres, por lo que se decidió pasar la feria principal a San Lucas, en el mes de octubre.
Luz, sonido, música y color. Las luminarias en el Ayuntamiento, la Catedral y casas de vecinos. Repique de campanas, música con chirimías, tambores y atabales. Fuegos artificiales, bailes y otros espectáculos mayores, corridas de toros, máscaras, juegos de cañas. Todo el programa de feria se llamaba "regocijos", eran en gran medida fechas principales de diversión en la ciudad sufragado por el Ayuntamiento.
1847, “El Guadalbullón”, periódico local
De la feria se está hablando desde que se concluye hasta que se vuelve; para la feria son las promesas de un traje a la esposa o a la hija; de un juguete al niño;... la feria es el toque de llamada que reúne en Jaén a los vendedores de torrados y pasas, de rosquillas, de anises, de telas, de juguetes, de cereales y de ganados, la que convoca a los ricos de los pueblos de la comarca y a los jóvenes más distinguidos de la provincia;... la feria, en fin, es la que trae a Jaén una compañía de cómicos que han pasado de la categoría de aficionados a la de cómicos de la legua... Así es que los giennenses están hablando de la feria desde que se levantan hasta que se acuestan”.
En otro artículo, este mismo periódico decía:
“Comedia trágica de costumbres, político-religiosa, dramática-satírica, jocoso-comercial, burlesco-amorosa, miscelánea y baturrillo de todas las cosas más malas del mundo..., obra maestra de gran aparato escénico, de mucha tramoya, con un diluvio de escotillones y representada en estos días por el pueblo de Jaén (el beneficiado) y sus coadjutores los pueblos del contorno en trajes de macareno..., decálogo facineroso que pasa a cuchillo al otro decálogo..., broma pesada y fecunda de desazones que duran hasta otra función; lance bonito para ver los toros desde un andamio; garito y cloaca para los aficionados, y no caben de pies; excelente laboratorio como manejado por truhanes y gitanos, y todas las gentes que no dice verdad, que es la mayoría redonda...”
Las fiestas intentaban cumplir la misión de elevar el ánimo de una población sufriente.
Por Carmen María Camacho
Es tan viejo el olivo que llegó a la Bética de manos de los fenicios.
El legendario y mítico olivo
ya aparece en el Nuevo Testamento:
Por si algunas de las ramas fueran desgajadas, y tú, siendo
olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido
hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te
jactes contra las ramas, y si te jactas, sabes que no sustentas tú
a la raíz, sino la raíz a ti.
Epístola de Pablo a los romanos
Escribo versos de olivos, en esta noche sin luna y en el azul a lo lejos, en la Loma, se apagan los luceros. Donde los hombres acompañados de sus sombras salen de los campos donde viven los olivos, verdes, verdes, verdes, plata, blancos, donde duerme la lechuza su sueño de poder volar por la Catedral de Baeza. Y a veces en noches de luna, bailan las gitanas, descalzas, con sus cestas de mimbre en las caderas y sus ojos negros aceituna. Van bailando por el olivar para espantar la negrura cuando suben del río de coger juncos.
El olivar con su cortijillo blanco es campo, campo, campo. Los olivos blancos. Cargados de “ronquios”.
Por Carmen María Camacho Adarve
Jaén oculta y desconocida bajo un cielo de cigarras. Jaén, donde el olivo tiene azahar en su cresta de espuma y lágrimas de sal en la arquitectura antigua de su tronco. ” Con realidades de pan y aceite. Como marineros de un mar de olivos, mirando al cielo como los marinos de donde tiene que llegar “el pan nuestro de cada día”.
Un bosque de olivos perdido en un Jaén, y retratado en una fotografía del recuerdo. Ciudad cargada de palmeras que según cuenta la leyenda plantaron los ángeles. Desde lejos cubierta por un polvo suspendido en pólenes de hiervas aromáticas, mezclándose con el atardecer de olivos, de un ocaso crepuscular.
Parece que, ella, en su horizontalidad quisiera esconderse y así la tierra y los olivos la cubrieran. En las cálidas noches de verano para no ser vista por ingratos visitantes, bajo un cielo de cigarras. Cuando la luna llena se derrama encima del silencio de la tierra, de los olivos blancos. Va cantando el agua de la acequia, entre los olivos, que despacio camina Jaén, que despacio, con sus campos de olivos y sus cortijillos blancos.