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TEMAS BLOG OFICIAL DE LA POETA Y ESCRITORA andaluza Carmen Camacho ©2017

DESAHUCIADOS (publicado en Diario Jaén)

Por Carmen María Camacho Adarve

De tanto caminar por Jaén ha dejado de ser un paisaje para ser un estado de ánimo del corazón;  la belleza de su forma, sus fronteras donde termina desolada y vacía, es como el entramado de la conciencia y la memoria que se  separan o se vuelven de cristal en la memoria de la ciudad, donde pasan todas las cosas, las olvidadas, las públicas, las ocultas, las que nunca pasaron y existen, en los zaguanes antiguos, en las casas deshabitadas, en los álamos de los  parques, hay nombres escritos quedan nombres escritos y  en sus luces y sombras que llaman al que pasa a su lado.

 Esta mañana cruzando los mismos semáforos, hoy,  con frío y una lluvia de tristeza. He leído  en el periódico que a Jesús y Neiva, una pareja joven con dos niños gemelos que los  desahucian, no pueden pagar la hipoteca...   es como esa carta que uno espera todos los días de su vida y nuca llega y cuando llega es demasiado tarde. 

Me pregunto  que si ignorar lo que está ocurriendo; es una manera de dejarnos a la intemperie.  Qué dirían los zapatos de un banquero que ha firmado un desahucio. ... y sus zapatos dicen lo que no él, jamás diría…

Hablo de esa pareja joven con dos niños gemelos y de su amor que atenúa el desahucio. Con el deseo de pertenecer a un lugar  duradero y a un tiempo que escapa al desorden del porvenir y vuelve mas tranquilo como vuelven los días y la luz y la fidelidad de los amigos y todos los que los que estamos con ellos.

Porque hay nombres que nos inquietan y nos dejan desolados,  hay veces que renegamos de lo que pasa en  Jaén. Son las señales que nos avisan que el mundo no termina en la línea de nuestra mirada, y acaso nuestras costumbres no sean sino indicio de una resignación mas oscura que el fracaso. Y la ciudad siembra a veces un deseo y la rabia rebelde contra la propia vida, contra las calles que la resumen y ciegan en pagos aplazados y banqueros que firman desahucios.

A todos, vaya este artículo    y un ruego inapelable: No me ignores... Ignorar al prójimo es ignorarlo todo ser ciegos ante lo que está sucediendo y sucediéndonos.

 

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