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TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

¿Lo recodáis?

¿Lo recodáis?

LA BELLA DEL BOSQUE DURMIENTE
de Charles Perrault

 

Érase una vez un rey y una reina que estaban muy tristes por no tener hijos, y su tristeza era tan inmensa que no hay palabras para describirla.

Por ese motivo fueron a tomar las aguas a muchos balnearios, hicieron votos, ofrendas, en fin, todo lo que se podía hacer se hizo y no sirvió para nada, de momento, hasta que un buen día, la reina tuvo una niña, y se dice que en el magnífico bautizo, se le dio a la princesita, por madrinas, a cuantas hadas se pudieron encontrar en el reino (que en esta ocasión fueron siete), con objeto de que cada una de ellas le concediese un don, como era la costumbre de las hadas en aquellos tiempos, y la princesa tuviese, por este medio, todas las perfecciones imaginables.

Después de la ceremonia del bautismo, el acompañamiento fue al palacio del rey donde hubo un gran festín para las hadas.

Se puso delante de cada una de ellas un lujoso cubierto, dentro de un estuche de oro macizo, donde había una cuchara, un tenedor y un cuchillo de oro fino guarnecido de diamantes y de rubíes.

Cuando ya cada comensal tenía su lugar en la mesa, se vio entrar a una vieja hada a quien no habían invitado pues hacía más de cincuenta años que no salía de un torreón y por esto la creían muerta o hechizada.

El rey hizo poner otro cubierto, pero no hubo procedimiento de conseguirle un estuche de oro macizo, como a las demás porque no se habían encargado hacer más que siete para las siete hadas.

La anciana creyó que se la despreciaba, y gruñó algunas amenazas entre dientes. Una de la jóvenes hadas que se encontraba detrás de ella, la escuchó y juzgando que podría otorgar cualquier don enojoso a la princesita, apartóse, apenas concluyó el banquete, escondiéndose detrás de los tapices a fin de hablar la última y de esta manera poder reparar en lo posible el mal que la anciana le hubiese hecho.

Mientras tanto las hadas comenzaron a otorgarle sus dones a la princesa. La primera le dio por don el ser la más bella del mundo, la segunda le auguró que tendría el espíritu angelical, la tercera que poseería una gracia admirable en todo aquello que hiciera, la cuarta que danzaría perfectamente bien, la quinta que cantaría como un ruiseñor, y la sexta que tocaría toda suerte de instrumentos musicales a la perfección.

Al llegarle el turno a la vieja hada, esta dijo, balanceando la cabeza más de despecho que por la edad, como la princesa se atravesaría la mano con un huso, y que a causa de ello moriría.

El terrible don hizo temblar a todos los presentes, y no hubo nadie que no llorase. En esos momentos, el hada que se había escondido, surgió de detrás de los tapices, y dijo en alta voz estas palabras:

-Tranquilizaos, majestades, vuestra hija no morirá; cierto es que no tengo bastante poder para destruir enteramente lo que mi anciana hermana ha hecho, mas os aseguro que la princesa al atravesarse la mano con un huso, en lugar de morir, caerá solamente en un profundo  sueño que durará cien años, al final de los cuales el hijo de un rey vendrá a despertarla.

El rey, para tratar de evitar la desgracia anunciada por la vieja hada, hizo publicar prestamente un edicto, por el cual se prohibía a todos hilar con husos, o tener ruecas en su casa, bajo pena de muerte.

Al cabo de quince o dieciséis años, el rey y la reina fueron a una de sus mansiones de verano y sucedió que la joven princesa correteando un día por el palacio, y subiendo de habitación en habitación, llegó hasta arriba en donde había un desván, en el cual una viejecita estaba sola hilando con su rueca. (...)

.Esta anciana no había oído hablar de la prohibición del rey de hilar con rueca.

-¿Qué hacéis vos, buena mujer? –quiso saber la princesa.

-Yo hilo, hermosa niña –le respondió la viejecita que no la conocía.

-¡Ah, que bonito es!- exclamó la princesa- ¿Cómo lo hacéis?, dádmelo pues quiero ver si yo también sé hacerlo.

No bien la princesa hubo cogido el huso, lo que hizo con un gesto vivo y un poco atolondrado -por otra parte la voluntad de las hadas lo ordenaba así-, se atravesó la mano cayendo desvanecida.

La buena vieja, muy asustada, gritó pidiendo socorro y llegaron servidores de todas partes, unos le echaron agua en el rostro a la princesa, otras le soltaron el corpiño, otros le dieron masaje en las manos, otros le frotaron las sienes con agua de la Reina de Hungría, pero nada le hizo recobrar el conocimiento. Entonces el rey, que había subido al escucharse el alboroto, se acordó de la predicción de las hadas, y juzgando que el momento anunciado por ellas había llegado, ordenó:

-Colocad a la princesa en la más bella estancia de palacio, sobre un lecho de colcha bordada en oro y plata.

Se hubiera dicho que parecía un ángel de lo bella que estaba, pues su desvanecimiento no había borrado los vivos colores de su tez; sus mejillas permanecían encendidas y sus labios como el coral, tenía los ojos cerrados, mas oíasela respirar dulcemente, lo cual indicaba que no estaba muerta. El rey mandó que la dejasen dormir hasta que su hora de despertar hubiese llegado.

El hada bondadosa que le había salvado la vida, condenándola a dormir cien años, estaba en el reino de Mataquin, a doce millas de allí, cuando se produjo el accidente de la princesa, pero ella fue advertida al instante por un enanito que tenía botas de siete leguas (se trata de esas botas que hacen siete leguas de un solo paso).

El hada partió enseguida y se la pudo ver al cabo de una hora llegar en un carro de fuego, arrastrado por dragones, y el rey en persona la ayudó a descender del carruaje.

El hada aprobó todo lo que el monarca había hecho, pero como era muy previsora, pensó que cuando la princesa se despertase, sentiríase apurada al estar completamente sola en el viejo castillo.

He aquí lo que el hada hizo entonces: tocó con su varita todo cuanto estaba en palacio (menos al rey y a la reina), amas de llaves, damas de honor, camareras, gentiles hombres, oficiales, mayordomos, cocineros, pinches, galopines, guardias suizos, pajes, lacayos, junto con los palafreneros, los mozos de los establos, y a Pouffe, la pequeña perrita de la princesa, que se hallaba acurrucada a su lado sobre el lecho.

En el momento en que el hada les tocó, todos se durmieron, para no despertarse más que en el momento en el cual lo hiciera su dueña, a fin de estar dispuestos a servirla en cuanto ella los necesitase, e igual sucedió con los asadores que se encontraban encima del fuego llenos de perdices y faisanes, pues se unieron en el sueño, inmovilizándose, como también las llamas.

Todo se hizo en un momento; el hada no tardó nada en realizar su quehacer. Entonces el rey y la reina, después de haber besado a su querida hija sin que ella de despertase, salieron de allí e hicieron publico que nadie podía acercarse al castillo. Aunque esta advertencia no fue necesaria, pues, en cosa de un cuarto de hora, crecieron alrededor del parque una enorme cantidad de árboles grandes y pequeños, de zarzas y de espinos entrelazados los unos con los otros, que bestia ni hombre no habrían podido atravesar.

A la salida no se veía más que la punta de las torres del castillo, y esto desde muy lejos, entonces nadie dudó que el hada había hecho bien su trabajo, a fin de que la princesa, durante el largo sueño, no tuviese nada que temer de los curiosos.

Al cabo de cien años, el hijo del monarca que reinaba entonces y que era de otra estirpe diferente a la de la princesa dormida, fue de caza por aquellos lugares y preguntó de quién era ese gran bosque entrelazado y espeso que se divisaba en lo alto de la montaña, y cada uno le respondió según lo que había oído hablar.

Los unos decían que era un viejo castillo donde vivían los espíritus; otros, que todos los brujos de alrededores lo habían convertido en su morada.

Aunque la opinión más común era que un ogro habitaba allí y que se llevaba a cuantos niños podía atrapar, para comérselos a su gusto y sin que nadie pudiera seguirle, siendo el único que podía hacerse un pasadizo a través del bosque.

El príncipe no sabía a quien creer, cuando un viejo campesino tomó la palabra diciéndole:

-Alteza, hace ya más de 50 años, escuché decir a mi padre que se encontraba en el castillo una princesa, la más bella del mundo, que debía dormir cien años y a quien despertaría de su sueño el hijo de un rey al que estaba destinada.

El joven príncipe, al oír aquellas palabras, se sintió entusiasmado creyendo sin dudarlo que él pondría fin a tan largo sueño, y llevado por el amor y por la gloria de la empresa, resolvió  comprobar sobre el escenario de los hechos lo que había de verdad en la extraña leyenda.

En cuanto avanzó en dirección al bosque, todos los altos árboles, las zarzas y los espinos se apartaron para dejarle pasar y pudo ir hacia el palacio que se divisaba al extremo de una gran avenida. Entrado en ésta, lo que le sorprendió fue que nadie había podido seguirle, porque los árboles se volvían a entrelazar a su paso.

Continuando su camino, un príncipe joven y enamorado es siempre valiente, entró en un gran patio donde todo lo que vio era capaz de helar de espanto. Reinaba un silencio estremecedor, la imagen de la muerte se presentaba por doquier pues no se mostraban a su vista más que cuerpos tendidos de hombres y de animales que parecían muertos. Por la nariz enrojecida y el rostro congestionado de los Suizos, reconoció que éstos no estaban más que dormidos, y sus vasos, donde aún había algunas gotas de vino, revelaban también que se habían dormido bebiendo.

El príncipe atravesó un gran patio pavimentado en mármol, subió por las escalinatas, entró en la sala de los guardias, que se hallaban alineados en fila, el arma sobre el hombro, mientras roncaban a más y mejor.

Cruzó muchas estancias plenas de gentiles hombres y de damas, durmiendo todos, los unos de pie, los otros sentados y entrando en una sala dorada, contempló sobre un lecho, cuyos cortinajes estaban descorridos, el más hermoso espectáculo que jamás viera: una princesa que parecía tener 15 o 16 años y que resplandecía con algo parecido a una divina luminosidad. Entonces se acercó temblando de admiración y se arrodilló a su lado.

Y, como el termino del encantamiento había llegado, la princesa despertó, y, mirándole con los ojos más tiernos que un primer encuentro parecía permitir, le dijo:

-¿Sois vos, príncipe mío?, bien que me habéis hecho esperar.

El príncipe, fascinado al escuchar tal bienvenida y todavía más de la manera que fue pronunciada, no sabía como testimoniarle su alegría y su reconocimiento, y le aseguró que la amaba más que a sí mismo.

Sus palabras fueron torpemente dichas, pues a poca elocuencia mucho amor. El príncipe se mostraba más tímido que ella, y esto no debe sorprendernos; la princesa tuvo tiempo de soñar lo que le iba a decir pues existe cierta sospecha (la historia de eso nada cuenta), de que la bondadosa hada, durante los cien años que permaneciera dormida, le había procurado el placer de los sueños agradables.

En fin, que transcurrieron cuatro horas hablando entre ellos y no se habían dicho todavía la mitad de las cosas que se tenían que decir.

Mientras, todo el palacio se había despertado con la princesa, cada uno reanudando el desempeño de su trabajo, y ya que ellos no estaban enamorados, se morían de hambre. La dama de honor, hambrienta como los otros, se impacientó, y dijo en voz alta a la princesa, que la comida estaba servida.

El príncipe ayudo a la joven a levantarse; esta se hallaba ataviada con gran magnificencia, pero él se guardó bien de decirle que iba vestida como su abuela, aunque no estaba menos bella por eso. Ambos entraron en un gran salón de espejos, cenando atendidos por los servidores de la princesa.

Los violines y los oboes ejecutaban antiguas piezas de manera excelente y eso que habían permanecido cien años inactivos, y, después de cenar, sin perder tiempo, el gran capellán los casó en la capilla de palacio. Los dos poco durmieron, la princesa no tenía una gran necesidad, y el príncipe la dejó de buena mañana para volver a su reino, donde su padre debía estar preocupado por él.

El príncipe le dijo que cazando perdióse en el bosque y que había dormido en la choza de un carbonero que le había hecho comer pan negro y queso. Su padre el rey, que era un buen hombre fácil de convencer, le creyó, pero no así su madre.

Viendo la reina que el príncipe se iba casi todos los días de caza, y que tenía siempre una razón para excusarse cuando había dormido fuera dos o tres noches, ella no dudó ni un momento que su hijo tenía algún amorío.

El joven y la princesa vivieron juntos un par de años y tuvieron dos hijos, al primero, que fue una niña, la llamaron Aurora, y al segundo, un varón, le dieron el nombre de Día, porque era todavía más hermoso que su hermana..

La reina quiso muchas veces arrancarle el secreto de tantos misterios a su hijo, pero él no osó jamás confiárselo, ya que temía por aquellos a quienes amaba; su madre era de raza ogresa y el rey se había casado con ella a causa de su fortuna y se decía por lo bajo en la corte, que la reina poseía las inclinaciones de los ogros, ya que viendo a los niños pequeños, lo pasaba muy mal teniendo que reprimir sus instintos, por este motivo el príncipe no quiso nunca decirle que se había casado y tenía dos hijos.

Pero cuando el rey su padre murió, lo que tuvo lugar también al cabo de dos años, el príncipe ocupó el trono, declarando entonces públicamente su matrimonio, y con gran ceremonia fue a buscar a la reina su esposa, al castillo, para después llevarla con gran pompa a la capital en donde ella entró en la ciudad con cada uno de sus hijos a ambos lados.

Algún tiempo después el joven soberano fue a hacer la guerra al emperador Cantalabuffe, su vecino, dejando la regencia del reino en manos de la reina madre, y encomendándole vivamente a su esposa e hijos.

El joven rey debía estar en la guerra todo el verano, y en cuanto partió, la reina madre envió a su nuera y a los niños a un palacio en el campo entre los bosques, para poder llevar a cabo, más a su gusto, los horribles propósitos que la dominaban.

Unos cuantos días después, ella fue a ese palacio y le dijo cierta tarde a su maestresala:

-Quiero comerme mañana para almorzar a la pequeña Aurora.

-¡Ah, Señora! –gimió el pobre hombre.

–¡Yo lo mando –dijo la reina madre (y lo dijo en el tono de una ogresa que tiene el deseo de comer carne fresca)-, y me la quiero comer con salsa!

El maestresala, comprendiendo que no podía desobedecer a la ogresa, cogió un gran cuchillo, y subió a la habitación de la pequeña Aurora.

Ella, que tenía entonces 4 años, se le acercó saltando y riendo y se le echó al cuello pidiéndole bombones. Él se puso a llorar, cayéndosele el cuchillo de las manos, y marchó al corral a sacrificar un cordero, aderezado con una salsa tan excelente que su ama aseguró satisfecha, no haber comido nunca nada semejante.

El maestresala escondió a la pequeña Aurora en su propio hogar, cercano al palacio, dejándola al cuidado de su esposa..

Ocho días después, la malvada reina le volvió a decir:

-Quiero comerme para la cena al pequeño Día.

El maestresala no replicó; resuelto a engañarla como la primera vez, fue a buscar al pequeño Día, que no tenía más que tres años, y le encontró con un florete en la mano jugando a cruzar las armas con un mono amaestrado. De nuevo se lo entregó a su esposa que lo llevó al mismo escondite de la pequeña Aurora, y el buen hombre le dio a la ogresa, en lugar del niño, a un pequeño cabritillo muy tierno, que la ogresa encontró de lo más apetitoso.

Todo había ido muy bien hasta entonces, pero un día la perversa reina le dijo al maestresala:

-Quiero comerme a la reina en la misma salsa que a sus hijos.

Y fue entonces cuando el pobre hombre desesperó de poder seguir engañándola. La joven reina tenía 20 años pasados, sin contar los cien que estuvo durmiendo, su piel era un poco dura, aunque bella y blanca; ¿cómo iba a encontrar en el corral manjar semejante?

El atribulado servidor tomó entonces la decisión, para salvar la vida, de matar a la reina, y subió a sus habitaciones con la intención de hacerlo, aunque furioso por ello. Entró con el puñal en la mano en la habitación de la joven reina., pero no queriendo sorprenderla, le transmitió con mucho respeto la orden que había recibido de la reina madre.

-Cumplid con vuestro deber –le contestó ella tendiéndole el cuello-, ejecutad la orden que os han dado, así iré a reunirme con mis hijos, mis pobres hijos que tanto he amado- pues ella les creía muertos desde que se los habían quitado sin decirle nada.

-¡No, no, Señora –le respondió el desdichado maestresala enternecido-, vos no vais a morir, y podréis volver a ver a vuestros queridos hijos, pero esto será en mi casa donde yo les he ocultado, y engañaré de nuevo a la reina, haciéndole comer una joven cierva en vuestro lugar!

La llevó, pues, a su casa, donde le dejó abrazar a los niños y llorar con ellos, preparando una cierva que la reina devoró en su cena, con el mismo apetito que si se hubiera tratado de su nuera.

La reina madre estaba bien contenta de su crueldad, y se preparaba para decirle al rey, cuando éste regresase, que unos lobos hambrientos se habían comido a la reina su esposa y a sus dos hijos.

Una tarde que rondaba como de costumbre por los corrales del palacio para olfatear carne fresca, escuchó en una salita al pequeño Día que lloraba porque la joven reina le quería castigar ya que no se había portado bien, y oyó también a la princesita Aurora que intercedía por su hermano. La ogresa reconoció la voz de la reina y de sus hijos y furiosa al descubrir el engaño, ordenó, a la mañana siguiente, con voz espantosa que hacía temblar a todo el mundo, que pusieran en medio del patio una enorme caldera que hizo llenar de sapos, víboras, de culebras y de serpientes, para meter a su nuera y a sus nietos, al maestresala, a su esposa y a los sirvientes de éstos.

La reina madre había dado la orden de llevarles con las manos atadas a la espalda, y ya estaban allí, y los verdugos se preparaban a tirarlos dentro de la cuba, cuando el rey, a quien nadie esperaba, entró en el patio a caballo.

El monarca había venido de improviso, y preguntó a todos sorprendido que significaba ese horrible espectáculo; nadie osaba decírselo, cuando la ogresa, rabiosa al ver lo que estaba viendo, se tiró ella misma de cabeza en la marmita y fue devorada en un instante por las alimañas que había hecho meter.

El rey no pudo impedir el sentirlo, después de todo era su madre, mas se consoló pronto con su bella esposa y sus hijos.

 


 

EL ABUELO (Dice un dicho de Jaén; “no confundas a Dios con Nuestro Padre Jesús”)

EL ABUELO (Dice un dicho de Jaén; “no confundas a Dios con Nuestro Padre Jesús”)


El Abuelo acude

Fiel a su cita

Solo como

Si nadie

Lo reclamara

Solo su nombre

Ya lo nombra

Tan solo

El Abuelo

Es el nombre

Que lo nombra

De morada

Encapota

La madrugada

Traspasa

 La muralla

De Jaén

Y florece

Poco a poco

Pausadamente

Sale al encuentro

Con la gente

De su pueblo

Sin oír

Los ruidos

 Espasmos

 Ni Quejios

El Abuelo

Solo oye

El ruido

En corazones

Que laten

Dos de la mañana

En la plaza

De Santa María

Madruga

 Medio día

Predio Él

En todas

Las primaveras

Reflejándose

Va su cruz

Sobre sus hombros

Tendida en todos

Los balcones

Las rejas

Y fachadas

 Reflejada

En las casas

El madero

Con cuatro

Faroles

Tan poca luz

Bajo

 Pobre luz

De cuatro

Faroles

Iluminando

El rostro

Más dulce

De todos

Los nazarenos

En cada corazón

El Abuelo

Va grabando

A fuego

La leyenda

Antigua

De el madero

Y dice la saeta

“todas las cruces

Son flores”

    

 

 

 

 

 

El evangelio de Judas

El evangelio de Judas

         Judas no fue el traidor que vendió a Jesús por unas monedas, sino el discípulo privilegiado al que encarga la misión más difícil, sacrificarlo, según un documento llamado el ’Evangelio de Judas’ que dio a conocer hoy la organización National Geographic.

 

 

Se trata de un papiro de 26 páginas encontrado en Egipto en 1978 y que ha rodado desde entonces por los círculos de anticuarios, pero cuyo contenido y edad se desconocían.

 

Según esta organización, los análisis de carbono 14, la tinta, el estilo de escritura y el contenido han hecho llegar a la conclusión de que se trata de un texto escrito alrededor del año 300.

 

Terry Garcia, vicepresidente ejecutivo de National Geographic, calificó el documento en una rueda de prensa como uno de los tres textos antiguos más importantes descubiertos en el último siglo, junto con los manuscritos del Mar Muerto y los de Nag Hammadi (Egipto).

 

Se conocía de la existencia del "Evangelio de Judas" por una referencia hecha por el obispo Irineo de Lyon en el año 180 en su tratado "Contra la herejía", pero hasta ahora nadie sabía lo que decía.

 

Nueva imagen de Judas

 

El libro comienza así: "El relato secreto de la revelación que Jesús hizo en conversaciones con Judas Iscariote durante una semana antes de que celebrasen la Pascua".

 

En él se pinta a Judas como "el único discípulo que conoce la identidad verdadera de Jesús", según George Wurst, profesor de la Universidad de Augsburg, en Alemania.

 

No lo traicionó, "sino sólo hizo lo que Jesús le pidió", afirmó Craig Evans, profesor de Nuevo Testamento de Acadia Divinity College, en Canadá.

 

El texto se encuadra en la tradición de los cristianos gnósticos, que enfatizaban la importancia del conocimiento: gnosis, en griego.

 

Por ello, Judas, al entregar a Jesús a la muerte, facilita su salida del cuerpo y la liberación de la divinidad que llevaba dentro, según explicó Wurst.

 

No es la primera vez que se ha lanzado la hipótesis de que Judas actuó por indicación de su maestro al venderlo con un beso, como refleja la película "La última tentación de Cristo". Sin embargo, se trata del primer documento antiguo que defiende esta visión.

 

¿Es plausible lo que dice?

 

Evans recuerda que en dos ocasiones Jesús pidió cosas en privado a dos de sus discípulos, según el Nuevo Testamento, y se pregunta si su entrega a las autoridades judías por parte de Judas no sería una tercera.

 

"Es posible que el Evangelio de Judas fuera preservado en la memoria y que los otros discípulos no lo supieran", dijo.

 

Elaine Pagels, profesora de la Universidad de Princeton (EEUU), destaca que los cuatro Evangelios aceptados por el canon cristiano relatan los actos públicos de Jesús, pero no conversaciones privadas.

 

El padre Donald Senior, presidente de la Unión Católica de Teología de EEUU, dijo que este texto no se ancla en ninguna tradición histórica.

 

A su juicio, usa los personajes de los libros canónicos, pero "es una expresión de una teología específica", la gnóstica, en su concepción del cuerpo humano y la creación, que son muy diferentes a la de los Evangelios aceptados por la Iglesia Católica. Quién lo escribió es otro misterio.

 

En ningún lugar se dice que fuera Judas, pero eso no debería hacer dudar de su veracidad, pues la autoría de los Evangelios del Nuevo Testamento tampoco está asegurada.

 

"La mayoría de los textos son escritos en nombre de alguien más famoso", como lo es un discípulo de Jesús, según Marvin Meyer, profesor de la Universidad Chapman, en California. Pocos hay tan famosos como Judas.

 

 

 

          

 

Sentir

Sentir

MAGDALENA

Pasa Maria de Magdala

En las tardes limpias

De primavera

Irrefutables calles

Plazas lugares

Jirones de ultrajes

Frescura de tardes

Primaverales

Desgranando soleares

Despojado

Su cirineo

Magdalena

Sayón y romano

Magdalena

Estruendos

Sonidos

Campanas

Tañen

Magdalena

Que hace

Compaña

Al reo inocente

Brotes de flores

Cuajados

De penas y amores

Cuerpo lacerado

Del cristo llagado

Azotes en el madero

Caídas y tropiezos

Hacia el calvario

Azotes que lo sujetan

A un madero

Cae y se agarra

Al madero

Madruga

Amargura

Pasa…

Entre plazuelas

Callejones

Y cantones

Morunas murallas

Romanas calzadas

Viejo torreones

La Magdalena

Pasa…

Roja sangre

A borbotones

En sus rodillas

Caídas y levantas

En su costado

Abierto de clemencia

Roja sangre

En su Cáliz

De plata y oro

Palio sin

Consuelo

Ni compaña

Por el discípulo

Amado

No hay mayor

Dolor

No hay dolor

Madruga

De fría saeta

Balcones

Balconadas

Hermosura amarga

Que vuelve su mirada

A la noche jaenera

 


 

Saeta

Saeta

SOLEA SONORA

Cantos de saeta

Destreza de costaleros

Olor a incienso

Flor de azahar

Chicuelas

Requiebros

Amargura

Del mayor dolor

Cera que se derrite

Creando ramilletes

De querubines

Alhelíes y jazmines

Que florecen

En la calles de Jaén

Golpe seco

De un llamador

Moviendo leve

De bambalinas

Que se mecen

Paso de palio

Aplausos

Quebrantos

Rompiendo

Silencios.

Manos que tocan

Palmas

Traspasando

Las faldas del trono

César

César

Érase una vez un gobernante de una familia poderosa. Gracias a la influencia de su familia pudo  gobernar el imperio más poderoso de la tierra.

 La vida licenciosa del joven emperador encontraba siempre la oposición de su Madre. Su apellido corto fue ampliamente conocido en todo el mundo.

No muy alto, blandengue con la mirada perdida, estrabismo, vinculado a un 6 de Julio, aficionado a los deportes y a manejar los aparatos de guerra más modernos, a pesar que siempre eludió en participar en los actos de guerra del Imperio, como habían hecho sus predecesores.

Inició una etapa de gobierno caracterizada por las pasiones amorosas, teatrales y el alcohol.
 
Un espectacular acto de terrorismo. Que duro unas semanas, a pesar del terrible impacto que produjo en el mundo.

Fue uno de los ataques más importante que sufrió el Imperio, tremendas columnas de humo en la ciudad mas cortejada por unos y odiada por otros.

El se encontraba afuera y aunque tardó en llegar, se apresuró a tomar las medidas oportunas de protección de las familias que habían quedado sin hogar ni medios de vida.

Además de los más importantes edificios, conocidos como el “Templo” y el  Capitolio, manda levantar construcciones provisionales para acoger aquella multitud que quedó sin recursos.  Hubo quien apunta como culpable al propio emperador.

 Cuando la tormenta estalló en forma de critica recurrió a la teoría de la conspiración.

El César del Nuevo Imperio  buscó culpables y acuso a los venidos del mundo árabe de tal magnicidio.

Estos fueron perseguidos y declarados enemigos del género humano.

Los ataques cambiaron al Imperio y en las palabras del Nuevo Cesar, “en nuestra aflicción e ira hemos encontrado nuestra misión y nuestro momento”.

El César declaró la guerra contra el terror y ha designado como prioridades de su administración, la victoria en la guerra contra el terrorismo y la promoción de las libertades humanas. Desde ese momento el emperador inaugura un régimen de terror con numerosas condenas y confiscaciones, lo que motivó la organización de muchos frentes que se opusieron a sus desmanes.

Todos los participantes fueron ajusticiados y perseguidos. La extravagancia y la dureza de su gobierno llegaron hasta límites insospechados: invadiendo otros países que pagaron las ansias de poder de sus acólitos.

 Entre ellos hubo un conocido Hispano que estuvo siempre a su lado como Burro y guiados por el poder económico del momento.

Muchos Británicos e Hispanos, a pesar de sus gobernantes, se opusieron a sus deseos de venganza. Pero el Imperio no solo representaba al poder, sino también a la cultura occidental y el progreso.
 
Esta Historia ocurrió en el año 68 de nuestra era, cuyo abominable emperador fue conocido como  Nerón.
Claudio César Druso Germánico
Nacionalidad: Roma
Anzio 37 - Roma 6-7-68
Educado por un Hispano, Séneca, amigo de Burro, fue la excusa para que por primera vez se persiguiese a los cristianos, que según parece habitaban en los lugares donde comenzó el incendio y no fueron ajenos a este acto de rebeldía contra el imperio.

El "Templo"  de Júpiter construido sobre el "Capitolio" fue destruido por el "Incendio de Roma"
¡Es increíble lo que nos enseña la Historia!
 

A PAULA

A PAULA

A PAULA
 
Te quiero.
Te quise desde que me convertiste en jarra de barro para el agua, panera para el pan, frutera para el sol, redondo nido para la canción.
Eras un latido embarullando los latidos de mi corazón y mi cuerpo te mecía con el ritmo de tres sílabas:  te quiero.
Mis pasos jóvenes hacían repicar la frase en las veredas.
No tenías nombre ni color de ojos, no tenías todavía... y yo ya te quería.
No sabía casi nada, pero sabía que te quería.
Yo, una muchacha un poco torpe, totalmente ignorante de la ciencia, hice lo que ni los más grandes científicos de los siglos de los siglos pudieron hacer con toda su sabiduría:  una criatura.
Gracias a ti fui reina, cucharada de sopa, madejita de lana, ala de colibrí, hojita de cuaderno, ola, espuma, montaña.
Te quiero.
Porque no fui yo quien te dio a ti la vida, sino que fuiste tú la que me hizo vivir.
Yo que fui casi huérfana desde pequeña, que a todos les preguntaba ¿cómo no me había querido mi mamá...? y no podía armarla con las palabras y las cosas que los otros me contaban de ella... dejé de ser huérfana el día que naciste.
Me diste una mamá.  Mi mamá.
Mientras te amamantaba, pensaba:  así mi madre me habrá dado de mamar.
Y cuando te cantaba, y cuando te llevaba de la mano a la plaza, y cuando te curaba la rodilla raspada, y cuando te peinaba el flequillo rebelde reconstruía a aquella que fue brisa fugaz, beso apurado, vuelo de alondra, leve pisada sobre el mundo.
Te quiero.
Tuve mucho miedo de dejarte sola.  Por eso, cuando estuve tan enferma, peleé a brazo partido con la muerte y le dije que no, que no me iba, que ni raíz ni cielo sería, que me quedaba aquí, a tu lado, viva.
Te quiero.
¡Qué lástima que no haya podido clavarme las espinas que rasguñaron tus pies en el camino!  Ni ser un dique que no dejara llegar el llanto hasta tus ojos.
Ansío lo mejor para ti, y sin embargo te riño.
Sólo quiero ternura para tu vida... y a veces me pongo tan dura.
Mis excusas son torpes, pero tal vez te sirvan:  nadie puede dar lo que no tiene, y nadie tiene lo que no le han dado.
Fue tan poquitito lo que tuve, que lo que te di lo fui juntando día a día, me lo inventé, lo fabriqué yo misma haciendo de pesares ramitos de alegría, de soledades, soles; de temores, palabras encendidas.
Pero entre los soles y los ramos de risas y las palabras como hilván de plata... se entremezclaron piedras, nubes, grises, tormentas.
¿Serás capaz, mi muchachita, de quitar con tus manos la maleza y dejar el buen campo preparado para la siembra?
Dime que sí, que al apretar tus manos con mis manos les transmití mi fuerza, la fuerza con la que lucho y he luchado.  Dime que sí, que sabes, aunque no te lo diga, cuál es mi verdadera herencia, la que quiero dejarte para que seas realmente rica:  no mi dos cadenita de oro, mi reloj, esta casa... no mi cuentas pobres, mis desparejos negocios, el inventario de todo lo que tiene un peso y un valor para los comerciantes de esta tierra...
No habría dinero suficiente en todos los bancos para pagar mi herencia.
Lo que quiero dejarte cabe en una cajita muy pequeña.
Son solamente dos palabras que al henchirse en el aire ocupan todo el universo.
Dos palabras que quiebran las espadas y detienen las balas.
Dos palabras que ablandan la armadura del enemigo y abren su corazón de par en par, igual que una ventana.
Dos palabras que, acompañando el riego, hacen crecer las plantas con un verde asombroso y perfuman sus flores y endulzan los frutos y hacen que vuelen alto los pájaros y que lo que nos hiere duela menos y que los que amamos sean felices y que los que ya no están entre nosotros vuelvan al mundo por el claro camino del recuerdo...
Dos palabras, nada más.
No te avergüences de decirlas mirándolo a los ojos al amigo, endulzando el oír del compañero, arrebolando con tu rubor las rosas.
Porque esas dos palabras que a todos les cuesta tanto pronunciar, esas que hacen bajar la voz a quien las dice... son cuna del niño que no tiene cuna, trigo del sembrador que perdió la cosecha, lazarillo del ciego, la sal del mar, el canto del jilguero...  Dos palabras, nada más.  Y sin embargo, tanto.
Mi herencia.  Te la voy dando en vida, porque el que da esta herencia se enriquece y quien la recibe nunca jamás termina de gastarla, porque jamás se gasta el contenido de estas dos palabras:
Te quiero.
Hija mía, te quiero.
También te dejo todo lo utilitario y mínimo por si quieres usarlo.
 
 
 
 
 
 
 



 

¡España es muy muy diferente¡

¡España es muy muy diferente¡

                                          

                                 

                                  PORTAL OFICIAL AYUNTAMIENTO DE

                                                                MARBELLA

                                                  SALUDO ALCALDESA

Desde mi condición de Alcaldesa de la Ciudad quiero desde estas páginas virtuales darte la bienvenida a Marbella, una ciudad moderna, dinámica y, sobre todo, acogedora con el visitante. De ahí, en parte, su éxito turístico que le ha dado fama internacional.
Marbella y su fama trascienden el turismo de sol y playa de los meses estivales. Las características de nuestra ciudad hacen que prácticamente durante todo el año vivamos en una casi eterna primavera que hacen que Marbella sea destino turístico nacional e internacional, también gracias a la apuesta por unas infraestructuras públicas y unos servicios turísticos de excelencia.
Otra de nuestras apuestas es el apoyo que desde la corporación se está prestando a todas las iniciativas artísticas y culturales, tanto de iniciativa privada como pública, como complemento perfecto al turismo de sol y playa. 

Pero Marbella es todo eso y más. Tienes que venir y descubrirlo por ti solo. Te esperamos con los brazos abiertos.

si, la Alcadesa de Marbella comparte celda con la Teniente-Alcaldesa...

pregunto a todos; ¿como nos va a esperar "con los brazos abiertos" sera con los brazos esposados  ¿o no?.

www.marbella.es  
 
 

 

 

La bruja

La bruja

Erase una vez.............
una Bruja que despertó de su sueño de varios siglos, se desperezó
largamente y ya en pie se miró en el espejo y dijo:
-¡Qué suerte! Estoy tan horrible como siempre. No, mejor aún. Estoy más fea que nunca. ¡Qué hermoso! ¡Cuántas arrugas y granos tengo en la cara! Soy fea, muy fea, tan fea que hasta yo misma me asusto al mirarme al espejo. ¡Magnífico! Sigo siendo, sin duda, la bruja que más aterroriza y, espero, la que más maldades comete por minuto. En esto, a decir verdad, no tengo competidoras. La bruja del cuento de  Blancanieves al lado mío es un poroto. ¿Qué digo? Un microbio. Yo soy una Superbruja: la bruja más bruja.  
Y, colocándose en la cabeza el bonete de bruja, agregó:
-¡Qué bueno! tengo ganas de hacer los peores hechizos, los más malignos. Voy a echar primero una mirada para ver como anda el mundo. La última vez que me dormí, los hombres se deleitaban quemando brujas en la hoguera. Quizás ahora haya mejorado nuestra situación laboral.  
La Bruja salió con su escoba a recorrer el planeta y, de pronto, vio pasar un "jet", y exclamó:
 -Vaya ¡qué bien se alimentan los pájaros en este tiempo! ¡Cómo han crecido y qué hermosa armadura de metal llevan! Me gustaría hacer lo mismo con mi cuervo. Pero espero que después no haga, como éste, tanto ruido al volar.
Más adelante la Bruja divisó una ciudad y gritó:
 -¿Qué veo allí? No lo puedo creer. Una ciudad con casas que han crecido hasta las nubes. Y están todas juntas. Unas al lado de las otras. Y eso. ¿Qué es eso? parecen carruajes sin caballos y corren enloquecidos por las calles .Me parece que esta vez dormí unos cuantos siglos de más. Dormí mil años, por lo menos. ¡Qué sueñito largo tuve! ¿No?
La Bruja descendió a aquélla ciudad, se acercó a un transeúnte y le preguntó:
-Dígame, señor, ¿Cómo es qué andan esos carruajes sin caballos?
¿Cuál  es el hechizo? -  
-Mire, señora, su disfraz es muy bueno, pero no tengo tiempo para perder con bromas. ¡Taxi! ¡Taxi!  
La Bruja quedó atónita viendo al hombre correr tras uno de esos carruajes sin caballos, y se dijo:  
"¿Taxi? ¿Taxi? ¿Será una palabra mágica? Trataré de recordarla".  
La Bruja comenzó a caminar y se encontró, de pronto, frente al escaparate de un negocio de artículos electrónicos. Le llamó poderosamente la atención un televisor encendido que estaba
proyectando una película del Lejano Oeste. Vio la escena de un ataque  de indios a una diligencia, y expresó:
-Ah, no yo quiero saber cómo lograron meter a toda esa gente y a todos esos caballos dentro de esa  cajita.  
Entró al negocio y le manifestó al vendedor:  
-Señor, ¿cuál es el hechizo de esta cajita?  
-¿Hechizo? ¿Hechizo? No, no conozco esa marca.
-Ah, usted tampoco me quiere responder. No se preocupe, yo lo voy a averiguar lo mismo.
La Bruja metió la mano dentro del aparato y, lógicamente, se produjo lo que se podía esperar: una terrible descarga eléctrica. La descarga le dejó carbonizados todos los cabellos y electrificados los ojos. Por lo cual, comenzó a lanzar chispas por ellos y a maldecir, y dirigiéndose al vendedor, dijo:  
-Me vengaré de lo que me han hecho. En usted descargaré primero mi ira.
Hizo un pase mágico con su varita y, al instante, el vendedor se quedó en calzoncillos y medias agujereadas.  
La Bruja salió del negocio echando humo, diciéndose: " Me vengaré de todos los que habitan en esta ciudad. Les haré una tremenda maldad. Van a llorar. Les envenenaré el agua".
 
Cuando llegó al río vio las aguas y, sorprendida, se dijo:
"Huy, no puede ser. Alguien se me adelantó e hizo el trabajo por mí. No importa. Envenenaré el aire, ya verán lo que es bueno". Olfateó el aire con su nariz curva (que tenía un grano más grande que un tomate)  y se lamentó: "Pero no puede ser, alguien se me adelantó también en  esto. ¡Qué fastidio! Ya sé. Envenenaré los mares, los peces, las nubes, el suelo, los animales, las plantas, los bosques, las selvas".
 
La Bruja se dio cuenta, de inmediato, de que algo extraño ocurría.
Cada vez que iba a consumar uno de sus hechizos, comprobaba que alguien se le había adelantado para hacer su maldad.
 
Se rompía la cabeza preguntándose quién habría sido capas de adivinar sus maléficos pensamientos. Hasta que, finalmente, alguien le explicó que las brujas quedaban pequeñas en esa época y que los hombres se habían convertido en los brujos más terribles: los brujos de la
contaminación. Su brujería era la peor que podía imaginar cualquier bruja, porque ella conducía a la autodestrucción de la especie.
 
La Bruja riéndose con aire de victoria, aseveró: -Yo seré bruja, pero no tonta. Una bruja protege a otra bruja y a la hermandad de las brujas. Pero el hombre de este tiempo busca destruir a toda la humanidad. ¡Qué brujería más descabellada! Para mí el hombre de esta
época no es más que un brujazo tonto, un archibrujo tonto, un príncipe de brujos retonto.
 
La Bruja se alejó con su escoba y volvió a su negra morada para dormir otros siglos. Después de todo, eran mejores las pesadillas que ella soñaba que aquellas que los hombres vivían en ese tiempo.



Bambú

Bambú

      

    El Bambú

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas:

  "¡Crece, maldita seas!"

  Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente. Durante los primeros meses no sucede nada apreciable.

  En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No.

  La verdad es que se tomo siete años y seis semanas en desarrollarse. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

  Sin embargo, en la vida diaria muchas veces tratamos de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchas personas que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta. Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante. En esos momentos (que todos tenemos), debemos recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que no debemos bajar los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo dentro de nosotros: Estamos Creciendo, Madurando.

  Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice.

  El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

  

 

Columna

Columna

GRANADA
Los caprichos de Defensor del Pueblo
Enrique Múgica protagonizó durante su visita a Granada una serie de anécdotas y situaciones desconcertantes que evidenciaron una mala educación y su desinterés por la realidad social actual.

Cada uno se suicida como quiere y yo prefiero hacerlo así».  Con esta expresión tan rotunda contestó el Defensor del Pueblo Enrique Múgica Herzog a un comensal durante la cena coloquio en el club de Opinión que organiza la Asociación de la Prensa de Granada que le había preguntado su opinión sobre la Ley Antitabaco.  Y lo dijo con un gran puro en la mano en una zona del comedor del hotel donde se celebraba la cena y que improvisadamente se tuvo que habilitar para fumadores. Pero esa no fue la única anécdota desconcertante que el Defensor del Pueblo protagonizó durante su estancia en Granada.  Su visita estuvo sembrada de actuaciones en las que era difícil entender que esa persona había sido nombrada por el Parlamento español para defender a los ciudadanos de sus posibles problemas con la administración pública.  Otro de los comensales le hizo otra pregunta:  « ¿Está haciendo algo el Defensor del Pueblo sobre el dramático expediente de regulación de empleo en la Radio y Televisión Española?
 «  No sé los términos de esa regulación, así que no puedo opinar».  «Pero es que hay en peligro 3.000 puestos de trabajo y algo tendrá que decir el Defensor del Pueblo.  Y más sabiendo que han acudido a usted para que intervenga en este conflicto», le contestó el moderador del debate y presidente de la Asociación de la Prensa de Granada Antonio Mora.  «Le repito que no conozco los términos de esa regulación.  Y yo nunca opino si no conozco algo.  Además... yo que sé», dijo encogiéndose de hombros y pidiendo otra pregunta.  Lo que si parece que dejó claro durante el coloquio es que tiene 74 años, que le quedan cuatro para su mandato como Defensor del Pueblo y que ya hay pocas cosas que le interesen.

En el restaurante

Y es que Enrique Múgica no se portó como esa persona cargada de experiencia y sabiduría que todo el mundo esperaba, sino como alguien caprichoso y maleducado dispuesto a coger una rabieta si alguien le llevaba la contraria.  A mediodía, en un conocido y afamado restaurante de la capital, el Defensor del Pueblo llegó a rechazar hasta tres platos que los camareros le ofrecían.  Dijo que nada de la carta le gustaba y que prefería dos huevos fritos.  Para el vino fue más exquisito ya que pidió vino Viña Ardanza reserva.  Los cocineros y camareros sentían tal afrenta que estuvieron a punto de acudir al Defensor del Pueblo para defender su dignidad.  El único problema es que el Defensor del Pueblo era precisamente el cliente. 

Para buscarle un hotel fue toda otra odisea.  Prefería uno que tuviera

 

alfombra roja o moqueta.  «Bueno, para una noche...  Después de haber pasado tres años en la cárcel estoy acostumbrado a dormir donde sea», dijo tras rechazar también el segundo hotel y cuando ya se le estaba buscando un tercero.  En cuanto a los puros, varias personas tuvieron que movilizarse para encontrar aquellos que él quería. 

El Defensor del Pueblo había sido invitado por la Asociación de la Prensa de Granada para intervenir en su Club de Opinión.  Varios directivos lo acompañaron en todo momento en su estancia en la ciudad y procuraron hacérsela lo más agradable posible.  Pero no lo consiguieron. 

Despotricó de la exposición escultórica de Igor Mitoraj y ante un comentario del presidente de la Asociación de la Prensa sobre el tradicional conservadurismo granadino y sobre un pequeño sector de la población que había rechazado la ubicación de la muestra frente a la Basílica de las Angustias, manifestó no extrañarse de que esta ciudad hubiera matado a García Lorca. 

Los despropósitos verbales del Defensor del Pueblo culminaron cuando se le hizo entrega de la reproducción de una de las columnas de la Alhambra que representa la unión de las culturas árabe y cristiana.  «Este regalo irá a parar a mi museo particular de los horrores», le oyó decir uno de los comensales, haciendo gala reiteradamente de su ascendencia judía.

ANDRÉS CÁRDENAS.


 

Columna

Columna

COLUMNISTAS

Vóciferación

JAVIER MARÍAS

EL PAIS SEMANAL - 12-03-2006

Un nutrido grupo de corresponsales extranjeros en España, bajo la coordinación de uno de ellos, Werner Herzog –al que no debe confundirse con el irregular cineasta del mismo nombre–, acaba de publicar un divertido libro del que lo único soso es el título, poco original, de ¡Vaya país!  La mayoría de estos periodistas alemanes, franceses, británicos, norteamericanos, holandeses, mexicanos y de otras nacionalidades llevan ya bastante tiempo viviendo aquí, sobre todo en Madrid o en Barcelona. Pero como se ven obligados a viajar con frecuencia por la Península entera y por las islas, poseen un conocimiento bastante amplio de la nación en su conjunto.  Casi todos están ya acostumbrados a nuestros vicios, peculiaridades y manías, y dan la sensación de sentirse bastante a gusto entre nosotros, superadas sus iniciales perplejidades, fobias y espantos, y la mirada que por lo general arrojan posee una mezcla de ironía y afecto que invita a sonreír al nativo y que casi nunca lo ofende (bueno, en mi lectura el nativo era yo, así que no sé).  Me permito destacar tres piezas que me han hecho especial gracia: la de la francesa Martine Silber, con una inesperada visión de las inagotables paciencia y resignación de los españoles; la del alemán Peter Burghardt, de gran comicidad ocasional (quizá por haber hecho considerables esfuerzos, coronados por razonable éxito, para comportarse como un madrileño); y la de su compatriota Paul Ingendaay, quien al parecer tiene un librito entero dedicado a España y que es lástima que no se haya traducido a nuestra lengua, vista la gracia con que en esta antología relata y describe un par de festejos o galas, uno con Julio Iglesias por medio, en Andalucía, y el otro con José María Aznar encaramado a El Escorial.

Ahora bien, a lo que estos veteranos periodistas no han logrado acostumbrarse, y así lo señalan unos cuantos, es a lo lunáticamente que se vocea y grita en nuestro país.  No me extraña: yo mismo, en mi calidad de aborigen, me pregunto a menudo por qué será. No creo que los españoles en general seamos duros de oído, aunque, si bien se mira, tendríamos todas las papeletas para serlo, dado el insoportable y constante ruido que padecemos, causado principalmente, como resulta innegable y archisabido, por quienes deberían evitárnoslo y protegernos de él, es decir, por las autoridades municipales, gubernamentales y autonómicas, en este orden.  Tal vez todo se reduzca a eso y aquí empiecen y acaben los motivos de la permanente vociferación.  Puede ser.  Lo cierto es que, cada vez que uno vuelve de un viaje al extranjero, lo que más le confirma que está de regreso, que de nuevo pisa España, es el desaforado tono de voz de la población. Aquí se ve a niños diminutos que sin embargo chillan con una potencia inverosímil para su tamaño y sus delicados rasgos; a ancianos decrépitos que casi no pueden moverse pero que se quejan o dan órdenes a sus familiares a berridos, nada acordes con su cadavérico aspecto y su cristalina fragilidad; las mujeres, a las que en otros lugares se concede en principio ciertas dulzura y suavidad comparativas, son aquí con frecuencia máquinas parlantes de maravillosa estridencia; y los hombres, por supuesto, a menudo dan la impresión de no poder dirigirse la palabra sin acallar con decibelios al interlocutor. No hay discriminación en esa sobrehumana capacidad:  ni por sexo, ni por edad, ni por clase social, ni por ideología.  Chillan los políticos de todas las tendencias, y no sólo eso, sino que duplican o triplican el número de acentos de nuestros vocablos, a poco largos que éstos sean, y así elevan la voz dos o tres gratuitas veces cuando dicen “déscongestiónamiento”, o “pérmeábilidad”, o “cónfratérnización”. Prueben a imitarlos, verán que es matador.

De todos es conocido, claro, el guirigay de los espacios cerrados, se trate de un restaurante, un bar, el Parlamento o un plató de televisión, y ya se sabe el proceso obligadamente infinito: como nadie oye nada, todos alzamos cada vez más la voz al mismo tiempo, por lo que cada vez se oye menos y pasamos a vociferar, con el mismo resultado, y así hasta perder el escaso juicio. Lo más llamativo, con todo, es que en mitad de la noche, en las calles vacías, cuando nadie ahoga con su griterío a dos viandantes que van conversando, éstos hablen igualmente a voces, a las cinco de la mañana como si fuera las de la tarde. Los corresponsales extranjeros no se lo explican, y lamento no poder ayudarlos, pese a mi condición de indígena.  A veces me pregunto si no es un exhibicionismo tan arraigado como invencible, el mismo que lleva a los ciudadanos a elevar aún más el tono si se pegan un móvil al oído:  “Que se entere todo el mundo de lo que le tengo que decir a este”, parece ser la declaración de intenciones.  Otras veces pienso que es una ilusa manera de querer tener razón:  “Cuanto más chille, más avasallarán mis argumentos cretinos a quien me escuche.  Por lo menos me van a oír”.  Y otras, finalmente, tiendo a creer que este país no soporta el secreto ni la discreción.  Si me dan a elegir, no sé cuál de las tres alternativas es peor.

EL ESCONDITE

EL ESCONDITE

 EL ESCONDITE

 

 


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los
sentimientos y cualidades de los hombres.

    - ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez.

 

    -LOCURA propuso:  ¿Vamos a jugar al escondite? 

   -INTRIGA levantó la ceja intrigada.

 

-CURIOSIDAD, sin poder contenerse
preguntó:  ¿Al escondite?  ¿Y eso cómo es?

-Es un juego —Explicó la LOCURA—, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y vosotras os escondéis; y cuando yo haya terminado de contar, al primero que me encuentre pasara a ocupar mi lugar para continuar el juego.

 -ENTUSIASMO, bailó.

 

  -EUFORIA, lo siguió.

 

 -ALEGRÍA dio tantos saltos… y.


  -DUDA, se convenció

 

-APATÍA, a la que no le interesaba nada continuó bailando
 (Pero no todos quisieron participar).


-VERDAD, prefirió no esconderse... ¿para qué?  Si al final siempre la encontraban.

 

 -SOBERBIA, opinó que era un juego muy tonto, en el fondo
lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella.

  
-COBARDÍA, prefirió no arriesgarse...

UNO, DOS, TRES… comenzó a contar la LOCURA.



La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras el primer obstáculo del camino.


-FE, subió al cielo.

-         ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO.


-TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.


 -GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio
que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos... ¿Un lago cristalino?

-Ideal para BELLEZA.

 

 ¿La hendidura  de un árbol?

Perfecto para TIMIDEZ.


 ¿El vuelo de la mariposa?

Lo más bello para VOLUPTUOSIDAD.


 ¿Una ráfaga de viento?

Magnífico para LIBERTAD.


Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.

-EGOÍSMO, en cambio encontró un buen sitio desde el principio del juego, cómodo y ventilado…
 
-MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos… ¡bueno es mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris.

 

 -PASIÓN y DESEO, se ocultaron en el centro de los volcanes.

 

-OLVIDO... se olvido donde se escondió.


- LOCURA, contaba el final.


-AMOR, aún no había encontrado sitio para esconderse, pues
todo se encontraba ocupado… hasta que vio un rosal y estremecido se oculto entre sus rosas.

- LOCURA, terminó de contar y comenzó a buscar…  La primera en aparecer fue PEREZA.


 -PEREZA, sólo estaba escondida a tres pasos detrás de una piedra.

 

 Después se escuchó a FE.


-FE, discutía con DIOS en el cielo sobre Teología.

 

-PASIÓN y DESEO, seguían ocultas pero se oyeron vibrar en los volcanes. 
 -ENVIDIA, en un descuido encontró a VOLUNTAD...  y claro, así pudo deducir donde estaba TRIUNFO.


-EGOÍSMO no tuvo que buscarlo.  El solo salió disparado de su
escondite que había resultado ser un nido de avispas.  De tanto caminar tubo sed y al acercarse a beber agua al lago descubrió a…  BELLEZA.


 -DUDA, resulto difícil de encontrar, estaba sentada sobre una cerca, sin decidir aún de que lado esconderse.

-LOCURA, fue encontrando a todos:


-TALENTO, entre la hierba fresca;

  -ANGUSTIA, en una oscura cueva.


- MENTIRA detrás del arco iris, ¡mentira, si ella estaba en el fondo del mar!

-OLVIDO... que ya se había olvidado que estaba jugando al escondite.


-AMOR, no aparecía por ningún sitio...

 -LOCURA, buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en las cimas de los montes y cuando iba a darse por vencida vio un rosal y las rosas…
 tomo   una horquilla y comenzó a mover las ramas
hasta que un doloroso grito se escuchó...

Las espinas habían herido en los ojos a AMOR.


 -LOCURA, no sabía que hacer para disculparse,
lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo...

Desde entonces... desde la primera vez que se jugó al escondite en la Tierra…


-AMOR, es casi ciego.

- LOCURA, Lo acompaña.

 


Bufetes

Bufetes

ABOGADOS...ABOGADOS....
 
Dos trabajadores estaban caminando por el costado de la ruta, volviendo de una fábrica donde habían trabajado duro el día entero, cuando un abogado, que venía a toda velocidad, con su auto importado, los atropelló.  Uno de ellos atravesó el parabrisas y cayó dentro del coche de abogado y el otro voló bien lejos, a unos diez metros del lugar del accidente.
Tres meses después, ellos salieron del hospital, y para sorpresa general, inmediatamente fueron a la cárcel. Uno por invasión de domicilio y el otro por huir del lugar del accidente.
 
Moraleja:
Aprenda a respetar las Reglas de Propiedad de los Abogados...
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
1- Si es tuyo y él piensa que es de él, es de él.
2- Si no es tuyo ni de nadie, es de él.
3- Si a él le gusta eso, es de él.
4- Si está en la mano de él, es de él.
5- Si él te lo puede sacar, es de él.
6- Si lo tenías hace poco, es de él.
7- Si es de él, nunca puede parecer tuyo.
8- Si parece ser de él, es de él.
9- Si él piensa que es de él pero no lo es, es de él, y no se habla más de esto!
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
Alumno de Derecho al hacer una prueba oral.
- Qué es un fraude?
- Es lo que el Sr. Profesor está haciendo- responde el alumno.
El profesor queda indignado.
 
- Lo que faltaba! Explíquese!
- Entonces el alumno dice:-Según el Código Penal, “comete fraude todo aquel que se aprovecha de la ignorancia del otro para perjudicarlo”.
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
Una persona llega a lo del abogado más caro de la ciudad, y al entrar le dice:
-Se que Ud es un abogado caro, pero por $1.000, 00 puedo hacerle dos preguntas?
 
El abogado responde:
-Claro, cuál es la segunda?
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
Un cliente llama al escritorio de su abogado y dice:
-Quisiera hablar con el doctor.
La secretaria, pesarosa, informa “siento mucho, no será posible, el Dr. murió!”
El cliente corta y diez minutos después, en una nueva comunicación pregunta: “Puedo hablar con el doctor?”
La secretaria informa nuevamente “siento mucho, no será posible, el Dr. murió!”
Poco después, nuevamente, el mismo cliente llama y dice: “quiero hablar con el Dr.”
La secretaria, irritada, dice “Mi amigo, Ud ya llamó tres veces y ya le dije que su abogado murió. Por qué esta insistencia?”
-Ah”, exclama el cliente, “es que me causa tanto placer oír esto...”
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
Cierto día estaban dos hombres caminando por un cementerio cuando uno reparó en una sepultura reciente. En la lápida podía leerse:”Aquí yace un hombre honesto y abogado competente”.- Al terminar de leer giró hacia el otro y le dijo:
- “Desde cuándo se entierran dos personas en la misma fosa?”
 
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
 
Cuáles son las 3 frases más utilizadas por un abogado?
 
1- Ud. tiene dinero?
2- Puede conseguir más?
3- Ud. tiene algo que pueda vender?
 
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Sabe cuál es la diferencia entre Jueces de Primera Instancia y los de Segunda?
Los primeros piensan que son Dios....
Los otros ya están seguros!!!




 

 

 

malos tratos

malos tratos

 

“El maltratador no está enfermo, quiere controlar a su mujer y la sociedad lo permite”

Entrevista con Miguel Lorente Acosta.  Doctor en Medicina y Cirugía, médico forense.  Experto de conocido prestigio nacional e internacional.

Uno de lo mayores expertos nacionales sobre violencia de género acaba de publicar un libro en el que “desnuda” al agresor.  El doctor Miguel Llorente es almeriense.  El comportamiento que encuentra en la sociedad, cuyo sistema y normas permite actuar al agresor, le empuja a reivindicar un cambio cultural.

 

 

“El rompecabezas.  Anatomía del maltratador” es el nuevo ensayo del doctor Miguel Lorente Acosta (Serón 1962), experto en violencia de género.  En su obra trata de desmitificar algunos estereotipos establecidos sobre la violencia hacia las mujeres que impiden llegar hasta el fondo de este grave problema social y global y buscar, entonces, posibles soluciones definitivas.  La violencia, según el autor, se asienta sobre la cultura.

 

Primero fue “Mi marido me pega lo normal”, obra en la que las víctimas eran las protagonistas.  Ahora, en “El rompecabezas” habla de los agresores.  En ella menciona los “motivos del lobo”.  ¿Qué son?

Existe una característica en un maltratador, como una situación mantenida, y es el acoso, ir de menos a más en su aproximación a la víctima.  Se trata de la persecución que se hace de la mujer para controlarla y reducirla; que es común en el maltrato.

 

¿Cuál ha sido su sistema de trabajo?

La obra parte de mi encuentro con la violencia hacia las mujeres, cuando comencé a trabajar como forense en 1988.  Eran casos totalmente distintos a los que yo había visto en mi carrera porque no había una reivindicación, ellas pensaban que eran responsables.  Al ver que era común en todas las mujeres, me hizo estudiar sobre las características de ellas y de los agresores y compararlas con otros trabajos.  Más que un estudio descriptivo, es analítico.

Por su experiencia, ¿dónde nace este comportamiento?

En el egoísmo y desconsideración hacia la mujer, la sociedad y todo lo que signifique algo que no sea nuestro. Quieren mantener una situación de privilegio.  No dicen que esté mal, sino que lo justifican.  El agresor responde a lo que él considera que es un ataque, pero cuando analizas esa situación, ves que buscan justificación y razón para agredir.

 

¿Qué les protege?, ¿es el momento de realizar autocrítica?

Hay que romper con esta cultura patriarcal.  Cuando el caso se ha producido, el rechazo no es suficiente, porque habremos actuado tarde.  Tenemos que posicionarnos hacia la desigualdad y debe tratarse desde la educación y el cuestionamiento de muchos modelos por medio de la información.

¿Y la sociedad, ¿cómo se comporta?

He realizado un estudio sobre la respuesta social hacia la violencia y he comprobado que la actitud no se ha modificado.  Hace cuatro años, el 2,7 % de la gente creía que la violencia era un problema “muy grave”.  Entonces, el número de muertes era de 52.  Ahora, cuatro años después, es de 72 y el porcentaje sigue siendo el mismo.  No existe una evolución a raíz de esa situación tan trágica como es el asesinato.  Somos insensibles ante el estímulo de lo que es la violencia.  Y es que la justificamos.  No damos importancia al bofetón., y cuando se mata creemos que es porque se ha vuelto loco.  Estamos dando naturaleza a la violencia.

 

¿Existe un perfil o un modo de actuar?

No hay una condición previa que haga al hombre ser maltratador.  Hay gente más impulsiva, pero no se traduce en violencia.  Si analizamos las actitudes del los maltratadores ves que existe un proceso gradual de control de la mujer, un intento de cuestionar y aislar a la mujer en sus fuentes de apoyo externas:  familia, aficiones, etc.  Esta actitud puede aparecer diez años después de una relación.

¿No se puede identificar a priori?

No son formas de ser, sino de actuar.  Cuando considera que lo que su mujer hace es un ataque, no un posicionamiento autónomo, puede recurrir a la violencia.  Lo que sí cambia es la forma de ejercer la violencia, pero no viene condicionado por una forma de ser o una patología.

¿Es posible la reinserción?

Tan posible como que no se desinsertan.  La característica es que el maltratador está profundamente insertado en las normas y patrones culturales de nuestra sociedad.  No hay que reinsertarlo, sino sacarlo de esa fuente de referencia para interpretar la relación.  No creo que la solución pase por una terapia o rehabilitación, porque no lo necesitan, no son enfermos.  No están analizando con una distorsión la situación que viven.  Es verdad que encuentran los instrumentos a mano para realizarla.  En una cultura patriarcal habrá facilidad para justificar y recurrir a la violencia, pero en cada uno de los pasos que ha dado el hombre es consciente de lo que ha hecho y obtiene un beneficio, el privilegio.

¿Existen casos de violencia entre parejas del mismo sexo?

Sí.  La violencia es de género por la carga cultural, no biológica.  Va relacionado con el rol que desempeñamos en la cultura.  El que desempeñe el rol del privilegio puede recurrir a la violencia como elemento efectivo (porque le va bien) para llevar a cabo ese papel.

La sociedad patriarcal ya está establecida y enraizada.  Para poder ver la luz, ¿se ha de empezar, ya, desde la educación?

Suena muy teórico, pero para cambiar, hay que modificar las referencias, Cuando todo funciona bien, no hay que cambiar.  Cuando eso se altera por algo al crearse una situación de desorientación, es cuando se toman esas referencias y valores patriarcales, que es lo que legítima para recomponer algo que previamente ha sido alterado por la mujer.  Hay que ser muy críticos y romper muchas de las normas establecidas.  Hablas de listas paritarias y la gente se echa las manos a la cabeza, y son medidas para cambiar las referencias.

¿Qué opina de la Ley Integral?

Es fundamental.  Siempre se puede mejorar. Es una ley para empezar a plantear la violencia no como un hecho aislado, sino una situación continuada que va más allá de lo que es la cuestión jurídico-penal.  La violencia tiene una dimensión global porque afecta a todos los ámbitos en los que se mueve la mujer y todo eso hay que reconstruirlo y hay que abordar cada uno de esos elementos que se han deteriorado afectados por la violencia.

 

El año pasado se incrementó el número de denuncias y también de asesinatos.  ¿A qué cree que se debe?

El asesinato es un acto, pero en este caso hay que analizarlo dentro de una conducta.  De lo contrario, no podemos prever qué es lo que va a ocurrir.  Muchas de las manifestaciones leves pueden acabar en homicidios.  Un maltratador no es un sádico, es una persona que quiere controlar y estar por encima de su mujer, pero no teniendo que usar la violencia.  Ese control se pierde cuando se separa.  Hay un periodo de tiempo en que cree que la mujer va a volver y cuando descubre que no es así, se puede producir ese último recurso que es el asesinato.  La orden de alejamiento en muchos casos no sirve de nada y hay que buscar medidas más individualizadas.  Hay que estudiar a cada agresor.

¿Es pro-feminista?

De hecho profeso el feminismo.  Estoy de acuerdo en los postulados del feminismo tanto en su origen como en su movimiento y pensamiento que desenmascara la desigualdad, la opresión de la mujer y el dominio en nombre de la desigualdad.

 

Por Marta Soler.  “La voz de Almería” 17 de enero de 2005

 

 

 

Sentido...

Sentido...

SENTIDO COMUN

Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, Sentido Común, que ha estado entre nosotros durante

Muchos años.

Nadie sabe a ciencia cierta, cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento ya hace mucho se han perdido en los vericuetos de la burocracia.

El será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como:  entrar y salir de la lluvia, porqué los pájaros que madrugan consiguen lombrices. 

La vida no siempre es justa y tal vez haya sido yo el culpable...

Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas) y estrategias parentales confiables, (los adultos, no los niños, están a cargo).

Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas, pero arbitrarias, Informes respecto de un niño de seis años acusado de abuso sexual por haberle dado un beso a una compañera de clase; adolescentes suspendidos del colegio por haber usado enjuague bucal después de almorzar; y que una maestra fuera despedida por reprender a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.

Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros simplemente por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron:  disciplinar a sus ingobernables hijos.

Declinó aun más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una Aspirina, protector solar, o colocar una cinta adhesiva  a un alumno; pero, eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.

Sentido Común perdió su deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en contrabando; las iglesias en negocios; y los criminales recibían mejor trato que sus víctimas.  Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa, pero que el ladrón pueda demandarnos 

Por agresión.

La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres, Verdad y Confianza; la de su esposa, Discreción; su hija Responsabilidad y su hijo, Raciocinio.  Lo sobreviven sus tres hermanastros;

Conozco Mis Derechos,

Otro Tiene La Culpa y

Yo soy Una Víctima.

No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron que se había ido.

   

A UN TEXTO

A  UN TEXTO

                                                         

 

Un espacio,

 

Un lugar

 

De algo que no es

 

Y si es.

 

Un objeto,

 

Complejo

 

Un signo

 

Mágico.

 

Un vicario,

 

Delatando

 

Asuencias.

 

PARA SER FELIZ

PARA SER FELIZ

 

     
   Persiga metas posibles de ser alcanzadas
  
 
 
   Siempre sonria espontanea y genuinamente
  
 
 
   Comparta con los otros
  
 
 
   Ayude a los necesitados
  
 
 
   Mantenga su espíritu joven
  
 
 
   Relacionese con ricos, pobres, bonitos y feos
  
 
 
   Sobre presion, mantengase calmo!
  
 
 
   Use su humor para aliviar el stress
  
 
 
   Perdona a los que te incomodan
  
 
 
   Tenga algunos amigos en quienes confiar
  
 
 
   Coopere y consiga las mejores recompensas
  
 
 
   Valorice cada momento con quien ama
  
 
 
   Mantenga en alta su confianza y auto-estima
  
 
 
   Respete las diferencias
  
 
 
   De vez en cuando, permitase quebrar las reglas
  
 
 
   Navega en Internet por placer
  
 
 
   Corra riesgos calculados
  
 
 
   ..Y comprenda " Dinero no es todo"

 

 

 

HISTORIAS ASOMBROSAS ANTES DEL TIEMPO

HISTORIAS ASOMBROSAS     ANTES DEL TIEMPO

 


 

Son leyendas inquietantes

De gigantes

Que estremecieron

Al mundo.

Tras la extinción

De los mares de lava

Y otra vez el comienzo

De un mundo mejor.

Una tierra de paz,

Donde la muerte

Ha sido vencida

Donde la vida

Ha resistido con valentía.

Donde las casas

No son un sitio

Para la exclusión

Sino casas,

Felices y deseadas;

Donde cada uno

Se siente

Parte de la historia

Desde sus más remotos

Comienzos.

Puertas de roble,

Entradas humanizadas

Que cobijan comienzos.

 

 


BESO

BESO

                                               

 

                                                 PLENITUD DE UN BESO
                                                

De tu beso

En mi recuerdo

En el recuerdo

Dentro de tu beso

En tu sangre

En mi sangre

Dentro del hierro

Del beso

Candente de la memoria

En tu memoria

En mi memoria

En muestra memoria

Perdida.