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TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

solidarios

Y tuvo lugar el recital multimedia sobre Oriente

Y tuvo lugar el recital multimedia sobre Oriente

 

Sobre Harmonie Botella

 

Harmonie Botella

Harmonie Botella, profesora agregada de francés, publicó su primer libro: Ojos que no Ven, en 2002. Su segundo libro: Otros Caminos, prologado por Enrique Cerdán Tato, es una abanico de cuentos y poesías. Más tarde, en 2005, publica una serie de retratos de mujer en su obra: Algunas Mujeres (Ed. Celya). En el 2006, escribe unos cuentos infantiles: Cuentos para Rubén y Malena (Ed. El Taller del Poeta) a beneficio de la ONG Pequeños Príncipes. Ha participado en diferentes antologías: Mucho Cuento (Ed. Tucumán), Relatos urbanos (Ed. Ecu), Voces de Periferia (Ed. Belgeuse)... Además de sus cuatro libros, Harmonie tiene varios artículos, cuentos y poesías publicados en diferentes revistas y periódicos: Le Français dans le monde, Pacomova, Voces, Baquiana, Webalia, El Celador, Mucho Cuento (Ed. Tucumán), Club de Libros, Mecenas, Frutos del Tiempo, Xaloc, Cervantes Virtual, Auca, The Big Times, Destiempo, Mundo Cultural Hispano, Perito... Colabora con algunos periódicos: La Illeta, Vega media Press... Actualmente, es presidenta de la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (Anuesca), miembro de la Asociación Española de Escritores y Artistas de Alicante, de Poetas del Mundo, Poetas por la Paz, colabora con la comisión cívica de Alicante, dirige la revista literaria: Xaloc y es presidenta de la Asociación Española de Afectados por Cirugía Refractiva. Es también la organizadora de los Encuentros Nacionales de Escritores y Poetas de El Campello. Numerosos periódicos, como la Verdad, El Mundo, New York, El Heraldo de Miami, programas de radio: El programa de Vicente Hipólito, RNE, y programas de televisión: Gente, Por la mañana, Informe Semanal, Sabor a Rosa dedicaron un espacio a Harmonie (...)

"Y tuvo lugar el recital multimedia sobre ORIENTE"

 

 

Como lo anunciaba el cartel desde hace varias semanas, fue un recital lleno de magia, magia de las palabras, de la danza, de la música y de los colores.

Una vez más ANUESCA hizo su labor desinteresada en pro de la poesía, en pro de la cultura en El Campello. Más de 260 personas, arroparon el recital de poesía de ANUESCA y las magnificas danzas de Svetta, bailarina bielo-rusa, con estudios de danza hindú realizados en la India y los de danza oriental en el Kairo( Egipto).

La Asociación de Nuevos Escritores de El Campello ofreció a su público una serie de poemas, lleno de imágenes, sobre el desierto, el burka, la guerra, Idumea, el amor, los soldados ( tanto Musulmanes como Israelitas)... porque el sufrimiento de los que obligan a luchar contra hermanos es el mismo suplicio de un lado que de otro. No hubo, como bien es de saber, ni una alusión política imparcial sobre el conflicto armado pero si unas palabras llenas de emoción hacia ese mundo tan lejano perdido en unas contiendas sin fin y sin sentido.

Los numerosos asistentes al acto felicitaron a ANUESCA por su admirable trabajo al servicio de la cultura de El Campello.

La única triste constatación es que los ausentes a tales eventos son siempre los mismos.

© Harmonie Botella

ESCLAVITUD INFANTIL: GENOCIDIO CONTRA LA INFANCIA

ESCLAVITUD INFANTIL:  GENOCIDIO CONTRA LA INFANCIA

ESCLAVITUD INFANTIL:  GENOCIDIO CONTRA LA INFANCIA

EL PRÓXIMO 16 DE ABRIL SE CELEBRARÁ

EL DÍA MUNDIAL CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL

 

Los niños representan más del 10% del potencial de

mano de obra estimado en unos 3.000 millones de

personas. Los esclavos aportan, según las estimaciones

más bajas, unos 13.000 millones de euros anuales al PIB

mundial.

En España, 2 millones de niños viven por debajo

del umbral de la pobreza, de los cuales entre 500.000 y

1.000.000 se ven obligados a trabajar, abandonando el

juego y la escuela.

Afirmamos, por tanto, que la esclavitud infantil es el

mayor problema laboral y, por tanto, sindical en el mundo.

Sin embargo, el sindicalismo internacional y los partidos

políticos, incluidos los españoles, apenas se preocupan

de tal cuestión, para ellos la esclavitud infantil NO existe.

 

CASA DE CULTURA Y SOLIDARIDAD DE JAÉN

CAMPAÑA CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL

Se han adherido a la petición del 16 de abril como Día Mundial contra la Esclavitud

Infantil, más de 60 ayuntamientos de las principales ciudades de España (Barcelona,

Valladolid, Pamplona, Santander, Gijón, Burgos…) y los parlamentos autonómicos de Cataluña,

Madrid, La Rioja y Andalucía.

El lunes 16 de abril se celebrarán concentraciones en más de 30 lugares de España y

diversos puntos de Iberoamérica.  Infórmate en tu Casa de Cultura y Solidaridad más cercana.

 

 

¿POR QUÉ EL 16 DE ABRIL?

El 16 de abril de 1995 moría asesinado Iqbal Mashib.  Iqbal era un niño pakistaní de 12 años.  Cristiano en un país de mayoría musulmana.

Trabajó como niño esclavo desde los 4 años para las mafias textiles de su país. Junto con

otros niños sindicalistas, consiguió la libertad, y comenzó una lucha asociada para la liberación

de los millones de niños esclavos que hay en el mundo.  Esto le llevó al reconocimiento

internacional, hablando ante parlamentos y universidades de Norteamérica y Europa,

denunciando la responsabilidad que los habitantes del Norte del planeta tenemos en la miseria

de la infancia del Sur.  No se lo perdonaron, y a su regreso, la mafia textil le asesinó el domingo

de resurrección de 1995.  Su muerte puso de manifiesto ante el mundo esa realidad dramática

de más de 400 millones de niños que viven bajo las más diversas formas de esclavitud.  Doce

años después la mecha encendida por este niño luchador prende por todo el mundo y se

multiplican los actos e iniciativas para abolir la esclavitud infantil y para pedir que el 16 de abril

sea declarado Día Mundial contra la Esclavitud Infantil.

Las mafias textiles de Pakistán le asesinaron a los 12 años porque las denunció

internacionalmente “No compréis alfombras, hechas por niños esclavos”, dijo en Boston al

recibir un premio por sus lucha solidaria.

Dio su vida por denunciar las causas de este crimen

 

 

Con motivo del Día Internacional contra la Esclavitud Infantil, el  
próximo lunes 16 de Abril, de 17:30 a 20:30 h., tendrá lugar un acto público  
como en el resto de ciudades de nuestro país, en la Plaza de la Constitución (Jaén) con exposiciones temáticas, esculturas humanas, y  
material solidario sobre la esclavitud infantil.

Más de 400 millones de niños son esclavizados en pleno s XXI a manos  
de las multinacionales y la cultura del lucro desmedido, con el  
silencio de los medios de comunicación y la complicidad de los  
gobiernos del mundo.

Te esperamos.

 Isabel García (Movimiento Cultural Cristiano)

 

ANUESCA INVITACIÓN

ANUESCA  INVITACIÓN

 

 

La Casa de Cultura de El Campello os invita el Domingo 15 de Abril a las 19 horas

al Recital Multimedia "ORIENTE"

 

Poesía, colores, danza del vientre

 

Y música le esperan

 

Para viajar hacia otros mundos

 

Mundos llenos de magia

 

Y de recuerdos bañados

 

En la luz de la esperanza.

Ciempozuelos como metáfora de la imbecilidad

Ciempozuelos como metáfora de la imbecilidad

Ni el título de este artículo ni su encabezamiento tenían la intención de fijar la lupa en Ciempozuelos, municipio que estos últimos tiempos ya ha sufrido algunos mareos en materia de corrupción urbanística. Pero la nueva y flamante alcaldesa, Susana León Gordillo, llegada al cargo por el incómodo imperativo de tener al alcalde anterior entre rejas -delitos de cohecho, blanqueo de dinero y lindezas similares-, ha decido darnos munición extra para mantener vivo el buen nombre del municipio. Y, de paso, ha dado una muestra más de hasta qué punto uno puede ser progre, ir de izquierdas por la vida, y padecer un empacho mental de aúpa. Es decir, nuevamente ha demostrado que la izquierda dogmática puede ser muy reaccionaria. El tema es la conmemoración del Día de Memoria del Holocausto y de Prevención de los Crímenes contra la Humanidad, que en España es el 27 de enero. Durante la semana se han celebrado múltiples actos de recuerdo, entre otros, el del Parlamento catalán, o el que acaba de celebrarse en el Congreso. Pero dicha señora y su consistorio han decidido reemplazar el recuerdo del Holocausto, por un día de conmemoración del "genocidio palestino", y para adornar el evento, han organizado una sesión de música árabe. Es decir, la muerte planificada e industrial de más de seis millones de personas, incluyendo un millón de niños, arrancados de sus pueblos de Hungría, Checoslovaquia, Polonia, Italia y Grecia y enviados a los campos de exterminio, con la desaparición de dos tercios de la población judía europea, no son motivo de conmemoración para la solidaria y progre alcaldesa de Ciempozuelos. No solo eso, sino que en un alarde de inmoralidad extrema, ha cometido todos los delitos clásicos del antisemitismo: ha banalizado la Shoá, hasta el extremo de convertir en holocausto cualquier conflicto armado; ha demostrado que las víctimas judías ni le importan, ni le conmueven; ha hecho dejación de la responsabilidad histórica que todo europeo tiene en la creación de una cultura antisemita que desembocó en la solución final; lejos de impartir pedagogía contra el nazismo, lo ha minimizado hasta el delirio; y finalmente, ha demostrado una vez más que la confusión sobre el concepto de solidaridad es una preocupante pauta de comportamiento, en determinados sectores de la izquierda. ¿Solidarios? No con seis millones de víctimas judías europeas. ¿Solidarios? No con las mujeres esclavizadas del Islam, ni con los niños palestinos educados para ser bombas humanas, ni con los muertos a manos de dictaduras árabes, ni con los 30.000 muertos de Hama, en Siria, o los más de 100.000 muertos argelinos, asesinados por el integrismo totalitario. Ni tan sólo solidarios con los palestinos asesinados por los propios árabes, desde jordanos, hasta sirios. O con los libaneses cristianos que los palestinos masacraron. A esta progre de manual, sólo le preocupan los que han caído bajo balas israelíes, y por supuesto, no lo enmarca en un complejo conflicto bélico, que también ha causado centenares de muertos israelíes, sino que lo tipifica de genocidio, y se queda tan ancha. Entonces, el millón de muertos que ya ha perpetrado la locura islámica del Sudán, ¿qué debe ser?, ¿un paseo? Pero claro, ¡para qué importarle, si los tanques sudaneses no llevan la estrella de David!



Lo peor es la enorme frivolidad con que algunos usan los términos más malvados de la historia, y cómo, gracias a esa frivolidad, se convierten en cómplices de su banalización, ergo, en auténticos propagadores de su maldad. Desgraciadamente, Ciempozuelos no es una anécdota, sino un síntoma que va mucho más allá de esta noticia, y que arraiga en el solapado antisemitismo que define, hoy por hoy, a una parte sustancial de la izquierda militante. Esta misma semana, en els Matins de TV-3, pudimos asistir a un cara a cara entre el profesor Xavier Torrens i Eduard Ibáñez, director de Justicia i Pau, sobre el tema de la penalización de la negación del Holocausto. Dejando aparte que en realidad dicha negación ya está penada en España -artículo 607/2 del Código penal vigente-, lo más trágico fue ver a una entidad seria y bondadosa como Justícia i Pau haciendo dejación de su responsabilidad ética y pedagógica, enmarcando el negacionismo del Holocausto -propio del discurso de extremaderecha- en una cuestión de libertad de expresión. Huelga decir que la coincidencia con los planteamientos del fascismo iraní no debió de molestar demasiado al simpático de Eduard Ibáñez, de cuyas buenas intenciones no dudo, tanto como no dudo de la severa frivolidad de la postura que defendió. En el fondo de todo esto, desde Ciempozuelos hasta el director de Jústicia i Pau, pasando por el silencio cómplice de entidades como SOS Racisme -que no sienten la necesidad de decir nada, por ejemplo, cuando un país miembro de la ONU monta un congreso para saber si existió el Holocausto, y donde se pasean lo mejor del fascismo de cada casa-, en el fondo lo que late es una enorme incomodidad por simpatizar con las víctimas judías. En parte, por corrección política, paraguas bajo el que se esconde lo mejor del pensamiento débil de izquierdas. En parte, por solidaridad selectiva, peculiar ceguera de nuestro tiempo que sólo ve a las víctimas que le interesan para sus prejuicios. En parte y en todo, por fobia antiisraelí, otra patología del pensamiento, hermana gemela del antiamericanismo militante del catecismo progre. Ciempozuelos es la metáfora de una izquierda que navega sin otro rumbo que el de sus fobias atávicas, tan perdida, que, con la pancarta del progresismo, acaba siendo el paradigma del discurso reaccionario. En el fondo, puro y duro antioccidentalismo.

Por Pilar Rahola



Publicado en el diario El País. Madrid.

Nota No y lo digo en todas partes. No a la violencia no al terrorismo. No a más leña al fuego por parte de Gobiernos, Jefes de Estado, Alcaldes y políticos. Dejad que los muertos descansen en paz. EL TERROR CONTRA LAS PERSONAS EN ABOMINBLE EN TODOS LOS IDIOMAS CREENCIAS LENGUAS Y EN EL NOMBRE DE DIOS.

El "Reino"

El "Reino" EL "REINO" EN ESTADOS UNIDOS
El lenguaje religioso de George W. Bush:
análisis semántico y teológico

Juan STAM




George W. Bush comenzó a asistir a un grupo de estudio bíblico en 1984, después de sufrir de severo alcoholismo durante dos décadas. Asistió invitado por su amigo Don Evans, hoy su secretario de comercio. Por dos años, Bush y Evans estudiaron la Biblia, y Bush dejó atrás el alcoholismo. En el mismo proceso, también logró orientar su vida, antes difusa y confusa, en una cosmovisión coherente (o ideología), que correspondía a la mentalidad de los "evangélicos conservadores" de Estados Unidos.

El movimiento evangélico conservador crecía por entonces a pasos gigantescos en el escenario norteamericano, especialmente dentro del partido republicano. Pronto Bush hijo se incorporó a la campaña de reelección de su padre. Junto con otro amigo íntimo, Karl Rove (genio político y el estratega tras sus victorias, y hoy su asesor presidencial), se encargó del enlace con el sector "evangélico". Los dos manejaron a la perfección la semántica de esa subcultura religiosa. Mientras otros candidatos discutían los temas polémicos, Rove le aconsejó a Bush que, más bien, simplemente hablara de su fe. Bush hijo se presentaba como "un hombre con Jesús en su corazón". Cuando un periodista le preguntó quién era su filósofo sociopolítico favorito, Bush contestó: "Jesús, porque cambió mi vida". Eso correspondía perfectamente al individualismo extremo del fundamentalismo, y constituía lo que en el metalenguaje de subcódigos evangélicos se llama "testimonio personal".

En la lucha semántica del lenguaje religioso, Bush y Rove ganaron sin problemas, pues no tuvieron rivales. Bush manejaba bien el lenguaje fundamentalista (y, en otro sentido, ese lenguaje comenzó a manejarlo a él). Políticamente, su discurso ha sido muy eficaz, pero teológicamente resulta mucho más problemático. No se parece mucho al discurso de las Iglesias históricas; deja totalmente de lado, por ejemplo, los clásicos debates sobre la guerra justa. De hecho, su teología explícita no parece profundizar más allá de algunas ideas muy generales y algunas palabras repetidas con mucha frecuencia (fe, valores, religión, oración, la providencia, el mal). Por otra parte, la "teología implícita" que parece estar detrás de su discurso hace que surjan serias dudas y sospechas teológicas. Vamos a analizar tres aspectos de esa teología implícita en el discurso de George W. Bush, que parecen rayar en antiguas herejías.



1. El maniqueísmo

Esta antigua herejía divide toda la realidad en dos: el Bien Absoluto y el Mal Absoluto. A juzgar por el discurso de Bush, los Estados Unidos de América es una nación engendrada por concepción inmaculada, que ha alcanzado la santidad total de la teología wesleyana. En la sociedad estadounidense parece no haber entrado el pecado original. Pero a los enemigos del país, Bush les aplica con toda su fuerza la doctrina calvinista de la depravación total del ser humano. No hay nada que pueda explicar la conducta malévola de esas personas, y mucho menos justificarla.

La iglesia cristiana rechazó el maniqueísmo como herético hace muchos siglos. En el caso de George Bush, sus declaraciones públicas implican claras herejías en cuanto a la doctrina bíblica del ser humano (antropología teológica) y en cuanto al pecado (hamartiología), e implícitamente en cuanto a la santificación. Además, en la espiritualidad patriotera de Bush, no cabe el menor espacio para el arrepentimiento ni siquiera para el autoexamen crítico, y mucho menos para una conversión a Dios. Dentro de ese esquema, ¿cómo es posible ser realmente cristiano?

En el acto memorial en la Catedral Nacional de Washington (14-09-2001), Bush proclamó en términos amenazantes: "Esta nación es pacífica, pero feroz cuando se la provoca a la ira". Éstas eran como dos virtudes del país. Un mes después, en una conferencia de prensa (15-10-01), dijo ingenuamente:

Me confunde ver que hay tanto malentendido de lo que es nuestro país, y que la gente nos pueda odiar... Simplemente no puedo creerlo, porque yo sé cuán buenos somos. Tenemos que hacer un mejor trabajo al representar a nuestro país ante el mundo. Tenemos que explicar mejor a la gente del Medio Oriente, por ejemplo,... que es sólo contra el mal contra lo que estamos luchando, no contra ellos.



¡No deja de sorprender que exista en este mundo un país totalmente altruista, que vive siempre luchando contra el mal! El presidente Bush ha repetido estos autoelogios nacionalistas como un mantra mágico: "Nosotros somos el país más pacífico de la tierra ", dijo en otra ocasión (09-11-02). En su informe al Congreso, en 2003 ("State of the Union", 29-01-03), el lenguaje humano casi no alcanzaba para expresar su culto a la Patria. Entre otros párrafos, sirvan estos de muestra:

Los americanos son un pueblo resuelto, que ha superado cada prueba a la que lo han enfrentado los siglos. Estados Unidos de América es una nación fuerte, y honorable en el uso de su poder. Ejercemos el poder sin conquista y hacemos sacrificios por la libertad de extranjeros desconocidos.

Los americanos son un pueblo libre, que sabe que la libertad es el derecho y el futuro de cada nación...

Esta nación pelea contra su voluntad... Buscamos la paz; luchamos por la paz; pero a veces la paz tiene que ser defendida. Un futuro de terribles y constantes amenazas, no es en absoluto la paz. La adversidad ha revelado -al mundo y a nosotros mismos- el carácter de nuestro país.



Según estas euforias patrioteras, la superioridad moral de los estadounidenses queda confirmada por su victoria sobre Irak, y no vale ninguna evidencia que demuestre lo contrario. Cuando los periodistas que estaban en Bagdad interrogaban al general Garner sobre las protestas masivas contra el ejército de ocupación, el General contestó que esas protestas demostraban más bien que la democracia había llegado a Irak. Después exclamó: "Debemos mirarnos en el espejo y sentirnos bien orgullosos, sacar el pecho y decir: ¡Maldito sea, somos americanos!" El mismo día, después de su dramático "aterrizaje" en el portaaviones Abraham Lincoln, Bush exudaba patriotismo: "Cuando contemplo a los miembros de las fuerzas militares de Estados Unidos, veo lo mejor de nuestro país... Nosotros estamos comprometidos con la libertad". Pareciera que el señor Bush no estaba informado sobre la realidad de algunos de los militares de su país, como por ejemplo, de los escándalos sexuales de la Academia de las Fuerzas Aéreas en Colorado. Mucho menos recordaba las atrocidades de la guerra de Vietnam, y casos como el de My Lai, o la explotación sexual de niños y niñas por los soldados estacionados en Palmerola, Honduras.

En términos bíblicos, la actitud tan autocomplaciente y santurrona de Bush sólo puede calificarse como fariseísmo: "Te damos gracias, Señor, que no somos como las demás naciones, terroristas, sin democracia ni mercado libre". Contra tales pretensiones de santidad va dirigida la denuncia que hace Jesús de los fariseos: ustedes miran la paja en el ojo ajeno, pero no ven la viga en su propio ojo.

Dado ese estado de sublime inocencia de su propio país, como Adán y Eva en el paraíso, el presidente Bush ha encontrado una sola explicación del odio contra EEUU: "Los terroristas odian nuestra libertad". Son tan malos, que aborrecen el bien porque es bueno. En la Catedral Nacional (14-09-01), Bush asumió la posición en la que seguiría insistiendo: "Esta es una lucha colosal entre el bien y el mal, y que nadie se equivoque: el bien [léase: Estados Unidos] vencerá". Nunca se ha apartado de ese análisis simplista y maniqueo. En febrero de 2003 reiteró ante la Asociación de Emisoras Religiosas que "los terroristas odian el hecho... de que somos libres para adorar a Dios como nos parezca".

Nadie que piense un poco, o que sepa algo de historia, podría aceptar esa explicación fantasiosa de Bush. El mismo Osama bin Laden era agente de Estados Unidos, pero se volvió contra ellos en 1991, cuando soldados norteamericanos ("impíos" para el islam) ocuparon su patria, Arabia Saudita, la más sagrada de las tierras islámicas. En 1996 emitió su "Declaración de guerra contra los americanos que ocupan la tierra de las dos mezquitas santas", y en 1998 su "Declaración de Jihad contra judíos y cruzados" reiteró esas razones. El mismo Bush ha dado sobradas razones para provocar el odio: desde los bombardeos ilegales de Irak en sus primeras semanas de gobierno hasta su insultante bloqueo de la consulta de Durbán, África del Sur, sobre racismo y derechos humanos. El maniqueísmo de Bush no le permite ver la realidad.

Bush parece creer que su país es no sólo una democracia perfecta, sino la única del mundo. Pero, si los terroristas odian la libertad, ¿por qué no han atacado a Canadá, que en algunos aspectos es una democracia mejor que la de EEUU? ¿Por qué no existe el mismo odio contra Suecia, Holanda o Costa Rica?

Al principio, la administración Bush bautizó su cruzada antiterrorista como "Operación justicia infinita", título ofensivo tanto para musulmanes como para cristianos. El mensaje implícito era que los talibanes eran infinitamente culpables y Estados Unidos infinitamente inocente, y que la "justicia infinita" contra aquellos sería una venganza sin límite. Bush no parece haber percibido la herejía teológica de describir su proyecto como "infinito", vocablo que en el inglés, igual que en el lenguaje teológico, es un atributo de Dios y nunca de las criaturas.

Bush ha definido a sus enemigos como "el eje del mal". La expresión original en inglés, "axis of evil", tiene connotaciones muy diferentes de las que tiene en castellano. El término "axis" en inglés tiene un significado mucho más limitado que "eje", y sirve mayormente para recordar a Hitler y a los nazis. La palabra "evil" es mucho más fuerte que "mal", pues significa algo muy siniestro, incluso diabólico. Es un término muy cargado teológica y moralmente. Pero a Bush no se le ocurre preguntarse si ese "axis of evil" pudiera pasar también por Washington.

Este maniqueísmo de Bush, nacido del matrimonio de un patriotismo enfermizo con una mala teología, tiene dos corolarios. Primero: en esta lucha entre el Bien Absoluto y el Mal Absoluto, "quién no está con nosotros, está contra nosotros" y, por ende, es terrorista. Segundo, como pontificó Donald Rumsfeld (05-12-01): "Toda la responsabilidad por todas y cada una de las muertes, sean de afganos inocentes o de estadounidenses inocentes, es exclusivamente de los talibanes y de los de Al Qaeda"..., aunque sean bombas norteamericanas las que los maten.

La realidad es todo lo contrario: si de hecho la guerra contra Irak es una guerra injusta e ilegal, entonces todas las muertes, incluso las de los soldados iraquíes, son asesinatos criminales que debían de haberse evitado y son responsabilidad de EEUU.



2. Mesianismo

Cuando George W. Bush, entonces gobernador de Texas, decidió buscar la presidencia de Estados Unidos, describió su decisión en términos que los evangélicos entenderían como un mandato divino: "He escuchado el llamado", una frase que evocaba las comisiones proféticas de las Escrituras hebreas. En seguida convocó a su mansión de gobernador a los principales pastores de la zona, para realizar un ritual de "imposición de manos", práctica que corresponde sobre todo a la ordenación ministerial. A los pastores les dijo que él había sido llamado (entiéndase, por Dios) a ser candidato. Ese lenguaje de vocación divina ha sido frecuente en sus declaraciones, a un ritmo muy acelerado después de la tragedia del 11 de setiembre de 2001.

Pocos días después de los ataques, en el culto memorial celebrado en la Catedral Nacional de Washington (14-09-01), Bush habló de "una lucha colosal entre el bien y el mal", en la cual –dijo– "nuestra responsabilidad ante la historia es clara: responder a estos ataques y quitar el mal del mundo" ("rid the world of evil"). Con el propósito de lograrlo, anunció una cruzada contra el terrorismo. Aparte de lo pretencioso de tal proyecto y de los sobretonos de "destino manifiesto", al presidente no se le ocurrió que había "evil" también en su propio patio, y que la cruzada para liberar al mundo del mal debía comenzar en casa, con autoexamen, con arrepentimiento, y con una intención sincera de "quitar del mundo" algunas de las causas del terrorismo y de los conflictos. Para Bush, "eliminar el mal" significaba "eliminar a los malos". ¿Es eso una mentalidad cristiana?

En su discurso al Congreso (20-09-01), Bush declaró que "La libertad y el temor, la justicia y la crueldad, siempre han estado en guerra, y sabemos que Dios no permanece neutral en ese conflicto". Dudarlo, enunció Bush, sería caer en el relativismo moral (consigna de otra de las causas de los "evangélicos"). Aparentemente, Dios también está sujeto al corolario del maniqueísmo de Bush: si Dios está contra el terrorismo, tiene que estar al lado de la cruzada antiterrorista.

El año siguiente, en su discurso anual al Congreso (29-01-02), Bush reafirmó que "la historia ha llamado a Estados Unidos y sus aliados a la acción". Frente al Eje del Mal, dijo, "la gran esperanza de nuestros tiempos, y la gran esperanza de todos los tiempos, depende de nosotros". Y ante la Asociación de Emisoras Religiosas, declaró: "Debemos recordar nuestro llamado, como nación que ha sido bendecida, a crear un mundo mejor... y derrotar los designios de hombres malvados". "La libertad –insistió–, no es un don de EEUU al mundo***; es don de Dios a toda la humanidad". Por eso, la nación que encarna la libertad debe llevar ese don divino "a cada ser humano en todo el mundo".

Un año después, en su informe al Congreso (29-01-03), ya en vísperas del ataque a Irak, Bush aseguró a la nación: "podemos avanzar con confianza porque este llamado histórico ha llegado al pueblo correcto":

De nuevo, esta nación y nuestros amigos somos lo único que se interpone entre un mundo en paz y un mundo de caos y alarma constante. De nuevo, somos llamados a defender la seguridad de nuestro pueblo y las esperanzas de toda la humanidad. Y aceptamos esta responsabilidad...



Martin Marty cita otras palabras de Bush que tienen el mismo sentido: "Nuestra nación ha sido escogida por Dios y comisionada por la historia, para ser un modelo de justicia ante el mundo" (Newsweek, 10-03-03; p. 17). Según el vicepresidente Dick Cheney, el país "tiene el deber de actuar con fuerza para construir un mundo a la imagen de Estados Unidos". O en palabras del portavoz presidencial, Ari Fleischer, la libertad (a la americana) "no es una doctrina Bush, ni una doctrina americana, sino una doctrina dada por Dios".

Bush no parece tener muchos reparos al identificar a Dios con su propio proyecto. En un discurso pronunciado un año después de los ataques (11-09-02), Bush citó un texto cristológico aplicándolo a su propio proyecto de guerra: "Y la luz [EEUU] resplandeció en las tinieblas [enemigos de EUA], y las tinieblas no prevalecerán contra ella" [EEUU vencerá a sus enemigos]. Cuando se presentó en uniforme militar sobre el portaaviones Abraham Lincoln (01-05-03), dijo a los militares lo siguiente: "Dondequiera que vayan ustedes, llevan un mensaje de esperanza, un mensaje que es antiguo y siempre nuevo. En las palabras del profeta Isaías: A los cautivos, ¡salgan!; a los que están en tinieblas, ¡sean libres!" Es teológicamente inadmisible que cualquier político se arrogue tales frases proféticas y mesiánicas para su propio programa, y mucho menos un programa de guerra y muerte.

Después del discurso del año 2003 a la nación, Christianity Today, revista evangélica y fielmente pro partido republicano, informó, en su edición electrónica de 25 de abril, acerca de la preocupación de algunos pastores porque Bush había hecho un cambio problemático en un himno evangélico. Bush se permitió parafrasear el muy querido himno "Hay poder, poder, sin igual poder, en Jesús, quien murió", de la siguiente manera: "Hay poder, sin igual poder, en la bondad, idealismo y fe del pueblo norteamericano". Se trata de un himno doblemente sagrado, porque es adoración a Jesucristo Salvador y porque se acostumbra cantar en la Santa Cena, al repartir la copa eucarística de la comunión. Es más, el original que citó Bush habla de poder milagroso sobrenatural ("wonder-working power").

La ilusión mesiánica del presidente Bush le produce un fenómeno de miopía y visión de túnel. Parece que, por sentirse llamado por Dios, no toma en cuenta las matizaciones que necesitan sus esquemas simplistas ni presta atención a razones bíblicas, teológicas y éticas en contra de sus decisiones. La revista Newsweek observó que la fe de Bush en la voluntad de Dios le da una especie de impermeabilidad, "una mezcla de terquedad y arrogancia" (10-03-03; p. 15). No hacen mella en su armadura ideológica los argumentos de líderes religiosos y denominaciones cristianas opuestos a sus guerras. En marzo de 2003, el obispo Joseph Sprague de Chicago protestó por el hecho de que desde octubre el concilio de obispos metodistas habían solicitado, sin éxito, una entrevista con su correligionario Bush. "El presidente no ha escuchado la voz de su propia iglesia" (La Jornada, 27-03-03). Mientras incluso Tony Blair recibió a una comisión organizada por Jim Wallis de la revista Sojourners, Bush se negó a escucharlos. Bush parece no creer que Dios pueda hablarle también por medio de personas que discrepen de él.

Aparentemente el Dios de George Bush es un buen americano y republicano, muy patriota y fiel a la política exterior norteamericana. No es el Dios que juzga y cuestiona, sino un Dios que legitima proyectos de guerra y dominación. ¿Que dirían de ese Dios Elías y los demás profetas?



3. Manipulación de la oración

La verdadera oración no pretende decirle a Dios que haga lo que nosotros queremos que haga, sino pide a Dios que nos diga lo que Dios quiere que nosotros hagamos. No oramos para enrolar a Dios en nuestras filas, sino para examinarnos ante Dios, cambiar y hacer su voluntad. Por eso, la confesión de pecado y el arrepentimiento son momentos cruciales de la oración y del culto. Bien dijo el primer ministro francés, Jean-Pierre Rafarin: "De ninguna manera podemos consultar a Dios sólo para obtener un voto de confianza" (que fue lo que hizo Bush cuando pretendió consultar a las Naciones Unidas).

La oración ha jugado un papel sin precedentes en la presidencia de George W. Bush y en la propaganda de los evangélicos conservadores que lo apoyan. Son frecuentes las fotos de Bush en oración. Se le dio publicidad al hecho de que inmediatamente antes de su discurso de ultimátum a Sadam Hussein, Bush pidió a sus asesores que lo dejaran "a solas unos diez minutos". En el simbolismo evangélico, eso significaba que un hombre de oración iba a encontrarse con Dios, algo así como Moisés en el Monte Sinaí. En su entrevista con Tom Brokaw (New York Times, 26- 04-03), Bush dijo: "Yo tengo una tarea que realizar, y con las rodillas dobladas pido al buen Señor que me ayude a cumplirla con sabiduría". A un periodista inglés que le preguntó cómo manejaba el estrés, le contestó: "Creo en la oración y creo en el ejercicio físico" (New York Times, 07-04-02).

George McGovern, excandidato presidencial demócrata, fue al grano cuando escribió lo siguiente (The Nation, 21-04-03):

El presidente afirma con frecuencia que lo está guiando la mano de Dios. Pero si Dios lo guió a invadir a Irak, Dios envió otro mensaje al Papa, a las Conferencias Episcopales católicas, al Consejo Nacional de Iglesias y a muchos rabinos muy distinguidos, que creen todos que la invasión y bombardeo de Irak iba contra la voluntad de Dios. Con todo respeto, sospecho que Karl Rove, Richard Perle, Paul Wolfowitz, Donald Rumsfeld y Condoleezza Rice... son los dioses (o diosas) a quienes escuchaba el presidente.



Con la presidencia de Bush, y especialmente a raíz de las guerras contra Afganistán e Irak, la oración de los evangélicos conservadores, tecnologizada y masificada, entró en la era cibernética. Se organizaron miles de "Círculos presidenciales de oración" y "ruedas de oración", durante las veinticuatro horas del día:


Ejemplo de Rueda de Oración  “Presidencial”
por nuestros soldados... Por favor, no rompas la cadena

"Señor, ten nuestras tropas en tus manos amorosas.
Protégelas como ellas nos protegen.
Bendícelas a ellos y a sus familias
por las acciones altruistas que realizan
por nosotros en nuestro tiempo de necesidad.
Esto lo pido en el nombre de Jesús,
nuestro Señor y Salvador. Amén

[Haz click aquí cuando termines]
(
 ourtroops@prayerwheel.us)



¡Con cada "click" llega otra oración al Señor para garantizar el triunfo militar de las tropas!

Un movimiento llamado "In Touch" ("En contacto"), fundando por el pastor bautista Charles Stanley, repartió entre los marines que entraban en combate muchos miles de folletos con el título "Deber de un cristiano en tiempo de guerra" (incluida la "guerra espiritual"). Con el folleto iba una boleta que los infantes de marina debían firmar y enviar directamente al presidente. Por ese medio se comprometían a orar por él todos los días. La boleta decía: "Me he comprometido a orar por Ud, su familia, y su administración". Incluía peticiones específicas para cada día. Para el lunes: "Pide que el presidente y sus asesores sean fuertes y valientes para hacer lo correcto, a pesar de las críticas". Para el miércoles: "Pide que el presidente y sus asesores estén seguros, sanos, y que duerman bien, libres de miedo" (¿y por qué no se pide lo mismo para los habitantes de Bagdad?). Para el viernes: "Pide que el presidente y sus asesores estén conscientes de su llamado divino". En este vasto movimiento, se pide con frecuencia que Dios otorgue poder sobrenatural o sabiduría sobrenatural al presidente para salir avante, o que sea "divinamente protegido".



Conclusión:

Es notable la concordancia del discurso de Bush con el de los falsos profetas del Antiguo Testamento. Mientras los verdaderos profetas denunciaban el pecado y la injusticia de su propio pueblo, los falsos profetas repetían "Paz, paz" (Bush: "somos un pueblo muy bueno") y tranquilizaban a la nación con engaños. Además, los falsos profetas llamaban a lo malo bueno, y a lo bueno malo (por ejemplo, la agresión contra Irak y su destrucción son, en la retórica de Bush, "liberación" y "llevar nuestra compasión al mundo entero"; las muertes civiles se llaman "daños colaterales"). Y mientras los profetas verdaderos proclamaban la soberanía de Yahvé, Dios de Justicia y Amor que juzga a las naciones y a las personas, los falsos profetas servían a Baal, un dios manipulable a la disposición de los poderosos.

Hace siglos Carlos Marx concluyó que "la religión es el opio del pueblo". En el contexto de la iglesia luterana en la Alemania de los años 1840, Marx tenía mucha razón. Pero Marx nunca conoció a cristianos comprometidos como Camilo Torres de Colombia, Oscar Arnulfo Romero de El Salvador, Frank Pais de Cuba, Ernesto Cardenal de Nicaragua, Dietrich Bonhoeffer de Alemania, o Martin Luther King de los Estados Unidos. Si Marx hubiera conocido a esa clase de cristianos, habría dicho: "A veces la religión puede ser opio, pero muchas veces puede ser también levadura de justicia y transformación".

Qué paradójico, y qué lamentable, que el presidente Bush, con su herética manipulación del lenguaje religioso, se empeña en darle la razón a Carlos Marx.

La peor droga es la que narcotiza el corazón y la conciencia. El peor tráfico es el tráfico con la fe y con la Palabra de Dios. Hay también "narcotraficantes religiosos", que tendrán que dar respuesta al Dios de la Justicia y de la Vida.



Ponencia presentada en la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, marzo de 2003, y publicada en Signos de Vida (Quito), julio de 2003. Se presentó también en el aula magna de la Universidad de Cartagena, Colombia, en junio de 2003. Posteriormente fue publicada en Pensamiento y Vida (Universidad Bíblica Latinoamericana) y en Pasos (DEI), y ha circulado electrónicamente por Adital (Brasil) y otros sitios de internet.



    

Imagina el mundo como debe ser y pregúntate “¿Porqué no?”   

Bush

Bush

Bush y los derechos del planeta

    

Por: RAFAEL ÁLVAREZ

Publicado el: 2006-06-25

   

El presidente George W. Bush no quiere saber nada del cambio climático. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de la destrucción de la capa de ozono. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de las especies en peligro de extinción. El presidente George W. Bush no quiere saber nada de los derechos humanos.

Así de simple, así de trágico, el presidente del país más poderoso del planeta mezcla su ignorancia enciclopédica en asuntos globales con un fanatismo religioso que le hace sentirse “elegido por Dios” para acabar con los enemigos de la fe y esto ha tenido en los últimos cinco años, consecuencias catastróficas, veamos.

El Protocolo de Kyoto fue firmado para intentar detener el calentamiento global, que se origina por la inmensa producción de desecho de energía en las fábricas de todo el mundo.

Estados Unidos y China son los que producen más desechos y no han acatado el compromiso de disminuir dichos desechos; Bush se ha opuesto tercamente a pesar de las voces que dentro de los Estados Unidos se alzan para pedir que cumpla con el protocolo.

En las Naciones Unidas todos los países excepto los Estados Unidos se comprometieron a disminuir el uso de los fluorocarbonos para evitar que la capa de ozono que protege al mundo sea destruida, pues su destrucción aumentará el calentamiento global y además causará una epidemia de millones de casos de cáncer de la piel.

Junto con esa negativa a conocer lo que puede ocurrir si no respetamos al planeta, el presidente Bush emitió un decreto por el cual la reserva biológica de Alaska será destruida para crear campos de explotación de petróleo, con lo cual las especies del círculo polar ártico: focas, osos, caribúes, venados, águilas, peces grandes y pequeños y decenas de especies más sufrirán y podrán desaparecer.

Y por si fuera poco, el presidente Bush ha mostrado un desprecio olímpico a los derechos humanos, tiene en Guantánamo centenares de prisioneros en medio del calor sofocante, aislados y sin posibilidad de defenderse, sin juicio y sin abogados violando todas las leyes internacionales de paz y de guerra, ignorando las reclamaciones y exigencias de líderes de muchos países.

En el colmo del cinismo, hace unos días cuando se suicidaron tres prisioneros por no aguantar más, la Casa Blanca dijo que “esos suicidios son tácticas publicitarias para llamar la atención”, indignante declaración que quedará para la historia, agravada por el ocultamiento de los resultados de las autopsias, lo que es una violación flagrante a las leyes internacionales.

Pero las violaciones a los derechos humanos no paran ahí: las torturas de Abu Grahib, las masacres como la de Haditha, y las constantes denuncias de robos, saqueos, torturas, ejecuciones por parte de los soldados yanquis en Irak y Afganistán confirman que el presidente Bush es el mayor violador de derechos humanos.

Y por si fuera poco, los propios norteamericanos están sufriendo la violación a sus derechos dentro de su país; la inicua “Ley Patriota” es una orden dictatorial.

Por medio de ella se pueden escuchar las conversaciones telefónicas, se pueden interceptar los correos electrónicos, se pueden intervenir las cuentas bancarias, y se puede detener a cualquier individuo por “sospechoso” sin razón y sin motivo, lo que convierte a los Estados Unidos en un infierno en el que sólo mandan los esbirros de la Casa Blanca: FBI y CIA.

Triste, muy triste es el panorama, triste, muy triste que a pesar de que la popularidad de Bush ha caído al nivel más bajo en la historia del país, las cosas no cambian, y el vaquero texano sigue ignorando los derechos del planeta.

ARTICULOS DEL AUTOR PUBLICADOS

 

1.-Salud y política - Bush y los derechos del planeta publicado el: 2006-06-25

2.-Salud y Política - Dos visiones de la frontera norte publicado el: 2006-05-07

3.-Voces y opiniones - Salud y política publicado el: 2006-04-30

4.-Salud y Política - La rebelión de las masas publicado el: 2006